TEMPORADA FLOJA PARA MELIÁ, BARCELÓ Y RIU

¿Qué pasa en el Caribe? Los hoteles españoles no dan la talla en su mercado clave

Los efectos del sagarzo, un alga marina que afecta a las playas de México, se están notando en la ocupación de grandes cadenas hoteleras patrias. Pero hay más factores detrás de la caída

Foto: Las paradisíacas playas del Caribe se llenan de sargazo, un invitado no deseado. (EFE)
Las paradisíacas playas del Caribe se llenan de sargazo, un invitado no deseado. (EFE)

La invasión del alga marina sargazo no es el único problema al que se enfrentan las grandes hoteleras españolas con presencia en el Caribe. Meliá ha perdido fuelle en México, República Dominicana o Cuba, Barceló ha visto cómo los niveles de ocupación se resienten, Iberostar está preocupada por el mercado estadounidense y Riu admite un impacto en las reservas de los argentinos, entre otras nacionalidades. ¿Qué está pasando?

Basta con echar un vistazo al RevPAR o ingresos por habitación de Meliá, uno de los indicadores más fiables para medir el desempeño de una cadena hotelera. Sus hoteles en Cuba sufrieron un descenso del 10,6% en RevPAR, similar al de República Dominicana (-10,7%) o México (-5,6%). Los factores que han influido en estos dos últimos mercados no son tan evidentes como los de Cuba, donde "el empeoramiento de las relaciones con el gobierno de Estados Unidos" y el veto de Donald Trump a los cruceros de turistas norteamericanos han pesado en las cuentas.

"Nos hemos visto afectados por preocupaciones socioeconómicas y políticas, problemas de sargazo, reformas de algunos hoteles o incluso por campañas de desprestigio que crearon ruido entre visitantes, reduciendo consecuentemente la demanda", explica el CEO y vicepresidente de Meliá en el informe semestral de resultados que está obligado a presentar, al ser una empresa cotizada. Gabriel Escarrer se refiere a las muertes de turistas norteamericanos "por diversas causas" en Punta Cana, y destaca el aumento de la inseguridad en México.

Meliá cuenta con 63 hoteles en el Caribe, distribuidos en Jamaica (1), Bahamas (1), Cuba (36), México (12), República Dominicana (12) y Panamá (1). Por su parte, Barceló opera 45 establecimientos en República Dominicana (9), Cuba (3), El Salvador (1), Costa Rica (4), México (26) y Aruba (2), y reconoce que la ocupación ha bajado en los cinco primeros meses del año. "No se ha trasladado a las cuentas de la compañía porque el tipo de cambio del dólar nos benefició en esos momentos", matizan fuentes de la cadena codirigida por Simon Pedro Barceló.

La plaga del sargazo, una macroalga de olor nauseabundo que puede duplicar su tamaño en menos de 20 días, ha provocado cancelaciones de última hora y cambios de destino en los hoteles de México. Tampoco ayuda la "alarma injustificada" que se desató con las muertes de estadounidenses en República Dominicana, añaden desde Barceló no sin antes citar el pinchazo del mercado alemán debido a la incertidumbre económica. Alemania es uno de los mercados más importantes para esta compañía en el Caribe, junto a Italia, Reino Unido y España. Les siguen los franceses, estadounidenses y rusos.

Al contrario de lo que se temía, el Brexit todavía no ha impactado en el turismo caribeño. Sí ha influido la ola de calor europea, que ha hecho que muchos turistas opten por quedarse en su país ('staycation') al no tener la necesidad de huir del frío o la lluvia. Ese factor, unido al retroceso de la economía en Alemania y a la recuperación de mercados competidores como Túnez o Turquía, también ha pasado factura a los hoteles españoles situados en Baleares y Canarias.

Según la cadena hotelera RIU, algunos mercados como el argentino se han mostrado especialmente sensibles a la aparición del alga marina en las playas. "Viajar al Caribe supone un viaje de larga distancia y coste elevado, así que el sargazo ha supuesto un descenso en las reservas". La mayoría de los 27 hoteles de RIU en el Caribe se concentran en México, por delante de Aruba, República Dominicana, Jamaica y Bahamas. El perfil de cliente es estadounidense, canadiense, británico o latinoamericano, y la dependencia de la turoperación asciende al 75% en su caso.

Iberostar también destaca el mal comportamiento del mercado argentino pero lo vincula a las turbulencias económicas en ese país. "Es cierto que está costando más atraer sobre todo a los clientes estadounidenses hacia México o República Dominicana (...) La vulnerabilidad del turismo es muy alta y está afectando al volumen de reservas de manera global", aclaran fuentes de la compañía. Eso sin contar con el notable incremento de la capacidad hotelera en el Caribe. La cadena con sede en Palma de Mallorca cuenta con 41 hoteles en las playas caribeñas, en destinos como Cuba (21), México (11), República Dominicana (6) o Jamaica (3).

Uno de los hoteles de Riu en Jamaica. (EFE)
Uno de los hoteles de Riu en Jamaica. (EFE)

Incluso Playa Hotels & Resorts, operador de hoteles de lujo de la mano de grandes marcas como Hyatt o Hilton, ha sufrido una caída de ingresos por habitación (RevPAR) en República Dominicana (-15,4%), México (-8,6%) o Jamaica (-8,3%) en los primeros seis meses del año. La empresa especializada en 'todo incluido' apunta a la incertidumbre económica, la exposición a nuevos huracanes o los conflictos armados como factores de riesgo. En ese sentido, destaca la violencia de México y su relación con los cárteles de la droga, si bien ese problema viene de lejos.

A dónde vamos y de dónde venimos

Si echamos un vistazo a los datos del año pasado, la llegada de turistas al Caribe descendió hasta los 29,9 millones de personas (-2,3%), con especial incidencia en el mercado estadounidense (-6,3%). Lo mismo sucedió con el gasto (-1%) y la ocupación, que se quedó en un 65% en 2018 frente al 66% del año anterior pese a la menor actividad de huracanes en la región. No obstante, los ingresos por habitación aguantaron el tipo gracias al aumento de los precios, según los datos de la patronal Caribbean Hotel & Tourism Association.

Pero esos 'elevados' precios tienen los días contados, como advierten desde la industria hotelera. Todo sea por recuperar la demanda perdida y convertir al Caribe en un destino más atractivo frente a sus competidores. Si ponemos el foco en la evolución de los turistas europeos en los primeros meses del año, Cuba se lleva la peor parte (-8,8%), seguida de cerca por Trinidad y Tobago (-7,9%) o República Dominicana (-4,3%). No ocurre lo mismo con la llegada de estadounidenses, que se ha recuperado en 2019 y compensa la balanza a favor de las playas caribeñas.

Evolución del turismo en el Caribe. (Fuente: Caribbean Hotel and Tourism Association)
Evolución del turismo en el Caribe. (Fuente: Caribbean Hotel and Tourism Association)

Adiós a Cancún y Puerto Rico

Algunas hoteleras españolas han optado por salir de mercados como Puerto Rico. Es el caso de Meliá, que ha vendido su único establecimiento en el país (hoy rebautizado como The Resort at Coco Beach), a Hyatt Affiliated Hotel por un importe de 64 millones de euros. Según la cadena balear, se trata de una mera desinversión de activo no estratégico para avanzar hacia un modelo basado en los contratos de gestión hotelera.

Caso distinto es el de Globalia, decidida a duplicar el número de hoteles bajo la marca Be Live en destinos como Panamá, Cartagena, Lima, Buenos Aires, Iguazú o Asunción, aprovechando que su aerolínea Air Europa ya vuela a todos ellos. Pero entretanto ha tenido que lidiar con su desembarco fallido en Cancún (México), donde abandonará la gestión del alojamiento de cinco estrellas que había firmado el año pasado. El dueño del hotel no cumple con las expectativas de la empresa capitaneada por Javier Hidalgo porque no ha invertido la cantidad a la que se había comprometido.

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