CASACIÓN DE CAM

El Supremo ultima una sentencia clave para los juicios de Bankia y Banco Popular

El alto tribunal se reúne el jueves para analizar los recursos de casación por la sentencia de CAM. Será la primera vez que se pronuncie sobre casos de estafa y falsedad en bancos

Foto: Sala del juicio de Bankia. (EFE)
Sala del juicio de Bankia. (EFE)

El destino vuelve a unir a tres de las entidades más problemáticas durante la crisis: CAM, Bankia y Banco Popular. El Tribunal Supremo se reúne este jueves 16 de mayo para resolver varios recursos derivados de la sentencia de la caja alicantina. Será la primera ocasión en que el alto tribunal se pronuncie sobre cuestiones clave de falsedad documental y estafa en casos bancarios, a meses de que concluya el juicio de Bankia y en un momento determinante del caso Banco Popular.

La Audiencia condenó a penas de prisión a cuatro exdirectivos de CAM: los ex directores generales Roberto López Abad y María Dolores Amorós (tres años cada uno); el exdirector de Control y Planificación Teófilo Sogorb (cuatro años), y el exdirector de Riesgos Francisco José Martínez (dos años y nueve meses). Estos cuatro condenados recurrieron, y también —en el sentido contrario— la principal acusación particular, el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), representado por Carlos Gómez-Jara.

Un espejo para Bankia y Popular

Lo que decidan a partir de este jueves los magistrados del Supremo será determinante por los paralelismos del caso CAM con los de Bankia y el Popular. Los tres procesos giran en torno a la presunta falsedad contable, respecto a los estados financieros de 2010 y 2011 en el caso de la alicantina y Bankia; y de 2016 en el del banco comprado por Santander. Además, en las tres causas también se investiga si hubo estafa: por la salida a bolsa de Bankia de 2011, por las cuotas participativas de CAM y por la ampliación del Popular de 2016.

Por si fuera poco, la sentencia de CAM llega en un momento en que la Fiscalía Anticorrupción está todavía analizando si endurece su acusación en el caso Bankia. Ya anunció en noviembre que podría pedir penas de prisión también por falsedad, añadida a la estafa por la que apunta a Rodrigo Rato, José Luis Olivas, Francisco Verdú y José Manuel Fernández Norniella.

La fiscal Carmen Launa cree que se pudo incurrir en este nuevo delito al formular las cuentas de 2011 con un beneficio de 309 millones, que acabó en unas pérdidas de 3.000 millones tras la reformulación de mayo de 2012, a manos de José Ignacio Goirigolzarri. La duda está en si formular unas cuentas y anunciarlo al mercado, pero sin auditar, es constitutivo de delito. Hasta el año pasado, Anticorrupción creía que no, pero le surgió la duda tras la sentencia del Supremo por Afinsa.

Los recursos de CAM son clave, ya que la Audiencia condenó por falsedad por unas cuentas —primer semestre de 2011— que fueron tan solo comunicadas al Banco de España, con un beneficio de 59 millones, y que tras el examen del FROB acabaron en pérdidas de 1.163 millones. También se juzgaron unas cuentas trimestrales —marzo de 2011— y las de 2010. E incluso la Audiencia consideró a Sogorb autor de un delito de estafa por presentar estas cuentas al mercado —CNMV—. Si el Supremo da la razón a la Audiencia, será un mal precedente para los acusados de Bankia.

Refinanciaciones a examen

"En plena agudización de la crisis financiera de la CAM, el acusado [Sogorb] remitió a la CNMV determinada documentación contable, a efectos de información y publicación, que no reflejaba la realidad de la situación económica de la entidad y permitía la originación de confusión en los organismos reguladores y en los operadores financieros a los que se pretendía atraer", refleja la sentencia de la caja alicantina.

Otro punto clave que afronta el alto tribunal es la contabilidad. La Audiencia consideró que hubo falsedad en CAM por dos motivos: por unas titulizaciones —bonos ligados a hipotecas— de las que se ocultó un pacto de recompra, y por la política de refinanciación con créditos problemáticos. Este punto tiene paralelismos con el caso Bankia, pero sobre todo con el del Popular, en el que el juez José Luis Calama investiga si se ocultó un agujero inmobiliario antes de la ampliación de 2016.

La sentencia de CAM creyó a pies juntillas lo que determinaron al respecto los peritos judiciales, inspectores del Banco de España. Está por ver que esta fe ciega se mantenga para el Supremo, algo que sería una buena guía para el juicio de Bankia, en que los peritos cargaron con dureza contra la salida a bolsa.

Para ello, es importante lo que diga el Supremo sobre las provisiones genéricas de CAM, que según los condenados tenía la caja para cubrir los potenciales deterioros detectados por los peritos. Una situación idéntica a la de Bankia.

Los paralelismos en estos tres casos son evidentes. Son procesos complejos y en los que los jueces van casi a ciegas. Hay incluso delitos, como el del artículo 282 bis —estafa—, que nunca se han aplicado. De ahí la importancia de la decisión del Supremo.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios