Enagás se plantea invertir hasta otros 400 millones en Tallgrass Energy (EEUU)
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Han enviado una carta al board de la firma

Enagás se plantea invertir hasta otros 400 millones en Tallgrass Energy (EEUU)

La firma presidida por Antonio Llardén, junto con sus socios Blackstone y GIC, han lanzado una oferta vinculante por las acciones cotizadas sin derechos políticos del operador de gas americano

Foto: El presidente ejecutivo de Enagás, Antonio Llardén. (EFE)
El presidente ejecutivo de Enagás, Antonio Llardén. (EFE)

Enagás estudia invertir hasta 400 millones de dólares más en Tallgrass Energy, la firma estadounidense en la que entró este mismo año, tal y como adelantó El Confidencial en febrero.

La división de infraestructuras del megafondo Blackstone, quien comparte capital con Enagás y el fondo soberano de Singapur GIC en la firma de transporte gasista americana, ha enviado una carta al consejo de administración de la empresa para realizar una oferta no vinculante por el 55% de las acciones Clase A, sin derechos políticos, que ahora mismo cotizan en bolsa.

A principios de 2019, Blackstone, en alianza con Enagás y GIC, creó un vehículo de inversión con el que adquirió el 44% de las acciones Clase A de Tallgrass Energy además del 100% de los derechos políticos de la misma. En este vehículo, el operador gasista español posee casi un 30% del mismo. Esta operación supuso un desembolso por parte de Enagás de 560 millones de euros. Una cantidad que se elevaría con nuevas inversiones hasta llegar a cerca de 1.000 millones de euros.

Foto: El presidente ejecutivo de Enagás, Antonio Llardén. (EFE)

De concretarse esta operación, que de aceptarse esperan que se resuelva antes de fin de año, Enagás tiene derecho a cubrir la inversión que le permita mantener su porcentaje de acciones en Tallgrass. Esto puede llegar a representar más de 400 millones de dólares adicionales de inversión, según el capital que ostenta Enagás y el precio de la oferta realizada. Sin embargo, se trata de un proceso muy preliminar y la empresa que dirige y preside Antonio Llardén aún no ha tomado una decisión.

Si bien es cierto de que Enagás valora esta como una oportunidad a priori buena de inversión para la empresa cuyo máximo accionista es el Estado español a través de la SEPI, todo dependerá de los términos de la misma. La oferta no vinculante lanzada por Blackstone es de 19,5 euros por acción, lo que represeta una prima del 35% sobre el nivel de cotización de cierre de este martes y valora el 100% de la empresa en más de 3.000 millones de euros. Ahora los consejero independientes de la firma estadounidense deben pronunciarse sobre la misma. Los analistas que siguen la firma le dan un precio objetivo de 24 euros por acción.

Enagás, por su parte, tiene derecho de acudir a esta nueva oportunidad de inversión pero también puede hacerlo en un porcentaje menor o incluso quedarse como está actualmente, lo que le diluiría dentro del vehículo que mantiene en Tallgrass con GIC y Blackstone. Además del precio, cuestión fundamental a la hora de decidir el montante final de la inversión, la compañia también sopesa otros factores como la forma de estructurar la operación. Aún se tiene que decidir qué porcentaje se hará con deuda y cuanto con recursos propios.

Enagás tiene derecho a cubrir su porcentaje en Tallgrass, que ascendería a invertir 400 M, pero la decisión final dependerá de las negociaciones

Esta operación, además, tiene un efecto limitado sobre el endeudamiento de Enagás. Al tener una participación minoritaria en Tallgrass no consolida la deuda de esta en el balance de la compañía, lo que le permite mantener en mejor medida sus ratings. Por otro lado, esta es una operación de Enagás Internacional, que está fuera de la parte regulada. La CNMC también controla los ratios de endeudamiento del negocio que sale de la factura del gas de los consumidores españoles, que actualmente representa más del 90% de los ingresos de Enagás.

Cuando Enagás entró en Tallgrass Energy, la firma ya advirtió que sondearía otras oportunidades de inversión en alianza con Blackstone. Las inversiones internacionales se justifican en la necesidad de diversificar los ingresos de la compañía, en un momento en que las inversiones en España están congeladas. El movimiento de la compañía se da, además, en pleno jaque de la CNMC por recortar en un 20% los ingresos regulados que percibe Enagás para el periodo regulatorio que va de 2021 a 2026. Una situación que está poniendo en cuestión su dividendo, muy apreciado por los inversores de la compañía. Sobre todo a partir de 2023.

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