hace valer su 29% del capital

Fridman tumba al consejo de DIA e impone su plan de rescate en la junta de accionistas

LetterOne ha hecho valer su 29,5% del capital para sacar adelante su plan y tumbar el del equipo gestor dirigido por Borja de la Cierva en una junta con un quórum final del 54,3%

Foto: Junta de accionistas del Grupo DIA.
Junta de accionistas del Grupo DIA.

El futuro de DIA ya solo tiene una alternativa de viabilidad: la de LetterOne, el fondo de capital riesgo de Mikhail Fridman. Como estaba previsto, la Junta General de Accionistas celebrada esta mañana ha rechazado la opción propuesta por el consejo de administración para sacar a la compañía de su situación de insolvencia y se ha decantado por la iniciativa liderada por el magnate ruso.

LetterOne ha hecho valer su 29,5% del capital para sacar adelante su plan y tumbar el del equipo gestor dirigido por Borja de la Cierva en una junta con un quórum final de 2.358 accionistas, titulares del 54,30% del capital. La cifra de participación oficial se ha situado, además, por debajo de la media del 60% registrada en las últimas juntas.

Así, el fondo con sede en Luxemburgo ha echado abajo la ampliación de capital de 600 millones propuesta por el consejo y ha sacado adelante la suya de 500 millones, condicionada al éxito de la OPA voluntaria a 0,67 euros y a un acuerdo posterior con la banca para alargar el pago de la deuda sin amortizaciones hasta 2023.

Pese al discurso justificativo por la crisis de la compañía de Richard Golding, presidente en funciones, y de De la Cierva a los presentes, así como los esfuerzos de los proxy como Glass Lewis y Banco Santander por aglutinar votos a favor del consejo, la posición dominante de LetterOne ha sido suficiente para anular el planteamiento de la alta dirección.

De la Cierva ha reconocido en su intervención que los "últimos doce meses han sido el periodo más convulso de la historia del grupo". Y que durante muchos meses hubo un consenso entre todos los consejeros, incluidos los de LetterOne, para aplicar un nuevo plan estratégico. Pero admitió que el anuncio en octubre de la revisión de las cuentas provocó un antes y un después en la relación de fuerzas.

Aunque Stephan DuCharme, representante de Fridman, fue elegido presidente en funciones, el acuerdo a finales de noviembre con Morgan Stanley para ampliar capital por 500 millones supuso la ruptura con los hombres de LetterOne, motivo por el cual dimitieron en bloque, según De la Cierva

A partir de ahora y dada la insolvencia patrimonial de DÍA, que cerró 2018 con unos fondos propios negativos de 98 millones, la compañía tiene dos meses para solucionar este problema que la condena al concurso de acreedores. El plazo para encontrar un acuerdo entre LetterOne y la banca expira a finales de mayo, momento en el que también vencen las líneas de crédito por más de 700 millones que los acreedores le dieron al consejo en diciembre para sobrevivir estos meses de transición.

Stephan Ducharme (d), presidente de la primera cadena de distribución en Rusia, durante la Junta de Accionistas de DIA.
Stephan Ducharme (d), presidente de la primera cadena de distribución en Rusia, durante la Junta de Accionistas de DIA.

De no aparecer ninguna OPA competidora durante estos dos meses, opción poco probable, el partido se juega ya entre los hombres de Fridman y los cuatro principales bancos prestamistas, Santander, Barclays, BBVA y Société Générale. Hasta el momento, el conjunto de los trece acreedores ha rechazado las propuestas de LetterOne por considerarlas abusivas y hasta ridículas.

Tensión en la junta

La junta se ha desarrollado en un clima de máxima tensión. Mientras los sindicatos se manifestaban en la puerta de la Casa de América, dentro, en la sala, los directivos y los accionistas presentes iban tomando la palabra.

Borja de la Cierva ha enumerado algunos de los factores que han hecho que DIA se sitúe al borde del precipicio. “Lejos de querer justificar la caída de DIA con el difícil entorno competitivo, admitimos que la falta de adecuación de la oferta o política promocional y la deficiente ejecución de la cadena de suministro [entre otros] están en la base del desempeño financiero”, sostiene el consejero delegado del grupo.

Stephan Ducharme ha abierto el turno de intervenciones para vender las bondades de su propuesta, seguido de un grupo de accionistas minoritarios que han cargado contra el consejo por no explicar bien su propuesta de ampliación de capital, a la que alguno de ellos aún así va a votar por ser la opción “menos mala”, y sobre todo por el efecto dilutivo que supone. DIA apuesta por una 'operación acordeón' con la que reducir el valor nominal de la acción de 0,1 a 0,01 euros, en busca de un urgente saneamiento patrimonial.

“Son responsables de saquear DIA y aún así tienen la poca vergüenza de pedirnos que votemos a favor de su plan de reflotar la empresa. Somos tontos pero no tanto”, ha espetado el pequeño accionista José Antonio del Barrio, quien considera que la mejor opción es un concurso voluntario de acreedores tras perder el 95% de su inversión. “Al señor Fridman le diría que es muy espabilado [por intentar quedarse con la cadena de supermercados a precio de saldo]. Váyase usted a Rusia”, zanja.

Esteban Ciudapeña, titular de 1.950 acciones, se ha preguntado por qué la CNMV no investiga al entorno del ruso, al que acusa de tirar el precio de la acción para que Letterone pueda hacerse con ella a un valor irrisorio. También pide explicaciones al consejo sobre las irregularidades cometidas por la cúpula anterior.

Además, ha pedido al Consejo que investigue las irregularidades y las responsabilidades de la anterior presidenta, Ana María Llopis, que anunció ya su dimisión antes de verano cuando las acciones ya perdían más de la mitad de su valor en bolsa desde la OPV pero que se precipitó en octubre al realizar el profit warning y la revisión de las cuentas de 2017.

En este sentido, la compañía aclara que ha interrogado a más de 30 personas y ha inspeccionado tanto bases de datos como correos electrónicos durante cuatro meses para después poner las conclusiones en conocimiento de la Fiscalía.

Aunque la mayoría de los ponentes no ven con buenos ojos los planes de Fridman, alguno ha salido en su defensa. Es el caso de otro pequeño accionista sin identificar, que ha despertado la perplejidad en la sala cuando ha dicho que “el único que puede reflotar la compañía es el ruso porque, sea bueno o malo, tiene dinero”.

El consejo se somete a L1

Tras la junta, el consejo de administración ha ofrecido su colaboración a LetterOne, alegando en un comunicado que "se encuentra a disposición de las partes y continuará trabajando con el accionista L1R Invest1 Holdings, las entidades financieras y sus asesores respectivos para, con la máxima celeridad posible a la luz de los exigentes plazos a los que se enfrenta, cumplimentar aquellos de los requisitos que competan o estén bajo el control de la sociedad".

De la misma manera, ha asegurado que continuará trabajando "activamente" en las medidas que en su caso correspondan para que la compañía continúe atendiendo a sus obligaciones.

Asimismo, y con independencia de lo anterior, el consejo ha señalado que se pronunciará en el momento "oportuno" sobre los términos de la OPA de conformidad con la legislación vigente, en referencia a la oferta de LetterOne sobre la cadena a un precio de 0,67 euros por acción.

Por último, la compañía ha expresado su "profundo" agradecimiento a los clientes, proveedores, franquiciados y empleados del grupo por "su continuo apoyo y las muestras de confianza recibidas", al tiempo que ha reiterado el "máximo compromiso" del consejo y la dirección en la búsqueda de soluciones que aseguren la sostenibilidad del grupo en el largo plazo.

Dos sillas libres

Ya por la tarde, el grupo DIA ha confirmado la salida de Miguel Ángel Iglesias Peinado como consejero después de que la Junta de Accionistas de este miércoles rechazara ratificar su nombramiento, por lo que el órgano tiene dos vacantes por cubrir. En un comunicado enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la compañía ha confirmado que Iglesias ya no forma parte de este órgano, que cuenta con ocho miembros pese a que está previsto que lo compongan diez.

Sigue pendiente de cubrir el puesto de presidente del consejo, vacante desde que Ana María Llopis abandonara el cargo a finales de 2018. La junta ha respaldado el nombramiento de Jaime García-Legaz —expresidente de Aena y ex secretario de Estado— como consejero.

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