TIENEN MÁS DEL 10% ENTRE AMBOS

Telefónica hace otro agujero de 600 millones en el patrimonio de BBVA y Caixa

El valor de la participación de los dos bancos en la teleco se reduce drásticamente. Para cada entidad, supone un ‘roto’ adicional en su patrimonio de en torno a 300 millones

Foto: José María Álvarez-Pallete, en la junta de accionistas de Telefónica. (EFE)
José María Álvarez-Pallete, en la junta de accionistas de Telefónica. (EFE)

Telefónica cotiza en mínimos desde 2006. Es decir, con su valor más bajo desde antes de la crisis financiera, a pesar de que los tipos de interés bajos favorecen a la compañía por su elevado volumen de deuda. Este desplome bursátil, del 17% en 2019 —especialmente desde que publicó resultados—, golpea a sus principales accionistas, entre los que están otros grandes valores del Ibex 35, BBVA y CaixaBank.

En concreto, BBVA cuenta con un 5,13% de Telefónica, según los últimos registros del banco. Esta participación vale ahora, a precios de mercado, 1.600 millones. La cifra supone un descenso de 350 millones respecto a los 1.950 millones del 31 de diciembre, cuando la capitalización de la compañía oscilaba en torno a los 38.000 millones.

El banco presidido por Carlos Torres tiene contabilizada la participación como disponible para la venta, junto a las de Tubos Reunidos y Metrovacesa, de menor cuantía. El descenso de Telefónica del 5% en bolsa durante 2018 ya obligó a engordar las minusvalías no realizadas contra patrimonio en 200 millones. En el primer semestre, sumó otros 30 millones, alcanzando ya los 242 millones en minusvalías no realizadas por las acciones de sociedades españolas cotizadas. Pero desde el 30 de junio, Telefónica se hunde otro 16%.

Es decir, el daño potencial para BBVA sobre el patrimonio —ya que la norma contable no obliga a que vaya contra resultados— supera los 350 millones este año. El valor de mercado de la participación en la compañía que preside José María Álvarez-Pallete se va alejando cada vez más del coste de la inversión —coste amortizado—, que es de 2.172 millones para las acciones que tiene el banco de sociedades españolas cotizadas.

La norma contable IFRS 9 permite cargar las minusvalías contra patrimonio en vez de contra los resultados, como tuvo que hacer BBVA en 2017, cuando contabilizó pérdidas de 1.123 millones con la normativa NIC 39.

El caso de CaixaBank es similar, con una participación del 5,019% según los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Es la principal inversión del banco en empresas no financieras que proviene de su pasado como socio industrial de grandes compañías, especialmente después de desprenderse de su histórica participación en Repsol.

El valor de estas acciones de Telefónica se deterioró en la primera mitad del año en 30,6 millones, hasta los 1.874 millones. Pero nuevamente, desde el 30 de junio, la caída de Telefónica hace que haya ajustes potenciales negativos en el patrimonio de otros 250 millones, ya que un 1% de la participación una quinta parte está protegido contra la volatilidad por una cobertura que opera desde mediados de julio.

Las caídas de Telefónica son posteriores a esta fecha. De hecho, el 30 de julio cerró en 7,38 euros, y este miércoles lo ha hecho en 5,97 euros, un 20% menos. Así, el descenso que ‘se come’ CaixaBank contra su patrimonio es del 16%, porque una quinta parte está protegida por derivados. Este 16% equivale a un daño patrimonial de más de 200 millones, y alcanza ya los 250 millones en el conjunto del año.

Deuda, Brexit, ingresos...

Telefónica publicó los resultados de la primera mitad de 2019 el 25 de julio. La compañía destacó un incremento del beneficio neto del 2,8% interanual, hasta los 1.787 millones, así como una reducción de la deuda del 5,7% trimestral, hasta los 40.230 millones. Sin embargo, los ingresos se quedaron por debajo de las expectativas, con un descenso del 0,9%, hasta los 24.121 millones.

Las cifras fueron mal recibidas por el mercado, con un desplome del 3% en la sesión, que se ha agrandado hasta el 18% en apenas tres semanas. Los tipos bajos alivian la carga de la deuda, que sigue en el foco del mercado —supera en un tercio la capitalización—, mientras que la rentabilidad por dividendo, de casi el 7% —entre las más altas del Ibex—, no es suficiente para atraer inversores ante las dudas sobre la capacidad de elevar la facturación y disminuir el apalancamiento, así como su exposición a Reino Unido por el Brexit, donde generó el 14% de los ingresos y el 12% del resultado de explotación (Telefónica estima la variable OIBDA, similar al ebitda) entre enero y junio.

La propia Telefónica, no obstante, también sufre por la marcha de uno de sus grandes accionistas, BBVA. La teleco cuenta con una participación del 0,66% en el banco, que se hunde en bolsa un 9% este año, después de caer un 35% en 2018. Precisamente, la compañía comandada por Álvarez-Pallete hizo un ajuste negativo de 108 millones, hasta los 205 millones, en la valoración de sus acciones de BBVA. En 2019, acumula un deterioro adicional de su patrimonio de otros 18 millones.

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