junta general de accionistas

Castigo a Deutsche Bank: Sewing anuncia nuevos recortes tras otro 'annus horribilis'

Anuncia cambios de gran alcance entre los que se encuentran nuevos recortes en su unidad de banca de inversión

Foto: Christian Sewing, CEO de Deutsche Bank (Reuters)
Christian Sewing, CEO de Deutsche Bank (Reuters)

El presidente de Deutsche Bank, Christian Sewing, se enfrentaba a sus accionistas para hacer balance de su primer año al frente de la entidad después de doce meses en los que el mayor banco de alemana no ha ganado para disgustos. Y lo ha hecho avisando que "habrá cambios de gran alcance" entre los que se encuentran nuevos recortes en su unidad de banca de inversión.

Así, el pesimismo que reina en todo el mercado europeo, con malos datos conocidos en Alemania, el nuevo contratiempo en el Brexit y la guerra comercial, no han ayudado a que la cotización de la entidad encaje bien el golpe y sus acciones caen con fuerza en bolsa más de un 2,5% hasta los 6,4 euros ahundando en sus mínimos históricos.

Eso mientras Sewing trata de recuperar la confianza de su auditorio asegurando que a pesar del "fuerte viento en contra" han logrado cumplir los objetivos fijados. Y es que echando la vista atrás, Deutsche Bank ha tenido que enfrentarse a una crisis tras otra en los últimos doce meses, empezando por el suspenso de los test de estrés de la Reserva Federal, pasando por el registro de su sede con la acusación de blanqueo de capitales, y acabando con el fracaso de su fusión con Commerzbank.

"Y aunque a primera vista no lo parezca, en 2018 hemos logrado mucho", ha asegurado el directivo. De hecho, Sewing ha remarcado la vuelta a beneficio por primera vez desde 2014 y ha defendido que ha logrado sentar las bases para lograr que Deutsche Bank sea un banco sostenible y rentable.

Fracaso de la fusión

Respecto a las negociaciones de fusión con Commerzbank, segundo banco comercial privado de Alemania, ha subrayado que es de "máxima prioridad" para la entidad crear para sus accionistas "un valor añadido", razón por la cual finalmente se tomó una decisión contraria a esta unión.

"Si se abre la posibilidad de fusión con el segundo banco en Alemania, tenemos que analizarlo", cualquier otra cosa habría sido negligente", dijo, y reiteró su opinión de que "el panorama bancario europeo está demasiado fragmentado" y "mucho habla a favor de una consolidación".

Subrayó que para Deutsche Bank estaba claro desde el principio que la fusión sólo era una opción si económicamente tenía sentido y se iba a traducir en una mayor rentabilidad a largo plazo para sus accionistas y una mejora en los servicios a los clientes.

"Tras un exhaustivo análisis estaba claro para nosotros que nuestro propio plan es el mejor", afirmó, y se refirió a la "transformación" y a la fase de crecimiento que debe seguir a la "estabilización" que se ha logrado para la entidad en el último año.

En este sentido, dijo ser consciente de la "aparente contradicción" que supone que a pesar de haber alcanzado los objetivos y haber vuelto a hace rentable la entidad, las acciones del banco "anoten niveles históricamente bajos".

Se discutirá y se escucharán muchas críticas, se hablará entre otras cosas de "una cotización decepcionante" y "no creo que nadie esté más decepcionado que yo sobre nuestros resultados en bolsa", declaró, y aseguró que esta decepción le servirá de empuje para tratar de revertir esta situación. "Naturalmente queremos volver a estar en una posición en la que podamos ofrecerle más dividendos que los once céntimos por acción que les proponemos de nuevo hoy", dijo por otro lado.

Castigo en bolsa

En la misma línea se expresó el presidente del consejo de supervisión, Paul Achleitner, quien lamentó que a pesar de la "exitosa lucha" por alcanzar todos los objetivos de 2018, las acciones del Deutsche Bank coticen actualmente por debajo de los 7 euros.

Achleitner subrayó la necesidad de ser "más rápidos y radicales" en la transformación, para lo cual apostó por las cuatro propiedades con las que la entidad "ya superó antes tiempos difíciles": ser estable y global al tiempo que innovadora y flexible.

"Si no podemos crecer a través de una fusión, entonces tendremos que hacerlo orgánicamente, a nivel nacional e internacional", dijo al referirse a la fracasada fusión con el Commerzbank. A este respecto dijo que el consejo de supervisión nunca se vio presionado a nivel político y que este organismo, a su vez, tampoco ejerció nunca presión sobre la junta directiva.

"Fue la decisión de la presidencia iniciar las negociaciones y fue la decisión de la presidencia finalizar las negociaciones", dijo, y aseguró que para el consejo de supervisión la decisión última fue "compresible y correcta".

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios