MESA REDONDA EL CONFIDENCIAL-NATURGY

Naturgy: "La mejor defensa ante el activismo accionarial agresivo es una buena gestión"

Frente a la inestabilidad de los mercados, la retribución al accionista, cada vez más exigente, gana peso dentro de los planes estratégicos de las compañías

La retribución al accionista en efectivo sigue siendo el principal reclamo para atraer a los inversores a las empresas, y España se coloca en una posición destacada. El pasado año, la rentabilidad por dividendo fue nuevamente superior al 4%, según los datos del operador MSCI, lo que sitúa la bolsa española en el 'top 5' a nivel mundial —y acumula una década por encima de ese nivel, lo que demuestra la recurrencia de las cotizadas españolas a esta política retributiva—. ¿Qué están haciendo las compañías para atraer capital con el que financiar su crecimiento sin recurrir a la banca? En Naturgy, consideran que los accionistas “buscan algo más que la rentabilidad por dividendo”, de tal manera que “les ofrecemos visibilidad con un plan estratégico a largo plazo que ofrece una retribución creciente, con independencia de la evolución del mismo”, explica Steven Fernández, 'global head of' Capital Markets de Naturgy, en la mesa redonda organizada junto a El Confidencial y en la que también participaron Javier Garrido, subdirector de Estudios de Bolsas y Mercados Españoles (BME), Francisco González, director de Asesoramiento Patrimonial de A&G, y José Luis Rodríguez, socio de Cuatrecasas.

Un momento de la mesa redonda.
Un momento de la mesa redonda.


En palabras de la agencia de calificación de riesgo estadounidense Standard & Poor's, la “agresiva” política de dividendos supuso el año pasado el pago de 1,30 euros por acción, un 30% más que en el ejercicio anterior, y en 2022 ascenderá a 1,59 euros. “Teniendo en cuenta la inestabilidad que viven los mercados, hemos querido eliminar esa incertidumbre considerando la retribución al accionista como un pilar dentro del plan estratégico a cinco años”, señala Fernández.

Desde el despacho de abogados, afirman que se está produciendo un acercamiento a los partícipes y se están “generalizando los 'roadshows' y las explicaciones de planes estratégicos, lo que ayuda a dinamizar la gestión, y que no vayan accionistas y equipo gestor cada uno por su lado”, ya que existe una “preocupación” de las compañías por que haya un “diálogo fluido y regular” con los inversores, dice Rodríguez.

Pero esa aproximación también debería venir de los propios inversores, a través de lo que se conoce como activismo accionarial. Al calor de escándalos de años atrás, los minoritarios se han ido agrupando en asociaciones para ganar peso. Sin embargo, no siempre la unión hace la fuerza y sus reivindicaciones no terminan de llegar a oídos de la dirección. “Hay poco activismo”, se lamenta Fernández, quien considera esta práctica como “buena”. En opinión del directivo de Naturgy, la “mejor defensa para el activismo agresivo es que esté ante una empresa bien gestionada, que sea una compañía que escuche, que sepa adaptarse a lo que los accionistas piden”.

Steven Fernández, 'global head of' Capital Markets de Naturgy.
Steven Fernández, 'global head of' Capital Markets de Naturgy.

Algo en lo que también coincide el socio de Cuatrecasas, afirmando que es “un incentivo para procurar una gestión muy sana de la compañía”. Si bien, por su experiencia, las compañías tienen voluntad de sentarse con el inversor pero no encuentran a nadie al otro lado de la mesa, y al final, recuerda, “detrás de grandes inversores internacionales hay otros inversores más minoritarios que actúan a ciegas, que no saben qué posición va a tomar su fondo respecto a las características de su inversión, posicionamiento responsabilidad social corporativa, inversión ética, etc.”.

Accionistas y equipo gestor deben ir de la mano. Es importante que haya un diálogo fluido y regular con los inversores

“Un movimiento que podría lograr que ese activismo accionarial estuviera más representado es la participación de los fondos soberanos u otras agrupaciones profesionales que arrastren a más accionistas”, apunta el directivo de BME, quien considera que el fenómeno de los pequeños accionistas tiene más peso en España que en otros países. “Lo que pasa es que están muy fraccionados”, lo que incide en una baja representatividad.

Javier Garrido, subdirector de Estudios de Bolsas y Mercados Españoles.
Javier Garrido, subdirector de Estudios de Bolsas y Mercados Españoles.

Por su parte, el responsable de la firma de asesoramiento A&G considera que es un “error” que el activismo influya en los consejos de dirección. “No tiene ningún sentido. Si las condiciones no te convencen, es mejor buscar una inversión que se ajuste a tus gustos”. En lo que sí está de acuerdo es en ese acercamiento que también busca el accionista, ya que cada vez es más exigente, y más allá de la rentabilidad busca en sus inversiones premiar otros aspectos como la ética, el medioambiente o la sostenibilidad. “Hay mayor toma de conciencia y los inversores quieren saber dónde ponen su dinero. No les vale cualquier sitio”, reconoce González. Esto 'obliga' a que las firmas de asesoramiento se hagan más presentes en los departamentos de Relación con el Inversor.

Estabilidad política para lograr estabilidad fiscal

En los últimos años, la fiscalidad del dividendo ha sufrido varios cambios que han hecho perder su atractivo, tanto en efectivo como en acciones ('scrip dividend'). Hasta 2015, los primeros 1.500 euros estaban exentos de tributación, y hasta 2017 la fiscalidad del pago en especie estaba diferida al momento de la venta de los títulos, igualándose al pago en metálico. Sin embargo, el desinterés por esta fórmula de retribución que diluye el precio de la acción viene de atrás. En los últimos cuatro años, está descendiendo el reparto de 'scrip', desde el 35,7% que representaba sobre el total de los dividendos entregados en la bolsa española al 14% del pasado ejercicio, según datos de BME.

José Luis Rodríguez, socio de Cuatrecasas.
José Luis Rodríguez, socio de Cuatrecasas.

“El pequeño inversor no ahorra, consume por la incertidumbre fiscal”, dice tajante el responsable de A&G, quien critica la “falta de claridad” de los políticos. “No tiene sentido”, añade, y “el legislador se olvida de que el dividendo se reparte después de que la compañía haya pagado impuestos, lo que significa que tiene una doble imposición” e insiste en que este pago “siempre ha estado muy valorado por los clientes, por lo que conviene cuidarlo, pues es muy sensible al marco fiscal”.

“España compite con otros mercados por capital. Es necesario que las condiciones sean las correctas, que la fiscalidad acompañe y que haya estabilidad regulatoria, si no las empresas invertirán en otros sitios donde sí tengan estabilidad”, añade Fernández.

Pese a ello, los partícipes en la mesa redonda destacan las bondades de una inversión más rentable y segura en tiempos de tipos bajos, lo que reduce el rendimiento de otros productos financieros, y de dificultades de acceso a la primera vivienda de obra nueva. “La única manera que tiene un recién licenciado de ahorrar es comprando acciones”, asegura González, ya que “el dividendo es de las pocas cosas que sabes que, como mínimo, tienen una protección al inversor, porque tienes un colchón al partir de una rentabilidad prácticamente segura”, aclara Garrido.

Ausencia de 'insiders'

Dícese de los consejeros o directivos de peso de una compañía que compran/venden acciones de la misma que, teniendo información de primera mano, demuestran confianza sobre el devenir de la empresa. Esta es la definición de lo que se denomina 'insiders' (los que están dentro), un perfil que en España escasea porque, según Cuatrecasas, los periodos donde pueden comprar están muy acotados y por el hecho de que la cotización no siempre responde a la gestión o a los fundamentales de la compañía sino que se mueve al ritmo de aspectos ajenos, como los tuits de Donald Trump. “Es como un casino. Se puede pensar que uno se la va a jugar y no depende de uno mismo. Es una coctelera complicada”, dice Rodríguez. Algo que explica que muchas empresas familiares no quieran salir a bolsa para no exponerse al albur de elementos externos, apostilla BME.

Francisco González, director de Asesoramiento Patrimonial de A&G.
Francisco González, director de Asesoramiento Patrimonial de A&G.

La política de Naturgy al respecto es caminar en paralelo a los accionistas durante los cinco años del plan estratégico, “teniendo los mismos incentivos y mismos riesgos que ellos”. La alta cúpula de la energética, formada por más de un centenar de directivos, está ligada a este objetivo. “Es importantísimo que en una compañía cotizada el equipo directivo esté alineado con sus dueños”, concluye Fernández.

En la actualidad, cerca del 20% de los inversores de la bolsa española es minorista y casi la mitad del capital está en manos extranjeras, según los últimos datos disponibles —de 2017— de BME.

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