medio ambiente no ha remitido el expediente

El PP emplaza a Carmena a hacer lo que no se atrevió Botella para aprobar Chamartín

Cuatro años después, Carmena se enfrenta a pasar a la historia como la regidora que no quiso ser Botella: la que apruebe Operación Chamartín en el tiempo de descuento de su mandato

Foto: Ana Botella y Manuela Carmena.
Ana Botella y Manuela Carmena.

Una vez más, Operación Chamartín pende de un hilo. El desarrollo urbanístico más importante de Madrid, ahora rebautizado como Distrito Castellana Norte (DCN), ha vuelto a entrar en tiempo de descuento con unas elecciones a la vuelta de la esquina y la incertidumbre de si podrá aprobarse antes de que cambien los gobiernos de Cibeles y Sol.

Este plan depende ahora mismo de que el consejero de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, Carlos Izquierdo, estampe su firma en el expediente y lo remita de vuelta al Ayuntamiento de Madrid para que el Ejecutivo de Manuela Carmena pueda darle luz verde.

Formalmente, el Gobierno regional cuenta con un plazo de cuatro meses para realizar este análisis, lo que significa que podría retener el expediente hasta el 21 de junio, cuando ya habrá nuevos regidores. La otra opción es enviarlo antes de los cambios de gobierno, pero, inevitablemente, será ya en tiempo de descuento, porque anoche arrancó oficialmente la campaña electoral. Todo un dardo envenenado.

Los promotores de DCN y el Ejecutivo de Cibeles confiaban en que Medio Ambiente les hubiera remitido el expediente a finales de la semana pasada o principios de esta, con la vista puesta en haberlo podido llevar a un pleno extraordinario que querían haber convocado de urgencia para ayer u hoy.

Pero este calendario no se ha cumplido y, ya sea por carga de trabajo o por estrategia política, la realidad es que el PP tiene en su mano abocar a Carmena a hacer lo que no se atrevió su predecesora, la popular Ana Botella, hace cuatro años.

Entonces, a pesar de las presiones que recibió para aprobar el plan en un pleno extraordinario justo antes de elecciones, y a pesar de contar con mayoría absoluta, la alcaldesa se negó a hacerlo.

Según afirman las fuentes consultadas, Botella no quiso pasar a la historia como la regidora que autorizó este macrodesarrollo en tiempo de descuento y por la puerta de atrás, es decir, sin la pulcritud que se le presume a un proyecto de esta envergadura.

Ahora, Carmena se enfrenta a ser ella la alcaldesa que desbloquee esta polémica operación, que lleva más de un cuarto de siglo esperando ser aprobada, en los estertores de su mandato y con una clara división en el seno de la formación que la aupó a Cibeles, Ahora Madrid.

De hecho, en el supuesto de que la comunidad remita el informe antes de las elecciones y Carmena convoque pleno, puede encontrarse con la esperpéntica foto de la oposición votando a favor o absteniéndose, y varios miembros de su Gobierno, en contra.

Botella, en cambio, contaba con la mayoría absoluta de su partido, pero, precisamente por la transcendencia de este desarrollo, dijo que solo convocaría un pleno extraordinario si previamente se garantizaba el respaldo de la oposición, o, al menos, del PSOE. Beneplácito que nunca recibió.

Entonces, la regidora popular iba a dar la aprobación al Plan Parcial de Reforma Interior; ahora, en cambio, se necesita una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOUM), por los cambios que introdujo al proyecto el equipo de Carmena.

Esta nueva naturaleza de DCN conlleva que, incluso si el pleno del ayuntamiento saca adelante la aprobación inicial, el expediente deberá volver a la comunidad para ser refrendado, aunque, no obstante, se trata de un trámite que todas las partes tachan de burocrático... al menos, ahora.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios