juicio por la salida a bolsa de bankia

Celma (Deloitte) acusa a Rato de mentir en su declaración y niega contactos con Guindos

El socio de Deloitte carga contra el expresidente de Bankia —"No sé si estaba confundido o quería confundir"— por decir que contrató a la auditora para un trabajo en 2012

Foto: Rodrigo Rato, expresidente de Bankia, en un encuentro de Deloitte en 2010. (EFE)
Rodrigo Rato, expresidente de Bankia, en un encuentro de Deloitte en 2010. (EFE)

Francisco Celma, socio de Deloitte, pone nuevos elementos sobre la mesa del juicio de Bankia. El auditor de la entidad en los años juzgados por la Audiencia Nacional ha cargado contra el expresidente Rodrigo Rato, por apuntar hacia él en su declaración de enero. "No sé si estaba confundido o quería confundir" al tribunal, ha expuesto Celma.

El auditor se refiere al plan que, según Rato, Deloitte estaba haciendo para superar uno de los grandes riesgos que tenía BFA —matriz de Bankia— a comienzos de 2012: el desfase patrimonial por su participación en el banco. Este fue uno de los agujeros que se llevó por delante Bankia y que provocó que Deloitte no emitiera opinión de auditoría. Según Rato fue raro, ya que era la propia auditora la encargada de solucionarlo.

"En su declaración, Rato hizo un comentario insidioso, al hablar de tres planes en marcha. El primero, para solucionar la valoración de las acciones de Bankia encargado a Deloitte, eso no es cierto", ha señalado el acusado.

Celma también ha resuelto otra de las 'leyendas' del caso Bankia, promovida por las defensas, que apunta a que Deloitte no entregó su opinión a las cuentas de 2011 por presiones de Luis de Guindos como ministro de Economía, para sacar a Rato y precipitar la nacionalización. "Nunca [hablé con Guindos]. De hecho, a lo largo de mi carrera siempre he mantenido contacto con los reguladores. Jamás he hablado con nadie de Economía sobre un cliente", ha expuesto.

Llamada de Rato

El auditor ha recordado uno de los momentos clave de las últimas semanas de Bankia antes de la nacionalización, como hizo en su testimonio en instrucción. Es por el supuesto borrador del informe de auditoría que está en el sumario, sin membrete, que Celma definió como un papel de trabajo solicitado por Rato.

"El presidente me llamó para ver cómo iba mi opinión de auditoría y le dije, 'presidente, no va". Fue entonces cuando, según el auditor, Rato le pidió que hiciera un documento bajo dos supuestos, que Bankia iba a recibir 7.000 millones en ayudas públicas y que el auditor recibía toda la documentación pendiente. "Se lo mandé a Rato y a Sergio Durá. Estaba basado en dos hechos que no ocurrieron nunca. Nunca volví a hablar con él [Rato]", ha añadido Celma.

Aquí todo el mundo dice que me llamaba, pero nadie me convocó a los comités de Auditoría de abril de 2012

El auditor también ha incidido en algunas de las críticas que le han hecho en los últimos días, señalando que esquivó las llamadas de los miembros de los comités de auditoría de BFA (presidido por Ángel Acebes) y Bankia (Alberto Ibáñez). "Aquí todo el mundo dice que me llamaba, pero nadie me convocó a las reuniones de abril [de 2012] de los comités", ha expuesto.

También ha recordado, como el martes, que no dijo expresamente en las reuniones de marzo que fuera a poner salvedades, pero cree que no hacía falta dada la importancia de las advertencias: "¿Cómo voy a decirles 'se van a ganar ustedes el infierno' a los consejeros de la cuarta entidad del país? Ya no sé cómo explicarlo", ha afirmado. "Tranquilo, solo quería que lo explicara gráficamente", ha respondido la fiscal Carmen Launa, quien ha calificado a Celma como testigo y no acusado.

Uno de los motivos para no entregar su opinión, según Celma, fue que no recibió toda la documentación que había solicitado a BFA-Bankia, algo que cambió con la salida de Rato: "Cambia el equipo y empiezo a recibir documentación". El socio de Deloitte ha desvelado una reunión hasta ahora desconocida con José Antonio Casaus, el inspector del Banco de España autor de los polémicos correos internos críticos con Bankia. Fue a mediados de enero de 2012 y en ella Celma expuso los problemas para cerrar su auditoría.

Expediente del ICAC

El socio de Deloitte también ha sido preguntado por la multa de algo de más de 10 millones impuesta por el ICAC a la firma por las cuentas de 2011 de Bankia. Celma ha señalado que está recurrida ante el Supremo y se muestra "muy confiado" en ganar. Lo está porque el expediente por falta de independencia no tuvo en cuenta que Deloitte fue consultor de Bankia a petición de la CNMV.

Sobre las cuentas de la salida a bolsa y el repentino deterioro de Bankia entre 2011 y 2012, Celma ha defendido que Bankia presentó unos resultados con pérdidas en el negocio bancario en marzo de 2011 y que las pérdidas de 3.000 millones de final de año solo eran un 1% del balance.

También ha recordado, como el martes, que no expuso en las reuniones de marzo.

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