La congelación afecta a las cuentas en valores

Cuatro años atrapados en BPA: clientes sin margen para recuperar más de 500 millones

Los fondos en realidad estaban en Suiza. Un grupo de clientes pleiteó en el país helvético para intentar que su dinero se lo devolviesen a ellos y no al banco, y eso provocó la crisis

Foto: Foto: Reuters.
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Cuatro años atrapados en el banco andorrano BPA. Cuatro años sin poder tocar los fondos. Los clientes han sido migrados a Vall Banc, el banco que compró JC Flowers. Pero al contrario que con los titulares de depósitos, aquellos que tenían cuentas en valores no han podido tocar sus ahorros, muchos de ellos clientes catalanes, según apuntan fuentes financieras andorranas. El valor de estos activos congelados es de al menos 500 millones y podría rondar los 700, aunque portavoces de Vall Banc no quieren mojarse con una cifra concreta.

De manera oficial, tanto el Gobierno andorrano como la banca de ese país aseguran que la pesadilla de BPA ya ha pasado y que se han devuelto los depósitos a través de la migración al nuevo Vall Banc, el banco nuevo. Sin embargo, no ha sido así para los titulares de las cuentas de valores, que siguen sin poder recuperar sus ahorros.

La razón: la estructura de las cuentas de valores de BPA preveía que el banco —el extinto BPA— era el titular del dinero, mientras que los clientes solo eran fiduciarios. Los fondos en realidad se encontraban en Suiza, depositados en Credit Suisse. Un grupo de clientes pleiteó en el país helvético para intentar que su dinero se lo devolviesen a ellos y no al banco, es decir, a los supuestos fiduciarios y no al titular legal. Ese pleito es el que ha bloqueado estas carteras de valores, de manera que ahora Credit Suisse no quiere abonar hasta que la Justicia suiza entre en el fondo del asunto.

La Agencia Estatal de Resolución Bancaria (AREB), el equivalente al FROB español, asegura que sigue a la espera de una resolución de la Justicia suiza para reclamar ese dinero.

Oficialmente, la resolución de este conflicto tenía que haberse producido a finales de este mes de enero, pero de nuevo, y no es la primera vez para estos clientes, se han vuelto a incumplir los plazos previstos de manera inicial.

Cuando hace cuatro años esos títulos quedaron bloqueados, se esperaba una resolución más rápida que, por ahora, no ha podido ser. Pero, justo por eso, la crisis de BPA sigue muy lejos de una resolución para muchos de sus clientes. Entonces, esa cartera se valoraba en 500 millones. Ahora, según fuentes financieras, podría valer más de 700 millones.

Ventaja para JC Flowers

Esto ha acabado siendo una ventaja para el nuevo propietario de Vall Banc, el fondo JC Flowers. Esos 500 millones en valores formaban parte del 'perímetro' de negocio que la AREB se había comprometido a incluir en el global de activos de Vall Banc. Mientras no se recuperaba el dinero, se buscó una fórmula que supuso que hasta el 14 de julio de este año JC Flowers tuviera consignados 1,6 millones a cuenta, por decirlo de alguna forma. Transcurrida esa fecha y al seguir sin disponer de la renta variable desbloqueada, se acabó la historia y el fondo buitre americano ya no paga nada más allá de los 3,8 millones mencionados, que abonó de manera inicial cuando adquirió la entidad.

Al no poder asumir esos más de 500 millones de euros en su balance, JC Flowers se ha ahorrado el grueso de lo que tenía que pagar por el banco

Dicho de otra manera, JC Flowers solo ha pagado al AREB 3,8 millones por el banco andorrano. El resto, hasta los 29 millones previstos en total, se ha quedado pendiente al no incluirse en la operación el conjunto del balance previsto. La crisis en Suiza ha sido mala para los clientes, pero buena para el nuevo propietario.

Larga espera

La espera para los clientes de Vall Banc se está haciendo muy larga. Portavoces del banco han declinado concretar los clientes afectados y si hay un calendario previsto para resolver esta crisis financiera.

En Andorra, se procura hacer ver que la crisis de BPA ya se encuentra superada. No es así. De hecho, hay otros 1.000 millones de euros que todavía siguen bloqueados en la antigua BPA y que no han pasado a Vall Banc, pero en este caso son depósitos cuyo origen o situación fiscal no está claro y esos clientes también se encuentran bloqueados, lo que ocurre es que, en este caso, tienen ese perfil delicado que ha dado mala fama al conjunto de la banca del país. Y, claro, hacen poco ruido. El problema con los activos en acciones no es ese. La mayor parte de los clientes que reclaman ya han regularizado. Pero eso tampoco les ha servido de nada.

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