los sueldos de 2018

Los banqueros españoles pierden un tercio del bonus por incumplir objetivos

Ejecutivos como Oliu y Menéndez no cobrarán bonus con cargo a los resultados de 2018. Botín y Gortázar pierden parte del plan de incentivos a largo plazo

Foto: Sede del Banco de España. (EFE)
Sede del Banco de España. (EFE)

Los bajos tipos de interés y los sobresaltos internacionales hacen mella en las remuneraciones de los banqueros. Los principales ejecutivos de los bancos españoles perdieron de media un 30% del bonus de 2018.

El impacto llegó principalmente por los casos de Liberbank y Banco Sabadell, cuyos responsables se quedaron sin variable el año pasado. El responsable de la entidad asturiana, Manuel Menéndez, no ha llegado a los objetivos de beneficio marcados por el consejo.

Mientras, los dos principales banqueros de Sabadell, Josep Oliu y Jaime Guardiola, renunciaron a su variable —1,2 millones entre los dos— para solidarizarse con los directivos de su filial británica, TSB, que se quedaron sin bonus por la crisis de 2018. El cumplimiento medio del bonus de todo el equipo ejecutivo —colectivo identificado— fue del 61,83%.

La otra entidad más impactada en sus bonus fue BBVA. Francisco González, se quedó sin un 20% del variable de 2018 —el bonus fue de 2,6 millones— y su sucesor, Carlos Torres, sin un 15% —2,4 millones—. Les hizo mella las crisis de las filiales argentina y turca del banco.

Desde hace años, los bancos ligan una parte del sueldo de sus ejecutivos —variable— a los resultados del grupo. En función de la entidad se usan distintos parámetros, aunque suelen coincidir el beneficio, la rentabilidad, el ritmo de reducción de morosidad, la digitalización, la eficiencia y el capital. Es el propio regulador —BCE y la EBA— el que empuja que las entidades impongan estas remuneraciones, que están diferidas y pueden ser canceladas y reclamadas en caso de que se descubran irregularidades posteriormente o empeore drásticamente el resultado. El objetivo primordial es que los directivos más influyentes alineen sus intereses a los de la entidad.

Golpe a Botín y Gortázar

Estos modelos hacen que en un mismo banco haya unos bonus que se cumplan y otros que no. Como les ocurre a CaixaBank y Santander.

La entidad catalana cosechó unos buenos resultados en 2018 que permitieron que sus ejecutivos cumplan en un 109%. En el caso de su consejero delegado, Gonzalo Gortázar, percibió un bonus de 1,3 millones —parte está diferido— y elevó su grado de cumplimiento de metas personales hasta el 112%.

Sin embargo, tanto Gortázar como el resto de directivos no ha conseguido los objetivos del plan estratégico que se cerró en 2018, por lo que se han quedado sin un 45% del plan de incentivos a largo plazo 2015-18. El grupo catalán perseguía inicialmente lograr una rentabilidad sobre capital tangible (RoTE) de hasta el 14% en 2018, y tuvo que revisarlo a la baja dos años antes.

Ana Botín, presidenta del Santander
Ana Botín, presidenta del Santander

El caso de Santander es similar. Sus principales ejecutivos, capitaneados por Ana Botín, superaron todas las metas marcadas por el consejo para 2018, con un cumplimiento del 120%. Sin embargo, el año pasado se cerró un plan a largo plazo (2015-17) del que sus directivos se van a quedar sin cobrar un 35%.

En este caso no es por el plan estratégico, sino porque Santander liga los variables a largo plazo a situarse entre los bancos más rentables, recomendados y con clientes vinculados, frente a una lista de grandes entidades en la que están JPMorgan, BofA, HSBC, BNP y BBVA, entre otras. Santander ha fallado principalmente en el crecimiento del beneficio por acción, que pesaba un 25% del bonus.

Bankia y Bankinter cumplieron en 2018 la mayor parte de objetivos, con grados de consecución del 90 y el 98%, respectivamente.

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