DE LA DEHESA Y RODRÍGUEZ INCIARTE

Fridman prescinde de los dos hombres del Santander en DIA y próximos al Gobierno

LetterOne, el 'holding' desde el que Fridman controla ya cerca del 70% del capital de DIA, ha anulado los contratos que tenía con Guillermo de la Dehesa y con Matías Rodríguez Inciarte

Foto: Mikhail Fridman. (Reuters)
Mikhail Fridman. (Reuters)

Mikhail Fridman cerró este martes la refinanciación de DIA aplicando en gran medida el mismo acuerdo que había alcanzado el anterior consejo de administración y que el magnate ruso rechazó en la pasada junta general de accionistas. Y, ahora, una vez tomado el control de la compañía, ha decidido prescindir del asesoramiento de dos ejecutivos vinculados a Banco Santander —el principal acreedor—, que, según distintas fuentes, intermediaron para que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y el Gobierno no pusieran trabas a su plan.

Fuentes próximas a la operación aseguran que LetterOne, el 'holding' desde el que Fridman controla ya cerca del 70% del capital de DIA, ha anulado los contratos que tenía con Guillermo de la Dehesa y con Juan Rodríguez Inciarte. El primero es consejero del Santander desde 2002 y fue vicepresidente hasta septiembre del pasado año. Ahora, al haber superado el plazo legal de 12 años para mantenerse como miembro del órgano de gobierno, De la Dehesa ocupa el cargo de ‘otros externos’. Además, el técnico comercial y economista del Estado ha sido también asesor internacional para España de Goldman Sachs, el banco de cabecera de Fridman y que por momentos llegó a ser el segundo mayor accionista de DIA con algo más del 6% del capital.

Según las mismas fuentes, la colaboración de De la Dehesa con LetterOne ha consistido principalmente en conseguir que la CNMV eximiera al fondo del millonario ruso de lanzar una opa sobre la totalidad del capital al precio que tendría que haber abonado en circunstancias ordinarias —3,73 euros por acción— frente a los 0,69 euros que pagó finalmente a los accionistas minoritarios. Un resquicio legal que después necesitó de un segundo favor por parte del organismo regulador, cuando aceptó una modificación del folleto de la opa, al reducir el límite de aceptación de la oferta tras corroborar que los inversores no le vendían sus títulos a ese precio mínimo.

Dos hechos insólitos que Sebastián Albella, presidente de la CNMV, concedió a LetterOne para que la operación saliera adelante. Unas decisiones que, según otras fuentes, tuvieron el visto bueno del Ministerio de Economía, que en todo momento no puso ninguna traba a las intenciones de Fridman de hacerse con DIA a precio de derribo. El Gobierno, pese a contar con informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sobre la reputación del inversor, incluido en la lista negra de Estados Unidos, se puso de lado para evitar la quiebra de una empresa con 40.000 empleados, 22.000 de ellos en España, justo en pleno proceso electoral.

De la Dehesa, que se dejó ver en la junta general de accionistas en la que Fridman tumbó el plan de recapitalización del consejo, ha sido siempre un hombre muy próximo al Partido Socialista Obrero Español (PSOE). De hecho, fue nombrado secretario general de Comercio en el primer Gobierno de Felipe González, que más tarde le ascendería a secretario de Estado de Economía. Una relación que le permitió ser consejero de empresas públicas como Iberia, Renfe, Banco Exterior de España y el Instituto de Crédito Oficial (ICO).

Según las mismas fuentes, LetterOne también ha prescindido ya de Juan Rodríguez Inciarte, el banquero que trabajó durante 30 años para la entidad controlada por la familia Botín. Rodríguez Inciarte fue uno de los hombres de confianza de Emilio Botín, que le facilitó una pensión de 9,91 millones de euros por los servicios prestados. El ovetense dejó la institución cántabra en junio de 2015 tras la remodelación del equipo directivo implementado por Ana Botín, a los nueve meses de hacerse con la presidencia.

Confianza en el financiero

Fridman y su equipo consideran que ninguno de los dos son ya necesarios para ejecutar su plan de refinanciación, que finalmente constará de una ampliación de capital de 600 millones, la misma que había propuesto el consejo y que LetterOne criticó abiertamente al considerar que la suya, de 500 millones, era más que suficiente. Pero como los acreedores han rechazado concederle los 380 millones adicionales que les ha pedido, el magnate nacido en Ucrania ha optado por financiar él mismo 200 millones —con un interés del 7%—, aceptar 71 millones de la banca al 5,5% y completar los 100 restantes con la suscripción de la inyección de capital por parte de los accionistas.

El que sí va a seguir en principio dentro de DIA es el director financiero fichado en diciembre de 2018 por el anterior equipo directivo liderado por Borja García de la Cierva. Se trata de Enrique Wiecker, con el que Stephan DuCharme, el hombre fuerte de Fridman, ha mantenido una buena relación en todo momento pese a que dejó el consejo de administración justo el día que le nombraron responsable de finanzas. Antes de incorporarse a DIA, Weicker fue director financiero del grupo OHL durante ocho años y del grupo Fertiberia durante otros cuatro.

Algunas fuentes han indicado que los hombres de LetterOne se apoyaron en algunos directivos de la compañía de distribución para conocer semana a semana la evolución del negocio, deterioro que sirvió de argumento al fondo con base en Luxemburgo para poder justificar los 0,69 euros ofrecidos a los accionistas, en lugar de los 3,73 euros a que le obligaba la ley del mercado de valores y que finalmente no pagó, gracias a la exención obtenida por la CNMV.

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