PROYECTO RYDER

Bankinter se quita de encima 500 hipotecas multidivisa... y sus riesgos legales

La entidad ofrece una cartera de 1.000 hipotecas problemáticas, de las que la mitad tiene riesgo judicial por las multidivisa. Los fondos piden algún tipo de garantía ante demandas

Foto: María Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter. (EFE)
María Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter. (EFE)

Bankinter quiere pasar página cuanto antes al problema de las hipotecas multidivisa. Tanto, que ha comenzado a traspasar este tipo de créditos a los fondos oportunistas. La entidad liderada por María Dolores Dancausa ha sacado al mercado una cartera de 1.000 hipotecas con impagos, de los que la mitad son de las polémicas multidivisa.

La operación se conoce como 'Proyecto Ryder' y cuenta con el banco de inversión Alantra como asesor, según fuentes financieras consultadas por El Confidencial. El volumen medio por hipoteca asciende a 120.000 euros, ya que la cartera tiene un valor inicial de 120 millones.

Esta venta ha generado mucho revuelo en el mercado, no por su magnitud -es de las más pequeñas que hay en traspaso actualmente-, sino por la inclusión de las multidivisa. Los fondos miran con atención este tipo de activos por si pudieran comprarlos con mayor descuento que el resto de hipotecas, pero quieren cubrir parte de la exposición. Por eso han pedido a Bankinter y su asesor algún tipo de garantía por si las hipotecas tuvieran una sentencia desfavorable en contra. Las mismas fuentes añaden que Bankinter ya había intentado colocar alguna hipoteca multidivisa en una cartera vendida en los últimos años, sin éxito.

De esta forma, el 'Proyecto Ryder' se ve en el sector financiero como una prueba piloto. Si se cuadraran los intereses de Bankinter con lo de los fondos en forma y precio, podría abrirse una nueva vía de desagüe para Bankinter y los grandes bancos con miles de pleitos como las multidivisa.

Bankinter trata de que el asunto de las multidivisas llegue a Europa, con lo que sería un nuevo frente judicial de la banca sobre el que tendría que pronunciarse el Tribunal de Justicia Europeo (TJUE), después de las multidivisas, las ejecuciones hipotecarias o el índice IRPH para la segunda mitad de 2019.

La firma ha presentado una solicitud de planteamiento de cuestión prejudicial en un juzgado de primera instancia de Salamanca para que se decida desde Luxemburgo. Bankinter recuerda en el escrito, sobre una demanda de Asufin, que la jurisprudencia europea ha aclarado que “el carácter abusivo de una cláusula contractual no puede obedecer únicamente a su falta de transparencia”.

Los fondos miran estos activos para comprarlos con mayor descuento que el resto de hipotecas, pero quieren cubrir parte de la exposición

El argumento hace notar que el cliente podía cambiar de divisa para rechazar que haya abusividad -y lo hizo en cuatro ocasiones-. Si consigue que el juzgado número 9 de Salamanca eleve la cuestión a Europa, el TJUE podría afectar a casos equiparables. La otra baza con la que trabaja Bankinter para frenar este agujero millonario es encontrar documentos -que entonces no era obligatorios- que avalen la transparencia al conceder el préstamo, ya que fuentes del banco aseguran que en muchos casos hubo simulaciones que esperan que sean consideradas suficientes.

La entidad, que se había librado de otros agujeros como las cláusulas suelo o la amenaza del IRPH, es la que tiene mayor cuota de mercado en las hipotecas multidivisas, que se vendieron de forma masiva en los años previos a la crisis. El banco no ha dado datos sobre su exposición, aunque cálculos de analistas como los de Alantra y abogados especializados apuntan a cifras de entre 15.000 y 20.000 hipotecas, con una cantidad de 2.000 millones de euros.

Alantra estimó en un informe publicado en 2017 pérdidas potenciales de 400 millones. Por ahora, Bankinter ha ido incrementando la ‘hucha’ de provisiones hasta los 184,7 millones en diciembre de 2018, más del doble que un año antes. El banco no ha hecho comentarios al respecto.

En este tipo de hipotecas los clientes podían elegir en qué divisa —y tipo de interés— referenciar el préstamo. Muchos de ellos han demandado por falta de información en la comercialización y abusividad, tras pagar cantidades muy superiores con los cambios a las que habrían soportado con el euríbor y en euros.

Desde el banco aseguran siempre que se comercializaron con toda transparencia en la información para clientes y sólo para los más cualificados, así como bajo demanda. En la última presentación de resultados trimestrales, el director financiero, Jacobo Díaz, consideró que el colchón “cubre de sobra las necesidades”. Aun así, a lo largo del año empeoró para Bankinter la tendencia de las resoluciones ante la deriva ‘pro-consumidor’ de los jueces.

Esta tendencia podría agravarse para la entidad, porque el Supremo se pronunció en marzo por cuarta vez contra estas hipotecas, y la primera por un préstamo de Bankinter, después de fallos a favor de clientes de Barclays (ahora CaixaBank), Popular (Santander) y Catalunya Caixa (BBVA, pero vendió el préstamo a Blackstone).

Bankinter había presentado un documento que mostraba que informó al cliente de la cuantía de la hipoteca en euros, yenes y francos suizos, lo que jueces de primera y segunda instancia consideraron suficiente, pero el Supremo falló en dirección contraria porque consideró que la información no era suficiente pero que lo hubiera entendido por su nivel de cualificación si se le hubiera ofrecido. Ahora, el banco quiere que también se pronuncia Europa.

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