inversores particulares con el 20% del capital

Santander busca puerta a puerta 124,5 M de acciones de DIA para hacer frente a Fridman

El consejo de administración ha encargado al mayor acreedor del grupo que busque a los inversores particulares dueños del 20% del capital para que voten a su favor en la junta

Foto: La presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botín. (Reuters)
La presidenta del Banco Santander, Ana Patricia Botín. (Reuters)

El consejo de administración de Distribuidora Internacional de Alimentación (DIA) tiene previsto reunirse en las próximas horas para convocar la junta general de accionistas en la que se propondrá el rescate del grupo mediante una ampliación de capital. Pese a que el órgano de gobierno está negociando un acuerdo con LetterOne, que se opone a esta fórmula liderada por el consejero delegado, Borja de la Cierva, a la vez ha ordenado a Banco Santander que busque todos los apoyos posibles entre los accionistas minoritarios de la compañía para que voten a favor de este plan de reestructuración.

Para ello, los servicios de custodia y administración de valores del bróker de Banco Santander han puesto ya en marcha el mecanismo para localizar a los inversores particulares, que actualmente tienen en sus manos unos 124,5 millones de acciones de DIA. Este volumen de títulos representa el 20% del capital de la cadena de supermercados, una participación que va a jugar un papel vital si finalmente se llega a la celebración de la junta de accionistas con las partes enfrentadas.

Hoy en día, el capital de DIA —622,5 millones de acciones— está en manos de LetterOne, que tiene un 29% de los títulos. Los restantes 442 millones de valores se reparten entre inversores institucionales —317,48 millones, el 51% del total— e inversores particulares, que son propietarios del 20% del capital o 124,5 millones de acciones. Pese a que son minoría, su voto se ha convertido en cuestión de vida o muerte para el consejo y para LetterOne, ya que dependiendo de cuál sea la decisión de su voto, decantarán la victoria hacia uno u otro bando.

Por lo general —así ha ocurrido en los últimos cinco años—, a las juntas de DIA apenas acude el 60% de los dueños del capital, principalmente grandes fondos de inversiones y de pensiones. Dentro de ese paquete, la mitad, casi un 30% del total de las acciones, es del magnate Mikhail Fridman, que obviamente votará en contra de la propuesta de sus excompañeros del consejo de administración. Por lo tanto, De la Cierva apenas contaría con la otra mitad para sacar adelante su plan de reestructuración.

Incluso menos, porque resulta que un 5,3% del capital —33 millones de acciones— está en manos de Goldman Sachs, socio y financiador del fondo del millonario ruso, por lo que se da por hecho que su voto también será negativo. En consecuencia, el equipo directivo de DIA debería conseguir dos cosas. La primera es que a la junta general acudiera un 'quorum' mucho mayor del habitual (60%), puesto que con las estadísticas de los últimos años, perdería el pulso con total seguridad. La segunda es que esos nuevos asistentes, la mayoría inversores particulares, se pongan de su lado, por lo que la labor del Santander es fundamental para decantar el resultado de la votación.

Con ese fin, los servicios de ‘securities’ de la entidad financiera, a su vez el mayor acreedor del grupo de distribución, se han puesto manos a la obra para recopilar un listado con el nombre de cada uno de los pequeños ahorradores dueños de esos 124,5 millones de títulos. El banco está localizando a todos y cada uno de ellos y las entidades en las que tiene depositadas las acciones. El objetivo es trasmitirles toda la información posible sobre la situación de DIA y su futuro.

Prima de asistencia

Esta labor la suele hacer habitualmente Morrow Sodali, una de las principales firmas internacionales del sector, especializada en servicios para accionistas y tenedores de bonos, gobierno corporativo, solicitudes de votos y transacciones en los mercados de capital. Esta consultora, con oficinas centrales en Nueva York y Londres, cuenta con un registro muy pormenorizado de los accionistas institucionales. Pero el consejo ha decidido reforzar esta labor con el Santander para atraer a los minoristas, algunos de los cuales ya han unido fuerzas para echar abajo los planes de LetterOne.

No se descarta que se les conceda una prima de asistencia para que acudan físicamente a la junta y voten a favor del consejo o deleguen su voto a distancia para aunar el mayor apoyo posible. De lo contrario, el riesgo de que la ampliación de capital de 600 millones no sea aprobada es muy alto, lo que abocaría a la compañía a un concurso de acreedores irrevocable.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios