TENERIFE Y SEVILLA, PRIMEROS CONTRATOS

Aena mantiene la subasta para adjudicar la nueva ola de grandes obras aeroportuarias

Cotizada y participada en un 51% por el Estado, es el único ente de la Administración central que usa este método. Las dos primeras adjudicaciones se cierran con bajas del 18% y el 20%

Foto: Simulación de cómo quedará la ampliación de la terminal de Sevilla. (Cemosa)
Simulación de cómo quedará la ampliación de la terminal de Sevilla. (Cemosa)

Aena, el gestor público y cotizado de los aeropuertos españoles, encara la nueva oleada de renovación de varias terminales en múltiples aeródromos manteniendo el sistema de subasta a la baja. Dos grandes adjudicaciones de proyectos de obras relevantes, los primeros en muchos años, se han producido en Tenerife Sur y Sevilla. En ambos casos, las fuertes bajas con las que se han saldado los contratos han activado las alarmas en una parte del sector constructor. Del 18,2% en el caso de Tenerife (hasta 44,1 millones con que ganó Sacyr) y del 20,2% en Sevilla (Arpo y Abengoa la lograron por 26,3 millones). Algunas voces señalan el alto riesgo de cumplimiento de los plazos y calidades usando este método, con el impacto que ello tendría al afectar a infraestructuras sensibles como terminales aeroportuarias.

La compañía que preside Maurici Lucena es el único ente dependiente o adscrito a la Administración General del Estado que utiliza este método. Un puñado de entes públicos autonómicos y locales también lo usan: Metro de Madrid o la EMT de la capital, el Servicio Extremeño de Salud, la Felib (agrupación de ayuntamientos de Baleares) o la Empresa de Transportes Urbanos de Gijón son quizá los más relevantes. Aena, que implantó este proceso en 2015 con carácter general para contratos de más de medio millón de euros, asegura que cumple tanto con la ley de Contratos del Sector Público de 2017 como con la ley de 2007, que regula específicamente la contratación pública en los sectores de agua, energía, transporte y servicios.

El malestar entre ciertos ámbitos de la construcción y la ingeniería, que no ha trascendido por ahora al ámbito de las patronales de esos sectores, se concreta en estas reflexiones. "En la subasta al final come quien tiene más hambre. Es preocupante que este método se utilice por Aena para obras de envergadura, hasta ahora no había sido así, solo para trabajos de menos enjundia. Hay que recordar, hablando ya del ministerio de Fomento en su conjunto, los alrededor de 70 contratos que el equipo del exministro Íñigo de la Serna tuvo que retocar en distintos grados debido a la paralización que sufrieron esas obras, adjudicadas muy a la baja en la etapa de su antecesora, Ana Pastor".

El anuncio de Aena, hace ahora un año, de que invertirá 1.570 millones en el aeropuerto de Barajas para reformar las terminales 1,2, 3 y la 4S hasta el año 2027 es un bocado que el sector espera impaciente, aunque el grueso vendrá a partir de 2022. Tras este gran proyecto, otro importante que se prevé tener listo en 2026 es el de la terminal satélite de la T1 de El Prat, en la que se invertirán unos 450 millones. Además hay un puñado de obras de mediano tamaño en otros aeropuertos como el de Málaga (50 millones) o peticiones de reforma como el de Álava.

Sin olvidar el plan inversor en logística, que prevé 3.000 millones para actuaciones en varios aeropuertos, sobresaliendo una vez más Madrid y Barcelona.

Cribas técnicas previas

Frente a la idea de que es solo el precio lo que prima, Aena matiza sobre cómo funciona realmente el proceso. La subasta es la tercera y última fase, previamente hay dos cribas técnicas: una general, y otra más específica previa a la propia subasta. "En la primera, las ofertas técnicas de los licitadores tienen que superar 70 puntos (sobre 100) y en la segunda fase tienen que superar 72 puntos (sobre 100)", explicitan desde la compañía que gestiona todos los aeropuertos públicos españoles. Así se ha hecho en los expedientes de las obras de Tenerife y Sevilla.

"Adicionalmente, debe tenerse en cuenta que el sistema de subasta electrónica presenta ventajas significativas en cuanto a la mejora de los trámites administrativos (ahorro de tiempo en la tramitación) en los procesos de contratación por parte de las entidades contratantes y licitadores, a la automatización del proceso completo de la contratación, así como en cuanto a la transparencia e igualdad de trato que se da a todos los licitadores", defienden desde la compañía.

Terminal del aeropuerto de Tenerife Sur. (Aena)
Terminal del aeropuerto de Tenerife Sur. (Aena)

No obstante, no es este proceso el único que puede seguir para adjudicar obras. Otro método alternativo que Aena aplica en sus procedimientos de adjudicación es la solicitud de mejoras de las ofertas económicas de los licitadores de forma presencial en formato papel y sobres cerrados. Frente a ello, la subasta sin límite establecido de tiempo permite bajar el precio de la oferta hasta la extenuación financiera, como definen al proceso las fuentes consultadas, pujando múltiples veces y no solo una.

Por último, y en cuanto a los temores sobre la paralización de obras por sobrecostes o el incumplimiento de los plazos, Aena recuerda de forma genérica que el ganador "debe cumplir todos y cada uno de los criterios técnicos, así como el plazo de ejecución que se haya establecido en el pliego de cada expediente, teniendo este documento, carácter contractual".

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