crisis de gobierno corporativo

El CEO de Telepizza se sienta en el banquillo por estafa a su ex en la venta de Grupo Yamm

La guerra que Pablo Juantegui lidia, desde hace cuatro años, contra su expareja ha terminado en juicio. Un fallo en su contra podría llegar a inhabilitarle para ocupar el cargo actual

Foto: Pablo Juantegui, presidente ejecutivo de Telepizza. (Reuters)
Pablo Juantegui, presidente ejecutivo de Telepizza. (Reuters)

Terremoto en la cúpula de Telepizza. El primer ejecutivo de la compañía, Pablo Juantegui, deberá sentarse en el banquillo de los acusados por un presunto delito de estafa relacionado con el proceso de venta de La Nevera Roja, la 'startup' que fundó su hijo, Íñigo Juantegui, y que hace cuatro años traspasaron por 80 millones de euros.

Así lo ha dictado el magistrado del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid, que ha ordenado la apertura de juicio oral por delito de estafa acorde con los artículos 248 y 252 del Código Penal, según el auto al que ha tenido acceso este medio, en el que también se requiere a Juantegui presentar una fianza de tres millones de euros.

Con esta decisión, la querellante y expareja sentimental del directivo, Diana Andersen, pone contra las cuerdas al ejecutivo, ya que los estatutos de Telepizza podrían llegar a prohibirle ocupar el sillón de administrador si se está condenado por los delitos a los que se enfrenta Juantegui, según afirman fuentes conocedoras.

Desde la compañía, han declinado confirmar este punto y también han omitido hacer comentarios. No obstante, como se ha visto en otras compañías cotizadas, mientras que las sentencias no son firmes, los ejecutivos no están obligados a abandonar sus cargos, aunque lo habitual es que los pongan a disposición de la empresa, para que el resto del consejo decida sobre su continuidad.

En el supuesto de que Juantegui fuera condenado en esta primera instancia, todavía tendría otras dos a las que recurrir, con lo que el fallo definitivo que le inhabilitaría podría dilatarse todavía varios años, según las fuentes jurídicas consultadas por este medio. Un ejemplo de las vueltas que todavía puede dar este proceso es la propia instrucción de este caso, ya que la querella fue inicialmente archivada y, tras un recurso a la Audiencia Provincial, esta decisión fue revocada.

Los estatutos de Telepizza podrían llegar a inhabilitar a Juantegui si es finalmente condenado, pero se requiere que la condena sea en firme

Esta noticia llega en un momento especialmente sensible para Telepizza, que se encuentra en pleno proceso de opa de exclusión, tras la oferta lanzada por el fondo KKR para sacarla de bolsa, algo que se espera que ocurra a lo largo de este ejercicio, y que alejaría de los focos este caso, al dejar de ser una empresa cotizada.

Además de Pablo Juantegui, también aparecen como acusados su hijo y cofundador de La Nevera Roja, Íñigo Juantegui, Jauna Consulting Agency SL (empresa conjunta de Pablo Juantegui y Diana Andersen), Inversiones Tostado SL (la compañía en la que, según la denunciante, se gestó la supuesta administración desleal), Grupo Yamm Comida a Domicilio (la sociedad que estaba detrás de la marca La Nevera Roja) y, por sucesión procesal, al haber comprado Yamm, Just Eat Spain.

Historia de una mala separación

El caso que ha sentado en el banquillo de los acusados al primer ejecutivo de Telepizza se remonta a finales de 2015, cuando su pareja durante 13 años le acusa de estafa y administración desleal por haberle comprado por 9.000 euros el 46% de Jauna Consulting, sociedad a través de la cual Juantegui era accionista de Yamm. De hecho, apenas tres semanas después de esta operación, la 'startup' se vendió a Rocket Internet, lo que disparó el precio de estas acciones hasta 3,03 millones.

En su querella, Diana Andersen siempre ha sostenido que, cuando Juantegui le compró su participación, ya sabía que en pocos días iba a cerrar el multimillonario traspaso. De hecho, según aseguró en su momento José del Barrio, cofundador de La Nevera Roja con Íñigo Juantegui, la operación comenzó unos meses antes del pacto entre la expareja, a finales de octubre, mientras que la salida de Andersen de Jauna se completó en diciembre.

El empresario, por su parte, siempre ha defendido que Jauna es una sociedad patrimonial suya, hasta el punto de que, cuando la constituyó, tenía como socia a una pareja anterior a Andersen, y que la presencia de la querellante en Jauna respondía a una donación por su relación afectiva, pero que nunca aportó ningún activo a la sociedad.

De hecho, incluso llegó a oponerse a que Juantegui siguiera apoyando financieramente la aventura empresarial de su hijo, según el empresario, para quien este punto es clave a la hora de defenderse de su expareja.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios