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Sareb pasa al ataque: reclama 360 millones a exdirectivos por saquear las antiguas cajas

El banco malo pide la imputación de cuatro exdirectivos de las cajas gallegas. También persigue penalmente a antiguos responsables de Sa Nostra, Bankia y Banco de Valencia

Foto: Jaime Echegoyen, presidente de Sareb. (EFE)
Jaime Echegoyen, presidente de Sareb. (EFE)

Ofensiva de Sareb para recuperar dinero del saqueo de las cajas en los tribunales. La sociedad presidida por Jaime Echegoyen ha decidido pasar a la acción en las grandes causas penales que están en los tribunales, donde reclama indemnizaciones de más de 360 millones de euros por operaciones sospechosas de entidades rescatadas, según fuentes jurídicas consultadas por El Confidencial.

El banco malo decidió abrir esta vía en 2017, y desde entonces no ha parado de enviar presuntas irregularidades a la Fiscalía y personarse en causas penales.

El último frente abierto por Sareb es el de Ramiterra, donde acaba de pedir la imputación de cuatro exdirectivos de las cajas gallegas y la responsabilidad civil de Abanca, banco heredero del negocio de NCG Banco, según las mismas fuentes.

Caso Ramiterra

La sociedad sospecha que los cuatro potenciales imputados colaboraron en que un grupo empresarial se quedara con 90 millones de las cajas gallegas. Son Domingo González Mera (exdirector de Control de NCG), Celso Martínez Presas (exdirector de la red de Caixanova en Portugal), María Dolores Montero (ex subdirectora general de Caixanova) y Pedro Pablo Pernas (exconsejero de filiales de NCG).

Estos exdirectivos eran los representantes de NCG en la sociedad Ramiterra, que dispuso de un crédito promotor en 2010 para embolsarse dividendos y repagar otros préstamos. Los querellantes, que se apoyan en un informe de PwC, sospechan que NCG miró para otro lado para crecer en balance por partida doble: la financiación y la participada, sin preocuparse del destino del dinero. Por si fuera poco, el exdirector de Control no habría informado al consejo de dichas operaciones.

El edificio histórico del Banco de Valencia. (EFE)
El edificio histórico del Banco de Valencia. (EFE)

Con esta ofensiva, Sareb podría recuperar hasta 90 millones. Los otros 260 millones proceden de otros casos: Nou Litoral, de Banco de Valencia, cuyo perjuicio asciende a 140 millones; Martin Gual, de BMN, por 116 millones; Habitat 2018, por hasta unos 10 millones; Ciudad de la Juventud, donde se reclama a un exdirectivo de Haya Real Estate un millón, e Irain Inversiones, en Logroño, con otros cinco millones.

El caso de mayor envergadura es el de Nou Litoral, visto ya para sentencia tras el juicio celebrado el año pasado. Sareb pide penas de cárcel y una indemnización de 140 millones a Domingo Parra, ex consejero delegado de Banco de Valencia; a Juan Bautista Soler, empresario y expresidente del Valencia Club de Fútbol, y a Salvador Vila, otro empresario valenciano ligado al ladrillo.

El banco malo ha chocado en este caso con su mayor accionista, el Fondo de Reestructuración (FROB), que tiene un 45% de sus acciones. Cada uno reclama para sí la posible indemnización. Sareb sostuvo en la vista oral que en los tribunales el ofendido —FROB— no es el perjudicado —el banco malo—, que es quien tiene los créditos. Desde el fondo público defendieron que quien apagó el fuego —bombero— fue el propio FROB, que rescató a las antiguas cajas y traspasó los activos tóxicos con un descuento a Sareb, una vez asumidas las pérdidas. La Audiencia tendrá la última palabra.

Sareb ha chocado con su principal accionista, el FROB, por quién ha de ser indemnizado por las irregularidades de las cajas

Otro caso similar es el de Martín Gual, un empresario inmobiliario de Baleares que presuntamente desvió dinero de Sa Nostra a Uruguay, creando un agujero de 116 millones. Lo hizo con créditos inmobiliarios de la antigua caja que se intregró en BMN (ahora en Bankia) para una promoción en Son Bordoy. Sareb ha tenido que instar el concurso necesario de la sociedad para paralizar el intento de Gual de hacer negocio con los terrenos objeto de la investigación.

En el resto de casos, Sareb reclama indemnizaciones por irregularidades en la adjudicación de un suelo (Habitat 2018); por un contrato irregular de obras (Ciudad de la Juventud, en Valladolid), y por un concurso de acreedores presuntamente amañado (Irain Inversiones). El banco malo no quiere pasar ni una, aunque tenga que pedir prisión para los defraudadores.

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