juicio por la salida a bolsa de bankia

El verso suelto del caso Bankia: Verdú vuelve a señalar a Rato

El ex consejero delegado atribuye a Rato la responsabilidad del precio con el que el banco salió a bolsa y reconoce la gravedad de advertencias contables que hizo el Banco de España

Foto: Francisco Verdú (izda.) y Rodrigo Rato en 2012, cuando eran los dos primeros ejecutivos de Bankia. (EFE)
Francisco Verdú (izda.) y Rodrigo Rato en 2012, cuando eran los dos primeros ejecutivos de Bankia. (EFE)

Francisco Verdú puede volver a cruzarse en el camino de Rodrigo Rato. El ex consejero delegado de Bankia concluyó este miércoles su declaración ante la Fiscalía con aseveraciones que pueden perjudicar a algunos de sus compañeros de banquillo. El financiero alicantino ya fue uno de los testigos clave en el juicio de las tarjetas 'black' de Caja Madrid. El hecho de que él rechazara usar este plástico irregular perjudicó a sus excompañeros en Bankia.

El caso de la salida a bolsa es distinto, ya que Verdú es acusado, no testigo, por lo que le une el mismo interés del resto de exdirectivos y exconsejeros de la entidad nacionalizada. Sin embargo, hay matices: el ex consejero delegado llegó apenas semanas antes de la salida a bolsa, por lo que apenas intervino en la contabilidad que se usó en el folleto de la oferta pública de suscripción (OPS) de julio de 2011.

Momentos clave

El interrogatorio al que fue sometido por parte del fiscal Alejandro Luzón tuvo tres momentos clave. El primero fue cuando se le preguntó insistentemente sobre por qué Bankia salió a bolsa con un descuento excesivo que, en la práctica, supuso la “quiebra del grupo”, según el fiscal. Sobre ello, Verdú dijo que la responsabilidad del precio fue de Rato, “que lo decidió tras reunirse con los bancos colocadores”.

El exvicepresidente del Gobierno, en prisión desde el año pasado, se acercó a Verdú durante el receso del interrogatorio para hacerle aclaraciones sobre su declaración.

El segundo momento se produjo con las preguntas de Luzón sobre la política de refinanciaciones de Bankia. Verdú las defendió pero se quedó sin argumentos cuando el fiscal le leyó un informe del Banco de España en el que se mencionaban claramente que se habían cerrado refinanciaciones para rebajar la morosidad. “De haberlo sabido, me hubiera preocupado muchísimo”, señaló.

Rato se acercó a Verdú en el receso de su declaración para hacerle aclaraciones sobre su estrategia de defensa

El tercer momento llegó con el repaso a la formulación de las primeras cuentas de 2011, las que se aprobaron en marzo bajo la presidencia de Rato. Verdú se alineó en este frente al resto de acusados al señalar que Deloitte no avisó de que no iba a emitir su informe de auditoría, una postura que no convence al fiscal. Además, defiende, como José Manuel Fernández Norniella, que estos estados financieros recogieron un deterioro del ladrillo de Bankia de 1.500 millones —"provisionamos al menos 1.300 milones"—, algo que contradice la versión de los peritos judiciales, la Fiscalía, Deloitte y la Bankia de José Ignacio Goirigolzarri.

Verdú ajustó la declaración a sus intereses: remarcar que llegó a Bankia muy poco antes de la salida a bolsa y que sus cuentas “eran las más supervisadas de la historia”; defender que no tuvo nada que ver con la contabilidad, ya que lo suyo era el negocio —“no soy experto en balances”—, y que eran válidas tanto las cuentas de Rato como las de Goirigolzarri.

Verdú, al que este caso “ha destrozado la carrera profesional”, sugirió una nueva idea: “Si los tipos de interés hubieran subido como estaba previsto, quizá no estaríamos aquí”.

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