SE INCREMENTA EL RIESGO DE QUIEBRA DEL GRUPO

DIA: Fridman solo llega al 7% de accionistas y la banca vende la deuda a derribo

El porcentaje de aceptación de la opa de LetterOne sigue muy lejos del mínimo exigido para que sea considerada un éxito, lo que incrementa el riesgo de quiebra del grupo

Foto: Mikhail Fridman. (Reuters)
Mikhail Fridman. (Reuters)

A falta de apenas tres días hábiles para que finalice el periodo de aceptación de la oferta pública de adquisición (opa) de DIA, LetterOne apenas ha conseguido el apoyo del 7% de los inversores a los que ha pedido que le vendan las acciones para tomar el control de la compañía de supermercados. Un porcentaje muy bajo, porque el fondo de inversión dirigido por Mikhail Fridman tiene que alcanzar un respaldo del 35% del capital para que su oferta se considere exitosa. De lo contrario, el magnate ruso renunciaría a inyectar los 500 millones de euros adiciones a los que se ha comprometido y pondría la compañía al borde del concurso de acreedores.

LetterOne anunció el pasado 17 de abril que ampliaba el plazo de aceptación de su opa al día 30, después de que en las dos primeras semanas y medio de periodo de venta apenas hubieran accedido inversores dueños de 20,51 millones de acciones. Es decir, el 4,64% del público objetivo al que está destinada su oferta a 0,67 euros por título. Un porcentaje muy bajo que obligó al fondo de capital riesgo a extender hasta finales de mes el calendario de suscripción para animar especialmente a los inversores particulares.

Para ello, Fridman empezó una ronda de contactos con analistas de bolsa y 'hedge funds' para exponer la gravedad de la situación y sembrar lo que algunas fuentes próximas a la operación califican como la “ceremonia del pánico”. Una estrategia que ha consistido en anunciar que, si no le vendían las acciones a 0,67, corren el riesgo de que DIA entre en quiebra y sus títulos no valgan nada. Una labor para la que ha contratado a Boudicca, una empresa londinense especializada en captar inversores, que suele trabajar con Advent International y que ha contado con el apoyo del consejero delegado de la cadena, Borja de la Cierva Álvarez de Sotomayor.

El primer ejecutivo de DIA, que se ha opuesto frontalmente a LetterOne desde que en noviembre conoció sus intenciones, ha pedido por carta a los accionistas que acudan a la opa del fondo con sede en Luxemburgo. “Debo recordarle que, si la opa no tiene resultado positivo (…) DIA se vea abocada a un proceso de reestructuración de su deuda (incluyendo canjes de deuda por capital) e incluso a un proceso concursal o de disolución y liquidación de la sociedad, situaciones todas ellas que podrían comportar la pérdida sustancial o incluso total de su inversión en la compañía”, expuso en una misiva que sorprendió a parte de su propio equipo y que fuentes cercanas al proceso interpretan como una medida de protección ante posibles demandas en los tribunales.

Sin embargo, esta campaña de pánico no ha dado todavía resultado. Al cierre de la sesión de bolsa de este miércoles, apenas habían aceptado la opa inversores propietarios de unos 31 millones de títulos. O lo que es lo mismo, apenas un 7% de los accionistas a los que se dirige la operación. Por tanto, en los tres últimos días de plazo, LetterOne tiene que conseguir multiplicar por cinco este porcentaje, porque tiene que llegar al menos al 35% del capital al que está condicionado el éxito de la oferta. Desde que hizo el primer anuncio el pasado 17 de abril, tan solo se han adherido unos 10,5 millones de títulos, un exiguo 2,3% del capital adicional.

Pese a estos datos, LetterOne decidió ayer no ejercer la opción de subir el precio de la opa, oportunidad que vencía este jueves. Al contrario, el inversor ruso considera que ha ofrecido mucho por las acciones y que, de haber conocido el deterioro de la cuenta de resultados, su precio hubiera sido incluso mucho menor. Una conclusión que no comparte Gregorio Bountoux, el heredero de Carrefour y dueño del 3,2% del capital, que considera que "no refleja el valor de la compañía". Luis Amaral, el empresario portugués que tiene el 2%, tampoco.

Huida de la banca y miedo en los bonistas

Los bonistas empiezan a dar credibilidad al mensaje del miedo enviado por Fridman y por el consejero delegado. Este jueves, las cotizaciones de las emisiones con vencimientos en 2019, 2021 y 2023 se hundieron hasta un 8%, para situarse a 83, 71,24 y 59,28 puntos de su valor nominal. Una caída que pone de manifiesta que se incrementa la probabilidad de que no vayan a cobrar —cada bono es por 300 millones de euros—, al interpretar que el éxito de la opa está en grave riesgo, al igual que el acuerdo para la refinanciación de la deuda bancaria (900 millones de euros) tras el rechazo por parte del Banco Santander, como adelantó ayer El Confidencial.

Ante esta situación, algunos bancos internacionales han empezado a vender su posición en el préstamo sindicado que lideran Santander, BBVA, Société Générale y Barclays. Según distintas fuentes, Commerzbank y Deutsche Bank pusieron ayer en el mercado secundario no oficial de deuda bancaria 75 y 25 millones de euros, respectivamente, que estaban dentro de ese crédito de 900 millones en el que participaban hasta 12 entidades financieras. La venta se cruzó a entre el 50 y el 55% del valor nominal, por lo que ambos bancos germanos han perdido casi la mitad de lo prestado.

Este movimiento pone de relieve que algunos prestamistas prefieren ya quitarse el riesgo de su balance, provisionar la pérdida y no verse implicados en un potencial concurso de acreedores en el que la quita sería aún mayor. Dicho crédito sindicado lo completan BNP Paribas, CaixaBank, ING, Mitsubishi UFJ Financial Group (MUFG), JP Morgan y Bankia.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios