LA META ERA GANAR 90 MILLONES DE EUROS

Globalia rebaja su objetivo de beneficio en el primer año del nuevo plan estratégico

El grupo turístico controlado por la familia Hidalgo rebaja sus previsiones para 2019 por el impacto en sus cuentas de los tipos de cambio y del precio del petróleo

Foto: El consejero ejecutivo de Globalia, Javier Hidalgo. (Carmen Castellón)
El consejero ejecutivo de Globalia, Javier Hidalgo. (Carmen Castellón)

Los nubarrones sobre el sector turístico empiezan a notarse en las grandes compañías españolas. Globalia, la multinacional controlada por la familia Hidalgo, no va a conseguir sus objetivos de beneficio para 2019 previstos en su plan estratégico. Una hoja de ruta por la que pretendía alcanzar este año los 90 millones de euros y que no va a ser posible por la ralentización del mercado y los efectos de la revalorización del dólar contra el euro.

Así lo han confirmado fuentes de la compañía con sede en Mallorca, que, tras ciertas divisiones internas ya superadas en el consejo de administración, ha conseguido arrancar su plan estratégico 2019-2022 con objetivos financieros concretos. Un ‘guidance’, como se conoce en el sector financiero, por el que Javier Hidalgo, consejero delegado, pretende lograr un beneficio neto de 200 millones de euros al final del periodo. Prácticamente, cuatro veces más que los 48,7 millones obtenidos en 2018.

Pero el inicio está siendo más complicado de lo previsto en el papel. Según ha reconocido Hidalgo, primer ejecutivo y dueño del 17% del capital, la depreciación del euro contra el dólar no estaba contemplada en ningún servicio de estudios, en referencia a que la moneda única se cambia ahora a 1,12 unidades por dólar, frente a los 1,25 de hace apenas 18 meses. Globalia también se ha visto afectada por la revalorización del precio del petróleo, esencial por el coste del combustible de Air Europa, que este año empezó cotizando a 54 dólares el barril y que ha llegado a encarecerse hasta los 74.

Hidalgo reconoce que el primer semestre del año ha sido flojo para el sector, donde ya se está notando la desaceleración económica y la competencia de mercados que han estado cerrados los últimos años por los conflictos internos. Se refiere a los países del norte de África —como Túnez y Egipto—, golpeado constantemente por el terrorismo, y a Turquía, donde la caía de la lira ha abaratado sensiblemente el coste de unas vacaciones en Estambul. Además, la crisis del Brexit ha reducido el número de turistas británicos, lo que se deja notar en las ocupaciones hoteleras.

Porque Globalia, que el pasado año facturó 3.860 millones y obtuvo un beneficio de explotación de 168 millones, basa su nuevo plan estratégico a cuatro años en dos pilares. Por una parte, duplicar el número de establecimientos bajo la marca Be Live —actualmente cuenta con unos 35— y aumentar el radio de acción de Air Europa, para explorar nuevos destinos, principalmente en Latinoamérica.

Salida de México

Sin embargo, la expansión de su enseña hotelera también se ha encontrado con un problema inicial, y es su salida de México. El grupo español abandonará la gestión del cinco estrellas que cogió el pasado año en Cancún con el objetivo de llevar al Caribe mexicano el éxito del Ushuaïa de Ibiza, gestionado por la familia Matutes, accionista de Globalia.

El consejero delegado impulsó el desembarco en el país latinoamericano de la marca Melody Maker, buscando atraer al cliente de gama alta, de gran rentabilidad, en busca de experiencias de máximo nivel relacionadas con el lujo y la música. Pero los resultados no han sido los esperados e Hidalgo ha decidido romper el contrato y abandonar la gestión del hotel, al considerar que el dueño no había cumplido con sus compromisos de promoción e inversión.

No obstante, la compañía ya se ha puesto otras metas, como abrir siete Be Live en Panamá, Cartagena, Lima, Buenos Aires, Montevideo, Asunción e Iguazú, aprovechando que su aerolínea Air Europa vuela a estos destinos. La empresa también quiere instalarse en Brasil, una de las economías más boyantes del continente donde también quiere aterrizar con la aerolínea.

Pero este ambicioso plan de expansión necesita, según distintas fuentes, financiación nueva, por lo que la familia está barajando todo tipo de alternativas para reforzar su capacidad de acción. En 2018, la familia estuvo en contacto con varios fondos de capital riesgo, como Gala Capital, para darles entrada en el accionariado a cambio de dinero nuevo con el que extender sus tentáculos. Pero las conversaciones no fructificaron.

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