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Siete consejos para hablar en público y no perder los nervios

por EC BRANDS

Un hombre de unos 30 años, vestido con chaqueta y corbata, está sentado en mitad de una habitación abandonada con apenas iluminación. Le cuesta respirar y el pánico se refleja en su cara pálida y desmejorada. De repente, la puerta se abre y entran dos personas, que parecen personal sanitario por el pijama verde que llevan como uniforme. El ejecutivo intenta zafarse de ellos. Desesperado, grita en repetidas ocasiones: “No, no, no”, mientras sus captores le sacan de la habitación y le arrastran por un largo pasillo. Le empujan dentro de una sala de reuniones donde hombres y mujeres vestidos de traje le esperan ante una presentación de Powerpoint. Él mira a los lados, todavía atemorizado, y se ajusta la corbata para comenzar su presentación.

Se trata de un vídeo de ficción, pero nada más lejos de la realidad. El 75% de las personas sufren ansiedad a la hora de hablar en público, un miedo que se conoce como globosofobia, según el informe de Adecco 2017. Sin embargo, los expertos aseguran que el 90% del éxito de un buen discurso tiene que ver con el método y solo el 10% es innato. Buenas noticias para los que tienen pánico escénico: dominar las presentaciones es algo que se aprende.

Las ‘soft skills’ tienen una importancia capital en tu día a día. Se trata de habilidades que no aparecen en tu currículum, pero son cruciales para alcanzar el éxito en tu vida profesional. Por eso, Comunica+A en colaboración con El Confidencial, te ofrece una serie de vídeos para desarrollar de manera práctica y dinámica esas habilidades. ¿El objetivo? Potenciar tu éxito laboral.

1. Mal, mejor que nada

Las personas perdonan más nuestros errores de lo que pensamos, así que siempre es mejor enfrentarse a una presentación y olvidar los bloqueos, que no hacerlo nunca.

2. Hay que contar historias

Evitar leer constantemente la pantalla o el papel. Es importante jugar con la retórica y sus pausas. Ser un orador, un ‘storyteller’, animará al público a estar atento al discurso.

3. No importa lo que digas...

...sino cómo lo digas. El mismo mensaje puede tener un impacto totalmente diferente según el modo de comunicarlo. Ten claro cuál es el tuyo y transmítele pasión y energía.

4. En pie: manos, pies, mirada, voz

Estar de pie nos tranquiliza y hace que la gente nos perciba cercanos. Además, apoyarse en el lenguaje corporal siempre es importante. Es bueno interactuar con el público a través de la mirada.

5. Sorprende una vez por minuto

Usar un lenguaje cercano e incluir anécdotas para captar la atención y generar empatía es un buen método para que los oyentes recuerden el ‘speech’ una vez terminada la sesión.

6. Aprovecha lo inesperado

En otras palabras, no tener miedo a cambiar el guión. El público no es un ente estático y reaccionará al discurso. Hay que estar atento y abierto al 'feedback' recibido.

7. El alegato final

La forma de concluir la presentación marcará la percepción del público. Se puede terminar con una referencia personalizada de un personaje emblemático.