RECHAZA EL RECURSO DE LA QUERRELLA

El juez atiza a Dimas Gimeno por los correos anónimos inventados contra El Corte Inglés

La sala tercera de la Audiencia Provincial rechaza el recurso de apelación de la querella del expresidente del grupo de grandes almacenes contra el que fuera jefe de seguridad

Foto: Dimas Gimeno. (EFE)
Dimas Gimeno. (EFE)

Dimas Gimeno ha vuelto a cosechar una derrota en los tribunales en la guerra contra sus primas por la herencia de El Corte Inglés. La sala 3 de la Audiencia Provincial ha rechazado el recurso de apelación que el expresidente del grupo de grandes almacenes presentó contra la sentencia del juzgado de instrucción número 46 de Madrid, que ordenó archivar la querella contra el exdirector de seguridad por presuntos delitos de administración desleal, delito societario y corrupción en los negocios. El escrito del juez viene a decir que los escritos en los que se basó la denuncia habían sido prácticamente inventados.

La Audiencia Provincial resalta desde el principio que el relato de la querella se basa "nada menos que un escrito anónimo que se dice haber recibido y en informaciones periodísticas". Es más, asegura que si el juzgado número 46 hubiera seguido la jurisprudencia del Tribunal Supremo y la hubiera interpretado con sentido común, no se hubiera tenido que abrir el proceso penal al sostenerse la investigación en "unos hechos meramente sospechosos, sin aportar un indicio objetivo de su realidad de conocimiento propio del querellante". De lo contrario, asevera el juez, "cualquier ciudadano podría verse sometido a una investigación basada en la mera apariencia".

La sala considera que la querella se apoya en la existencia de una carta anónima cuyo contenido de intención incriminatoria con relación a las pretendidas irregularidades habidas en la contratación de la seguridad de El Corte Inglés "debió exigir una mínima confirmación objetiva para ser aportada a un proceso penal, sin que resulte suficiente la pretendida opacidad que se alega de parte de los organismos del grupo".

Se refiere el juez a los escritos que Dimas Gimeno trasladó al consejo de administración en diciembre de 2017 en los que se denunciaba que El Corte Inglés había contratado a las empresas de vigilancia de su propio jefe de seguridad, Juan Carlos Fernández Cernuda, a unos precios muy por encima del mercado para beneficio de este directivo, conocedor de los grandes secretos de la casa —incluido el incendio del Windsor y apoderado de varias empresas de Marta y Cristina Álvarez Guil, las hijas herederas de Isidoro Álvarez y primas de Gimeno.

El escrito de la Audiencia Provincial indica que el querellante, el propio Dimas Gimeno, era en ese momento presidente de la compañía, "posición que con toda lógica le permitiría intentar y disponer investigaciones oportunas y suficientes" para contrastar la veracidad de las acusaciones anónimas. La sala agrega que "la confidencia puede ocultar un ánimo de venganza, autoexculpación, beneficio personal, etc.; así como el antiguo dicho de que quien oculta su rostro para acusar, también es capaz de ocultar la verdad en lo que acusa".

Un cliente entra en un centro de El Corte Inglés. (EFE)
Un cliente entra en un centro de El Corte Inglés. (EFE)

El juez describe que los anónimos llegaron en un contexto de una colisión de intereses en el consejo de administración de El Corte Inglés, donde el querellante —Dimas Gimeno— perdió apoyo y fue desplazado de sus funciones ejecutivas en octubre de 2017. Un presidente que finalmente fue destituido en junio de 2018 y sobre el que el escrito desliza las sospechas de que los anónimos pudieran haber sido filtrados por su entorno. Sobre todo, porque asegura que la querella que presentó en septiembre de ese año fue consecuencia "de su cese como presidente del consejo".

El auto indica que la contratación de Mega2 e Interlabora, las empresas de Cernuda, no tiene ningún carácter delictivo si "no se demuestra la afirmación voluntarista de que los contratos suscritos lo fueron por un valor superior al de mercado y acudiendo al abono de comisión para lograrlos", aseveraciones que no son respaldadas por datos objetivos y constatables por lo que son "meras sospechas, hipótesis y conjeturas".

Por el último, la sala añade que la contratación de las sociedades de Cernuda había sido autorizada por Isidoro Álvarez, el anterior presidente, por lo que no procedía una investigación interna dentro de El Corte Inglés por parte del área de cumplimiento normativo. Además, termina indicando que la auditoría externa solicitada a la consultora BDO no identificó información acreditativa de posibles irregularidades relativas al funcionamiento del departamento de seguridad de la compañía.

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