ASÍ SE COMPARTE LA TARTA DE PAGOS 'ONLINE'

De la filantropía al interés: por qué PayPal y sus competidores entraron en libra

PayPal y otras empresas del sector a menudo hablan de su asociación con la 'stable coin' de Facebook, libra, como una forma de mejorar la inclusión financiera, pero ¿y el interés estratégico?

Foto: (Reuters)
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“¿Está usted loco? ¿El retorno de la inversión? Estamos hablando de Cristóbal Colón descubriendo América. ¿Cuál fue el ROI de eso?”. Así de claro respondió Andy Grove, entonces consejero delegado de Intel, cuando un analista le preguntó en 1997 por la rentabilidad de su nuevo multimillonario plan para invertir en el desarrollo de internet. Más de dos décadas después, las grandes tecnológicas siguen camuflando los detalles de sus intereses tras la magnitud sociocultural de sus innovaciones.

PayPal convocó a varios medios del mundo en su sede en San José (EEUU) este mes de septiembre para hablar sobre la cultura de su empresa y sus objetivos de cara al futuro. Los directivos quisieron dejar claro su firme compromiso con la inclusión financiera y social, así como con el medioambiente y el futuro del planeta. Esta es la razón por la cual dijeron haber entrado a formar parte de libra, proyecto que ven como ápice de la igualdad financiera a nivel global.

Fueron muchos los temas tratados en las presentaciones (Xoom, PayPal Working Capital, Venmo...) y en todos ellos los directivos de PayPal recalcaron el objetivo social de su trabajo, pero negaron estar preocupados por la feroz competencia del sector de pago. Desde la tecnológica argumentaron a favor del poder de la marca de PayPal y de sus esfuerzos por obrar como garantía de la seguridad de los pagos, pero sobre todo recalcaron que hay tarta para todos.

Por ejemplo, al hablar de la plataforma Working Capital de crédito flexible a las pequeñas empresas (que acepta más formas de pago que la propia PayPal), Usman Ahmed, director de política pública de PayPal, citó a Dan Schulman, consejero delegado de la empresa, al decir que “los pagos suponen una industria de 1 billón de dólares —y yo le añadiría a eso que el comercio es una oportunidad de 5,8 billones de dólares— y nadie va a dominar eso, es un mercado demasiado grande como para ser propiedad de un solo jugador”. “Al final, tal como Dan dice, nuestro principal competidor es el efectivo”, matizó Ahmed. “Si el 85% de las transacciones del mundo se hacen en efectivo, eso supone mucho espacio de crecimiento como para continuar asociándose a otros y aumentar el tamaño del pastel y potencialmente beneficiarnos todos de la expansión de este entorno digital”.

Precisamente la competencia es uno de los temas clave que rodea el proyecto libra. Tildado de ser uno de los grandes disruptores que verá el panorama financiero en los próximos años, la ‘stable coin’ de Facebook pretende ofrecer una “divisa mundial que empodere a miles de millones de personas”, según el libro blanco publicado por el conglomerado estadounidense en junio. Los usuarios no precisarán de cuentas bancarias para acceder a la moneda, formateada en Blockchain pero gobernada por “la independiente” (según el libro blanco) Asociación Libra.

Junto con varias empresas de telecomunicaciones, tecnología, Blockchain o capital riesgo, entre los miembros de la Asociación también figuran varias compañías de pago: Visa, Mastercard, Mercado Pago, PayU, Stripe y la propia PayPal. ¿Por qué se unen otras plataformas de pago al que pretende ser el rey de las transacciones, y potencialmente el principio de su fin?

Una tarta más grande

"A corto plazo no creo que libra vaya a ser una competencia para PayPal y a largo plazo nosotros mismos hemos estado explorando todo ese ecosistema del Blockchain y las criptodivisas", argumentó Sri Shivananda, director de tecnología en la cotizada estadounidense, en la presentación. "Nosotros nos caracterizamos por nuestra cercanía al consumidor: en cuanto vemos que algo se está volviendo relevante, nos movemos".

De todas formas, cuando se trata de libra, los propios directivos de PayPal piden calma (y eso que Facebook pretendía sacar la divisa en 2020). "libra todavía es una exploración muy temprana", defendió Shivananda. "Sabemos que la digitalización de divisas va a ocurrir, pero el cómo no es algo que un solo ente pueda descifrar por sí solo, tiene que ser una iniciativa que se lleve a cabo no solo en coordinación con varios socios del mundo de la tecnología, sino que también cooperando con los gobiernos y reguladores".

Para entender el tiempo de desarrollo que todavía le queda a libra, Shivananda puso de ejemplo el proceso de madurez por el que pasaron las tarjetas de crédito en su día. "En los años cuarenta y cincuenta, empezaron como tarjetas de las tiendas para que los clientes guardasen el valor de sus compras en ellas —y míralas hoy, con todos sus programas de recompensa y puntos—". "Libra todavía está en una fase muy temprana, tiene potencial, pero todavía lo vemos más bien como una exploración".

Fotografía cedida por Facebook donde se muestra la portada del primer producto de Calibra, que será una cartera digital para criptomonedas libra accesible inicialmente desde WhatsApp y Messenger.
Fotografía cedida por Facebook donde se muestra la portada del primer producto de Calibra, que será una cartera digital para criptomonedas libra accesible inicialmente desde WhatsApp y Messenger.

“PayPal es exitosa porque siempre ha estado a la vanguardia en cuanto a métodos de pago y tienen uno de los ritmos de crecimiento más elevados del sector, pero creo que al final solo son una forma más de pagar”, explica a Cotizalia Brett Horn, analista sénior de Morningstar especializado en proveedores de tecnología bancaria y procesadores bancarios. La lista de ‘cachivaches’ parecidos es larga. Por ejemplo, en EEUU, la plataforma de pago P2P de PayPal y ojito derecho de la compañía, Venmo, se enfrenta a la competencia del Bizum de los bancos estadounidenses, Zelle, o de la aplicación de la también tecnológica californiana, Square. “Cada vez que sale alguna forma nueva de pagar, puede que alguien sea el primero, pero después todos los demás le siguen”.

Con todo, Horn sí que cree que, como bien dijo PayPal, los sistemas de pago pueden coexistir. “A largo plazo, el sector siempre acaba viendo la proliferación de muchas formas de pagar, una sola nunca suele dominar durante demasiado tiempo el mercado”, matiza. “Siempre y cuando haya un gran número de transacciones, todos ganan”, argumenta el experto, explicando que esto ya se ve en el escenario actual: los comercios y firmas dan opciones de utilizar una variedad de marcas y, por ejemplo, en un simple pago de tarjeta de crédito, varias empresas trabajan juntas (banco, tarjetas, plataforma de pago, etc.) y se lucran cada una con su trozo de la operación.

[Así funciona en cada banco Bizum, la 'app' de la banca española para competir con PayPal]

La clave está en el tamaño de esa tarta —y ahí es donde, según Horn, interesa libra—. “El sector de los pagos virtuales en una industria en pleno crecimiento y todo lo que sea hacer crecer la cantidad de transacciones virtuales que desplace a los cheques o efectivo es bienvenido”, considera el analista.

“Siempre y cuando las empresas de pagos vean que van a poder participar en este sistema, les interesa aumentar el tamaño del pastel: lo de incrementar el acceso financiero a nivel global —como bien pretende libra— queda muy bien en cuanto a imagen corporativa, pero lo cierto es que empresas como PayPal sí que ganarían dinero con esto”, zanja Horn.

El sector de los pagos virtuales en una industria en pleno crecimiento y todo lo que sea hacer crecer la cantidad de transacciones virtuales que desplacen a los cheques o efectivo es bienvenido

De todas formas, el analista cree que hay muchas dudas de que libra vaya a salir adelante; y no ve que la divisa se vaya a usar de forma generalizada todavía en los próximos años. “Es muy pronto para eso, y la idea de que libra vaya a desbancar la industria global de los pagos es, de momento, muy disparatada”, argumenta Horn, que cree que “no hay garantías de que funcione”, algo que “ya estamos viendo desde el punto de vista regulatorio”. “Por tanto, una de las razones por las que las grandes firmas pueden haberse unido es también porque no lo ven como una amenaza real”.

Como bien puntualizaban los analistas de S&P Global en un informe de junio, "lo que es interesante es que no haya habido bancos que se hayan unido a los miembros fundadores". "Creemos que esto puede ser o bien una indicación del escepticismo respecto a su potencial éxito y en cuanto a las preocupaciones por los riesgos asociados al proyecto, o como una señal del potencial efecto negativo que libra podría tener en la industria bancaria y sus ingresos", extrapolaban desde la firma estadounidense.

De todas formas, esa misma unión de distintas empresas tecnológicas también podría suponer un obstáculo. "Los consorcios comerciales en los que sus miembros también son competidores normalmente tienen problemas a la hora de decidir sobre una dirección estratégica única", apuntaban ya los analistas de Barclays en un informe de junio. "Especialmente en el caso de libra, tienes a miembros que se pueden ver potencialmente impactados por este modelo hipotéticamente 'low/no cost", matizaban los expertos, ejemplificando que esto ya pasó en su día con iniciativas como la red Merchant Customer Exchange (MCX) en EEUU o con la Softcard de las grandes telecos americanas.

Y es que hay mil derivadas empresariales a la hora de tener en cuenta cómo interaccionarían los distintos jugadores en este proyecto. Sobre el impacto comercial de libra en PayPal, los analistas de Goldman Sachs explicaban en un informe de junio que, en el caso de PayPal, veían "un 'mix' de potenciales implicaciones". Por un lado, la "sólida base" de 260 millones de usuarios de PayPal que usan la plataforma a diario podría generar un flujo "significativo" de comisiones por las transacciones de aquellos usuarios que quisiesen cambiar sus libras por monedas fiduciarias. Sin embargo, por otro, Facebook también tiene una amplia base de usuarios que luego podría usar en contra de PayPal; aunque los analistas de Goldman argumentaban que al final Facebook tiene una experiencia muy limitada en cuanto a la monetización directa de los usuarios (distinto al actual modelo de financiación mediante la publicidad).

Unirse al enemigo

Otro experto en el sector bancario que ha preferido mantener el anonimato, encuadra la decisión de estas empresas de unirse a libra dentro de la filosofía de 'si no puedes con tu enemigo, úunete a él'. “A empresas como Visa o Mastercard no les hace ninguna gracia este tipo de iniciativas, pensadas para operar sin intermediarios como ellos”, defiende. “La tecnología de las criptodivisas está modificando mucho la idea que teníamos de la banca tradicional, con un sistema mucho más rápido a la hora de hacer la transferencia… si es ahí hacia donde vamos, hay que estar, y si tu competidor te deja estar, tienes que asomar la cabeza, ver qué valor puedes aportar, porque este fenómeno te puede desplazar”.

Y es que los propios jugadores tradicionales ya están experimentando con estas tecnologías, como es el caso del Banco Popular de China que dice estar a punto de lanzar su propia criptodivisa o de firmas como el Santander, que hace unos días emitió deuda bajo tecnología en Blockchain. “Tampoco es tan raro que bancos establecidos se unan al que podría ser su ‘enemigo natural’, con muchos de ellos adquiriendo ‘fintechs’ —que suelen ofrecer un servicio muy específico— para unirlas a su abanico de servicios —que son mucho más universales y amplios—”, recuerda a su vez Guillermo Yuste, socio en Andersen Tax & Legal y especialista en derecho bancario y financiero.

Sin embargo, el abogado avisa de que la propuesta de libra es muy compleja desde el punto de vista regulatorio. “Al final una ‘stable coin’ es una divisa, pero según, la ley, una divisa tiene que ser emitida por un banco central”, explica. “Esto abre cuestiones muy relevantes en una amplia variedad de frentes: tributario (pagar impuestos), laboral (cobrar salarios), etcétera”.

En definitiva, la nuez de la cuestión es que para que libra pudiese ser utilizada de forma extendida habría que estudiar cómo conectar el mundo que ya está establecido con estas nuevas plataformas. “Desde el punto de vista regulatorio genera problemas porque a la hora de funcionar, este sistema ajeno chocaría con entidades que sí emiten el dinero electrónico de forma regulada”, matiza Yuste a Cotizalia. El abogado defiende que, de todas maneras, si libra al final no sale adelante, habrá otros jugadores que se aventurarán en su misma dirección, dada la tendencia general hacia nuevas tecnologías y sistemas bancarios que se está dando en el sistema financiero.

Los propios directivos de PayPal son conscientes de la fase embrionaria en la que todavía se encuentra el proyecto. "Libra apenas es una idea a día de hoy, base todavía no existe", explicó Gabrielle Scheibe Rabinovitch, responsable de relación con inversores en PayPal. "Nosotros hemos firmado un compromiso que no es vinculante y creemos que todavía hay mucho trabajo por delante antes de que libra llegue a ser algo más que una idea interesante". Según Scheibe Rabinovitch, "los objetivos de Libra son consistentes con los de PayPal en cuanto a la democratización del acceso al capital, por lo que vemos mucho potencial - pero esta es apenas una de las muchas iniciativas que hemos tomado en cuanto a las criptodivisas o el Blockchain, también hemos llevado a cabo inversiones estratégicas en empresas que están en este sector".

"En cuanto a la habilidad de libra a la hora de convertirse en un sustituto de las divisas actuales, todavía hay mucho camino por andar tanto desde el punto de vista regulatorio como desde el punto de vista del consumidor", matizó Scheibe Rabinovitch. "¿Llegará libra a ser mejor que el dólar estadounidense a la hora de hacerle una transacción a alguien en otro país? Es una propuesta de valor muy grande y aún falta mucho para que podamos verlo como una solución global pero definitivamente es una idea muy interesante.

El consejero delegado de PayPal, Dan Schulman. (Reuters)
El consejero delegado de PayPal, Dan Schulman. (Reuters)

Tiene el cliente, tiene negocio

Mostrando PayPal tal preocupación por la sociedad y su bienestar, llama la atención que se haya unido con Facebook, empresa que lleva a cuestas los escándalos de Cambridge Analytica, la comparecencia de su fundador Mark Zuckerberg ante el Congreso de EEUU o las campañas de financiación contra los Rohingya en Myanmar.

"Estamos en ese grupo de empresas que está explorando el potencial de la inclusión financiera", se limita a responder el responsable de Asuntos Coporativos, Franz Paache ante esta cuestión. "Creo que hay mucho potencial en el área del Blockchain y las criptodivisas en cuanto a la inclusión financiera pero también creo que hay mucho que se tiene que abordar en cuanto a protecciones regulatorias y de gobernanza".

La oposición a libra es, de momento, férrea. Justo la semana pasada, los ministerios de Finanzas de Francia y Alemania anunciaron que habían acordado bloquear la divisa de Facebook, argumentando que “no hay entidad privada que pueda reclamar potestad monetaria, la cual es inherente a la soberanía de las naciones”. Ya en julio, después de que la Reserva Federal, el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra mostrasen su preocupación con la propuesta de la red social, Facebook agachaba las orejas y anunciaba que no iba a lanzar la moneda en 2020, como tenía previsto inicialmente, debido a las incertidumbres regulatorias.

Pese a que aún queda por ver cómo se regulará libra, Jesús Mardomingo, socio director del departamento bancario y financiero de Dentons, cree que es importante no desestimar el atractivo de aquellas empresas que entran desde fuera al sector bancario tradicional, ejemplificando casos como el de Orange, empresa de telecomunicaciones ampliamente usada por la población que, con todo su conocimiento y alcance del mercado desde el punto de vista telefónico, lanzó este mismo año Orange Bank.

“Yo más que llamar a libra un proyecto lo llamaría un fenómeno global, enmarcado dentro del fenómeno GAFA (Google, Amazon, Facebook y Apple), que han cambiado el panorama tributario, en el mundo del dato, y, al final, también está impactando en el mundo financiero”, opina Maromingo. “Empieza a demostrarse que quien tiene el cliente, tiene el negocio”, apunta el experto, que también percibe que estas empresas tienen mucha más lealtad por parte de los clientes que las firmas bancarias.

Imagínate toda la información que tiene un Facebook de turno... Toda esa información la puede poner en valor con socios como los que tiene, donde uno pone el medio de pago, otro el producto, otro la comunicación…

Y ahí es donde las tecnológicas unen fuerzas. “Imagínate toda la información que tiene un Facebook de turno”, ejemplifica el abogado. “Toda esa información la puede poner en valor con socios como los que tiene, donde uno pone el medio de pago, otro el producto, otro la comunicación… Ese es su valor, el dato —la cantidad de información que tienen del cliente es lo que realmente vale—”.

De todas formas, Maromingo también considera que es “complicado” saber si libra tiene futuro o no. “Está claro que la respuesta en cuanto a regulación va a tener que ser un esfuerzo a nivel global, con los países más poderosos, con el G-7, trabajando de forma coordinada”, explica. “A corto plazo no creo que lo vayamos a ver, porque el fenómeno no termina de calar en lo que es la actividad bancaria regulada —y no me refiero a trabajar como intermediarios de pagos o créditos, me refiero a una plataforma que llega a captar fondos—”. De todas formas, el abogado también sabe que las percepciones y capacidades de la gente y los estados cambian drásticamente con el tiempo. “Hace años un conocido me decía que a él le gustaría poder enviar dinero por correo electrónico… Entonces eso me parecía una locura, y míranos hoy, mandando ‘bizums”, recuerda.

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