¿han tocado techo?

H&M, Pepe Jeans, El Ganso... La moda empieza el año con el pie izquierdo

Las textiles no consiguen recuperar el pulso pese a las rebajas, o por culpa de ellas. Los márgenes se resienten y el apetito cae en una sociedad que cada vez valora menos los bienes materiales

Foto: Foto de archivo de una tienda de El Ganso. (EC)
Foto de archivo de una tienda de El Ganso. (EC)

La moda toca techo en España. Así lo revelan tanto la maltrecha evolución de las ventas textiles como los constantes problemas financieros de empresas con marcas tan conocidas como de El Ganso o Pepe Jeans, los esfuerzos para reducir deuda de Tendam (matriz de Cortefiel) o Mango, los modestos crecimientos de H&M o Inditex o la quiebra de marcas como Intropía.

Para intuir hacia dónde vamos, es preciso saber de dónde venimos. Tras una campaña de Navidad descafeinada en España, la industria textil no ha sido capaz de reactivar las ventas en enero pese a las rebajas o por culpa de ellas, como sugieren los expertos. Las promociones perpetuas han desvirtuado esta época del año, concebida como un cebo para dar salida al excedente, y han hundido los márgenes de las empresas hasta el límite.

Eso sin contar con otras circunstancias que escapan al control de las tiendas, como las restricciones al tráfico en el centro de la capital. La huelga del taxi en Madrid y Barcelona ha dado la puntilla a un enero flojo, no solo por los bloqueos puntuales en la carretera sino por el temor a usar transporte alternativo como Uber o Cabify. “El hecho de que la capital esté tomada por los taxistas afecta muchísimo al sector. No está el ambiente como para salir de compras”, sostiene Eduardo Zamácola, presidente de la patronal española de moda y complementos Acotex. Según los datos que maneja esta asociación, las ventas descendieron un 2,2% a cierre de 2018.

El modelo se agota, la extensa oferta satura, los descuentos perpetuos cansan y los escaparates no se ajustan al clima

Los factores externos no eclipsan el verdadero problema de la industria textil: su modelo se agota, su extensa oferta satura, sus descuentos perpetuos cansan y sus escaparates no siempre se ajustan a un clima cambiante. Ya lo advirtió Inditex en su última presentación de resultados, cuando recordó el nefasto inicio de temporada (septiembre) para la moda en España (-5,9%), Francia (-14,4%), Italia (-6,3%), Alemania (-10,4%) y Reino Unido (-1,2%) y se desmarcó de las actividades promocionales.

La dueña de Zara todavía no ha hecho públicos sus resultados correspondientes al cuarto trimestre de 2018, si bien ha dejado claro que se niega a participar en más actividades promocionales en un intento por preservar los márgenes. Sus ventas aumentaron un modesto 3% (hasta los 18.437 millones de euros) en los nueve primeros meses de 2018, en línea con el ritmo de crecimiento global de su rival H&M (+3%) y en contraste con la reina de la moda ‘low cost’, Primark (+6%).

Inditex ralentizó su crecimiento en los primeros nueve meses de 2018. (Reuters)
Inditex ralentizó su crecimiento en los primeros nueve meses de 2018. (Reuters)

H&M afronta un ERE en España

H&M ha pisado el freno en España con el peor dato de cierres de toda Europa y un crecimiento de ventas aún menor (+2%) en el año fiscal de 2018, cerrado a finales de noviembre. La firma textil bajó la persiana de siete tiendas frente a tres aperturas en nuestro país, unas cifras a las que se suma el anuncio del fin de otros seis establecimientos a principios de enero. Esos cierres de año nuevo han dejado en vilo a 127 trabajadores españoles, casi el 2% de la plantilla en nuestro país. La cifra ascendía a siete clausuras y 145 afectados en un principio, pero H&M ha dado marcha atrás en el cierre de su tienda en Talavera de la Reina (Toledo). Sí bajará la persiana en Galicia (1), Asturias (2), País Vasco (1) y Andalucía (2), una decisión que costará el puesto a decenas de personas que no podrán ser reubicadas en otras tiendas, pese a los esfuerzos de la cadena sueca.

Un ejemplo es Oviedo, donde la mitad de la plantilla (35 personas) se prepara para lo peor. "La mayoría del equipo tiene entre 38 y 45 años, hijos pequeños y unos 10 años de antigüedad. ¿Recolocaciones? La compañía solo ofrece siete contratos a tiempo parcial y uno a tiempo completo en Asturias, y plazas sueltas de 20 horas semanales en destinos 'random' como Fuerteventura. Con eso no vives", explica la secretaria del comité de empresa de H&M en esa región, Ana Antuña. Es una de las participantes en la huelga convocada el pasado sábado en las tiendas. "Las negociaciones con los representantes de los trabajadores siguen en marcha y esperamos tener conclusiones la última semana de febrero como tarde", responden fuentes de la firma.

Mientras tanto, Tendam (dueño de Cortefiel, Women’secret o Springfield) deja en punto muerto su esperada salida a bolsa por falta de apetito en el sector. La reducción de deuda —que ha pasado de 1.000 a 500 millones en los últimos años—, el club de fidelización o el impulso de las ventas 'online' son las tareas que mantienen ocupado al grupo. Con todo, la matriz de Cortefiel registró una caída de ingresos del 1,1% en los primeros nueve meses de su ejercicio fiscal, lastrados por la meteorología del primer semestre.

Queda por ver si Tendam será capaz de remontar el vuelo con las rebajas. Peor lo tiene Desigual, que sufrió su tercera caída de ingresos consecutiva en 2017 (-33%) y sigue sin cumplir las expectativas. En la cadena de grandes almacenes El Corte Inglés, las ventas en el departamento de moda quedaron estancadas en 2018, según avanzó este diario, si bien las cifras de los cinco primeros días de enero indicaban un repunte del 4,6%.

El 'efecto Marie Kondo'

Al margen de las cuestionadas políticas comerciales de las empresas, los españoles están cambiando sus hábitos de consumo. Ya no dan tanto valor a los bienes materiales y prefieren gastarse el dinero en experiencias, cenas en restaurantes, viajes, balnearios, parques temáticos o cervezas. “Encima tenemos a 'Marie Kondo' [uno de los programas más vistos de Netflix], cuya filosofía de tirarlo todo y no acumular trastos viejos va en contra del sector de la moda”, opina Marcos Álvarez, consultor independiente de 'retail'.

El cambio de chip va más allá. La venta 'online' ha entrado con fuerza en la moda española, convirtiéndose en un fenómeno que puede llegar a complicar la rentabilidad de las empresas. Así lo ve Javier Pérez de Leza, exdirectivo de empresas de consumo y CEO de la consultora Future Retail. A eso se suman la saturación en el mercado, la falta de propuestas diferentes y las turbulencias para las pocas que había.

El Ganso atraviesa un momento muy delicado. (EFE)
El Ganso atraviesa un momento muy delicado. (EFE)

Un ejemplo es El Ganso, cuyos dueños han pedido ayuda a la banca para refinanciar su deuda. La familia Cebrián ha contratado a EY con el objetivo de negociar con los acreedores (Santander y CaixaBank), como adelantó este periódico. El competidor directo de Scalpers ha tenido que salir de Bélgica, Holanda, Italia y Alemania, no sin antes cerrar una veintena de tiendas. “Las grandes marcas están en ubicaciones prémium [como la calle Fuencarral de Madrid, donde El Ganso tiene dos tiendas], con unos costes fijos brutales que no siempre pueden asumir”, matiza Álvarez.

Intropia, en quiebra

Hay quien no se salva de la quema. Es el caso de Intropia, en concurso de acreedores desde noviembre tras la búsqueda frustrada de un caballero blanco, como adelantó el portal especializado Modaes. La compañía madrileña está participada por el director del fondo de capital riesgo HIG en España, Jaime Bergel, en cuyas manos también estuvo la quebrada Coronel Tapiocca.

Otros afrontan fuertes pérdidas y una abultada deuda, como Pepe Jeans. La empresa con base operativa en Cataluña quiere sentarse a negociar una nueva refinanciación bancaria, como hiciera la catalana Mango. Esta última consiguió refinanciar su deuda de 500 millones a finales de 2018, cuando cerró además con el primer crecimiento de ventas en tres años.

Adolfo Domínguez es otro ejemplo de empresa que está consiguiendo darle la vuelta a la tortilla desde que Adriana Domínguez cogió las riendas como directora general en 2017. La compañía ha reducido un 55% sus pérdidas en los primeros nueve meses de su ejercicio fiscal de 2018, cerrado a finales de noviembre. La optimización de la red comercial y la fusión de marcas han ayudado a revertir el agujero de 22,7 millones de euros que la primogénita se encontró cuando ocupó el cargo.

No obstante, el conjunto del sector sigue en guardia ante las malas noticias que llegan desde Reino Unido. La mayor cadena de supermercados británica, Tesco, ha iniciado un proceso de reestructuración para simplificar su negocio que puede afectar a unos 9.000 empleados. Tampoco pinta bien en Alemania, donde Galería Kaufhof —dueña de centros comerciales en Berlín y Múnich— amenaza con recortar 2.600 puestos de trabajo. Solo queda confiar en que este catarro europeo no se extienda a España.

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