del banco us exim y de un cliente industrial

Abengoa recibe nuevas reclamaciones de pago por 150 millones en EEUU e Israel

Reduce ventas en 2018 por el retraso en el arranque de proyectos, pero logra contratar más que en 2017 (hasta 1.500 millones): la consecuencia es que eleva la cartera de obra a 1.775 millones

Foto: Foto: Reuters.
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Abengoa ha cerrado el año 2018 con resultados agridulces. Los provoca la caída de la cifra de negocio (1.300 millones, un 12% menos) y la vuelta a las pérdidas (1.500 millones por causas contables, fundamentalmente), trufada con la mejora del beneficio bruto y de la contratación de nuevos proyectos. Junto a ello, y fruto de la crisis que atravesó entre 2015 y 2017, dos nuevas reclamaciones de pagos se han sumado al reguero con el que lidia la firma. Ascienden a unos 150 millones y se reparten casi al 50% entre la agencia pública de apoyo al comercio exterior de EEUU, Exim Bank (75 millones de dólares), y la compañía israelí Dead Sea Works (74,2 millones de euros), para la que Abengoa construyó una planta de ciclo combinado (gas) de 240 megavatios.

Así se recoge en las cuentas anuales entregadas a la CNMV, donde la empresa explica que la demanda de Exim se dirige contra la matriz Abengoa SA y las filiales Abener e Inabensa. La agencia americana financió en 2012 con 150 millones la compra de aerogeneradores y turbinas eléctricas, fabricados en EEUU, para proyectos de Abengoa en Uruguay y México, respectivamente. En la demanda se incluye la petición de embargo de bienes de las tres empresas. Por su parte, la compañía Dead Sea Works, una de las mayores productoras de potasio del mundo, ha iniciado un arbitraje por la suma de los costes de terminación de la planta de gas, pagos pendientes a subcontratistas, devolución de préstamos y ejecución de avales.

Estos dos frentes se suman a los abiertos con la aseguradora Zurich (38,5 millones, y en cuyo proceso legal ya se han producido embargos de bienes de Abengoa y la filial Abener); un arbitraje por 67 millones en Dinamarca por obras de Inabensa para la Universidad de Copenhague, y otra demanda judicial por 450 millones con la autoridad eléctrica de Puerto Rico que se arrastra desde inicios de este siglo. Se da la circunstancia, además, de que la agencia estadounidense Exim es uno de los bonistas impugnantes del acuerdo de refinanciación de 2017 cuyas reclamaciones han tenido éxito y han empujado a una nueva refinanciación de 3.000 millones aún pendiente de cerrarse.

En el otro lado de la balanza, la compañía que preside Gonzalo Urquijo ha logrado en 2018 desactivar una demanda en EEUU de Portland Electric por 180 millones. Y tiene interpuesto además otro arbitraje contra un cliente en Polonia al que reclama 100 millones por la cancelación anticipada de un contrato de construcción de una central eléctrica.

En total, Abengoa sumó nuevos contratos por 1.500 millones en 2018, 100 millones más que lo logrado el año anterior, lo que unido al retraso en la puesta en marcha de algunos proyectos ha elevado la cartera pendiente de ejecución a 1.775 millones. Esta misma semana, según ha podido saber El Confidencial, el grupo ha logrado enfilar la adjudicación de una nueva desaladora en Abu Dabi por 56 millones de euros. Se trata de una instalación que dará servicio a la planta de producción de aluminio de la firma dubaití EGA. Abengoa ya entró el año pasado en el proyecto de la mayor desaladora del mundo, también en Abu Dabi, como avanzó El Confidencial.

ERTE sin acuerdo y bonus

En paralelo, esta semana entrará en vigor el último ERE temporal para 40 personas durante 24 meses aprobado por la empresa para su filial de servicios centrales Abenewco 1, con 464 empleados. Es el proceso de ERE (extintivo o temporal) número 44 en la compañía desde 2016. Se ha cerrado sin acuerdo y representantes de los empleados denuncian las malas prácticas llevadas a cabo por la dirección de recursos humanos en este proceso. "Se trata de un proceso de despido encubierto, aguantar 24 meses sin trabajar y en muchos casos sin prestación por desempleo que cubra todo ese plazo es imposible. Se nos está empujando a irnos y ahorrar costes de despidos a la empresa", señalan estas fuentes. Un patrón que se ha venido repitiendo desde el inicio de los primeros expedientes en el verano de hace tres años, añaden.

Indignación ha causado también el despido, con el cobro de la pertinente indemnización, de un familiar del expresidente de Abengoa Felipe Benjumea que trabajaba en Abenewco 1 y que salió de la empresa con el proceso de ERE temporal ya abierto. "¿Por qué para algunos hay despidos con indemnización y para otros a casa con el paro?", señalan las fuentes. Esta circunstancia y otras serán llevadas por los trabajadores a los juzgados de lo Social de Sevilla. También critican que finalmente no ha habido afectados en las oficinas de Madrid, sino solo en las centrales de Sevilla (y una persona en Almería), "para evitar que la demanda se dirimiera en la Audiencia Nacional, cuyos tiempos de resolución son mucho menores que en los colapsados juzgados de Sevilla".

Con el ERTE ahorran dos millones en sueldos cada año, pero dotan 8,9 millones en bonus solo para 2019 en la misma sociedad. ¿Cómo se explica?

En paralelo, según estas fuentes de la comisión negociadora del ERTE, las cuentas de Abenewco 1 de 2018 que se les han facilitado como parte de la documentación justificativa del ERTE incluyen una dotación de 8,9 millones para bonus de sus empleados. La alta dirección de la empresa, incluidos los miembros del comité ejecutivo, está formalmente adscrita a esta filial. "Van a ahorrarse unos dos millones en sueldos al año con el ERTE, cuatro millones en total en los dos años. Pero solo para un ejercicio, este de 2019, dotan en las cuentas del año pasado más del doble de ese ahorro para pagar bonus. ¿Cómo se justifica esto?", inquieren. Estas cifras serán también aportadas en la demanda judicial.

Desde Abengoa, señalan que se ofreció "una reducción notable del número de afectados [de 78 al comienzo a 47], siendo el número final de afectados 40 [a pesar del no acuerdo]". También se destaca que se extendió el plazo para lograr un pacto ocho días más de lo previsto. Además, apuntan, "la última oferta de la empresa fue un ERTE de 15 meses (manteniendo además la retribución flexible y otros beneficios propios de un empleado en 'activo') y se aceptó la posibilidad (solicitada por los trabajadores) de abrir un ERE extintivo voluntario para aquellos empleados afectados por ERTE que se quisieran adherir al mismo". Abengoa recuerda además que nueve de cada 10 expedientes de reducción de empleo se han cerrado con acuerdo estos años.

La plantilla global de Abengoa se redujo de 13.900 a 13.500 empleados entre 2017 y 2018. La disminución de plantilla en España fue de 630 personas, de 3.300 a 2.700 empleados. El alza en los empleados en el extranjero compensó esta caída.

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