ibex insider

En la guerra por Liberbank, los primos de Abanca y los listos de Oceanwood

El mundo del dinero encierra claves de poder y de intereses que explican el sentido de muchas operaciones, movimientos y desenlaces. Ibex Insider ofrece pistas para entender a sus protagonistas

Foto:

Viaje relámpago a Málaga. Manuel Menéndez comenzó la semana pasada con la maleta a cuestas para ver a sus futuros socios, si nada se tuerce, de Unicaja. La irrupción de una oferta fantasma de Abanca para disputar el control de Liberbank ha tensado el proceso de fusión con el banco malagueño, razón por la que el primer ejecutivo asturiano quiso explicar de primera mano y cara a cara a su homólogo Manuel Azuaga que nada de lo sucedido tiene que ver con su equipo.

Poco antes de arrancar la negociación para la ecuación de canje entre Unicaja y Liberbank, prevista para este mes de marzo, una noticia bomba sacudió los pilares de la operación. De nuevo, la entidad controlada por Juan Carlos Escotet reconocía en diferido su interés por la asturiana, aunque sin oferta en firme, pues estaba sujeta a condiciones imposibles de aceptar por la CNMV, como terminó ocurriendo. Todo quedaba en fuegos de artificio, con alegría para la acción (+20%).

De nuevo, una filtración interesada, como ya ocurrió cuando se destaparon las negociaciones preliminares entre Unicaja y Liberbank, a mediados de diciembre de 2018. También entonces, rebote bursátil de la acción. Casi el mismo patrón que el ocurrido en julio de 2017, tras el desplome sufrido por la crisis del Banco Popular, prohibición de cortos de por medio, donde un posible interés de Abanca dio un respiro efímero a la cotización, que desde entonces no ha levantado cabeza.

Este contexto de confusión organizado es el caldo de cultivo ideal para Oceanwood, el 'hedge fund' con acento español que lleva tiempo en el accionariado de Liberbank esperando cazar una opa. Sentado en el consejo de la entidad, este fondo oportunista ya probó fortuna en Banco Popular y Banco Sabadell, aunque como bajista. En el caso de la asturiana, su apuesta era a largo, creyentes de que sería pieza a comer en un proceso de consolidación entre las entidades regionales.

Y su análisis volvió a ser acertado, pero parece que los números para la fusión de Unicaja, compañero de baile preferido por Menéndez, no les encajan. O dicho de otro modo, generan un retorno insuficiente para el precio medio al que tiene su 17% y el tiempo que llevan invertidos (mayo 2014), al contrario de lo que pueden llegar a convenir el resto de accionistas de referencia de Liberbank, como las fundaciones o la familia Masaveu. Y ante ese riesgo, nada mejor que una eventual guerra de opas.

Detrás de esta agresiva estrategia están dos españoles, Julian García-Woods y David Vaamonde (ex Caixa Galicia), que han hecho fortuna con la reestructuración del sistema financiero, primero en Grecia y luego en España, además de en otros sectores como el papelero (Norke Skog), el hotelero (NH Hoteles) o el pesquero (Pescanova). Su trayectoria en Oceanwood los ha convertido en socios de la firma, tras lograr los mayores retornos del fondo en ocho años.

Los ritmos de Oceanwood son muy distintos a los de Unicaja. Por voluntad o por incapacidad, la malagueña cocina a fuego lento. Su prudencia histórica le sirvió para sortear la crisis y darse mus en la primera ronda de fusiones. Renunció a quedarse con la cordobesa Cajasur y tampoco mordió el anzuelo de CCM, la entidad manchega que iría para Cajastur, que luego aglutinó a Caja Cantabria y Caja Extremadura tras renunciar a CAM. La malagueña tuvo su pieza con Caja España-Duero.

Conocidos los jugadores y las cartas que llevan, pocos dudan de que Unicaja tiene más opciones tras la falsa irrupción de Abanca como único candidato real y preferido por los reguladores. Sorprendería que Juan Carlos Escotet, que se quedó con las cajas gallegas a precio de ganga, se gastara ahora lo que no hizo en procesos competidos. Lo más probable es que Oceanwood se encomiende a nuevas eventualidades para que la acción de Liberbank suba y su salida esté más cerca.

Por si mueve ficha Oliú

Es un voto de confianza, pero tiene letra pequeña. El magnate mexicano David Martínez aumento su participación en Banco Sabadell durante el mes de febrero hasta el 3,5% aprovechando las horas bajas de la acción. Ya es el segundo accionista de la entidad presidida por Josep Oliú, aunque su apuesta para lograr que su inversión sea rentable es que ocurra algún episodio extraordinario en el horizonte del banco. En un negocio a la baja y con meses de malas noticias, solo un golpe de efecto puede ofrecer algo de valor a los accionistas.

Mejor Inditex que El Corte Inglés

Dimas Gimeno.
Dimas Gimeno.

Hace tiempo que se quitó de en medio (o le quitaron). Pese a su discreto segundo plano, Dimas Gimeno ha roto su silencio en una reciente entrevista para hablar del mundo del comercio, del cual forma parte por trayectoria profesional y por legado familiar a través de El Corte Inglés. El ejecutivo describe a los antiguos gigantes del sector como atletas fuera de forma y con ’’sobrepeso’’, mientras compara a los reyes del comercio digital (Amazon, Alibaba, JD) con corredores en plena forma. Ni una mala palabra sobre su antigua casa, pero tampoco un piropo, como sí tiene para Inditex.

La fórmula de Martinavarro

Enrique Martinavarro.
Enrique Martinavarro.

Heredó fortuna gracias al negocio familiar de las naranjas, pero su olfato empresarial está en el sector financiero. Aplica una regla sencilla para poder multiplicar por cinco sus inversiones: comprar barato y vender más caro. Enrique Martinavarro maneja su propia firma de inversión (Auriga) o apuesta por terceros (Sherpa Capital o Corpfin Real Estate). Sus inversiones son poco convencionales, pero casi siempre ganadoras (Dogi, Amper, Aernnova, Natra…). Ahora, todo ese bagaje entra en acción bajo Queka Real Partners, el nuevo fondo de capital riesgo de 300 millones que dará que hablar.

Empresas
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios