IMPUGNACIÓN DE CUENTAS Y ACCIÓN SOCIAL

Guerra accionarial y judicial en Eurona, el 'Gowex bueno', tras una junta convulsa

Un grupo de accionistas, dueños del 10% del capital de la teleco, impugna los acuerdos aprobados por el consejo contra el que inicia una acción social de responsabilidad

Foto: Foto: EFE.
Foto: EFE.

Eurona Wireless Telecom, una empresa de telecomunicaciones que en su día se presentó con uno de los grandes operadores alternativos para llevar Internet a dónde los grandes no llegaban, celebró este miércoles su junta general de accionistas después de un año convulso en el que dos fondos buitres la salvaron de graves problemas financieros. Todos los puntos del orden del día se aprobaron mediante una votación acelerada. Pero un grupo de inversores propietarios de cerca del 10% del capital de la conocida como el 'Gowex bueno' rechazó aprobar la gestión del consejo de administración, contra el que ha iniciado una acción social de responsabilidad por considerar que ha vaciado la sociedad.

Según han confirmado fuentes próximas a los acciones, Mighty Capital se opuso a los diez puntos del orden del día, que fueron aprobados por cerca del 70% de los asistentes al acto (el quuorun de asistentes representó el 44% del capital). Entre otros, la aplicación de los 106,5 millones de euros de pérdidas del ejercicio 2018, la compensación de números rojos anteriores –un total de 160,98 millones-- con cargo a prima de emisión por 46,98 millones y una reducción del capital por 42,17 millones mediante la disminución del valor nominal de las acciones desde un euro hasta 0,01 centimos.

En definitiva, una operación acordeón que responde a la reestructuración financiera llevada a cabo el pasado año con la ayuda del fondo estadounidense Magnetar y la Mutua de Aparejadores y Arquitectos Técnicos, que inyectó 30 millones de euros con los que se evitó la ejecución de las deudas. Una refinanciación que consistió en la creación de una estructura societaria en Luxemburgo, Global Satelite Technologies, a la que se le ha traspasado los negocios con más potencial de Eurona y de la que la sociedad se ha quedado con un 40%. El restante 60% está en manos del fondo buitre, que se ha quedado con las acciones acciones a cambio de la deuda y que ha cobrado una comisión por la aportación inicial de entre el 9,25 y el 12%.

La refinanciación, que fue homologada judicialmente con el apoyo de más del 80% de los accionistas y acreedores, estaba respaldado por un plan de negocio 2018-2022 elaborado por EY que devolvería a Eurona a la rentabilidad. Sin embargo, la compañía cerró el pasado ejercicio con unos números rojos de 99,4 millones, un 252% más que los 28,3 millones de euros que perdió en 2017. Los ingresos fueron de 37,4 millones, lo que representa un descenso del 68,5% en comparación con los 118,8 millones de euros que facturó el año anterior.

Unos números que estuvieron por debajo de los preivsto por el presidente, Fernando Ojeda, que había estimado una cifra de neogico de 76,6 millones y unas pérdidas operativas de 1,7 millones. Según Mighty Capital, cuyos propietarios son accionistas de varias empresas --Hablaya, Quantis Global, Sultan Telecom y Stoneworks- compradas por Eurona en 2016-- adquiridas por Eurona a cambio de 'papeles' de la teleco a 2,5 euros por título, las pérdidas ponen de manifiesto que el plan de negocio diseñado por el consejo de administración no se ajustaba a la realidad.

Pérdidas inesperadas

Ojeda replica esta versión de Mighty Capital al asegurar que el plan de negocio sigue siendo valido y que las pérdidas del pasado año se deben a deterioros en la valoración de los distintos activos por 70 millones, entre otros, tres de las compañías compradas hace tres años y que se han reducido a cero. El presidente considera que Eurona está ahora en mejor situación que el año anterior y en mejor disposición para acometer los retos del futuro.

Sin embargo, cuando se conocieron las cuentas de 2018 el pasado 21 de mayo, la cotización tuvo que ser suspendida por una venta masiva de acciones, que finalmente se tradujo en un desplome del 30%. En los dos meses anteriores, Belarmino García, el que fuera consejero delegado de Orange, Amena y Vocento y fichado por Eurona en enero de 2018 como presidente, dimitió por sorpresa. Después también dejó el consejo Manuel Campo Vidal, el reconocido periodista y presentador de televisión, que tiene cerca del 10% del capital. A lgunas fuentes indican que lo hicieron para no firmar las cuentas del ejercicio anterior, hecho que Ojeda niega.

Lo cierto es que la compañía, que llegó a valer más de 100 millones en el MAB, apenas capitaliza ahora 14 millones. Y que cuando el consejo aseguró al hacer la refinanciación que "los accionistas no se verán diluidos", no ha terminado de cumplirse. Porque Ojeda añadió en el momento del acuerdo con Magnetar que, "si conservan las acciones, pueden verse favorecidos por potenciales incrementos del precio de la acción asociados a la inyección de liquidez que garantizará el cumplimiento del Plan de Negocio. Se prevé que la generación de valor para el grupo sería de 200 millones de euros en el horizonte de 2022". De momento, acumulan un desplome de casi el 80%.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios