fin del plan estratégico 2016-2018

Santander gana 7.810 millones, un 18% más, y cumple objetivos pese a Reino Unido

El banco consigue un aumento de doble dígito en el beneficio por acción, incrementa la rentabilidad (RoTE) por encima del 11,5% y la ratio de capital sobre el 11%

Foto: Ana Botín, presidenta de Banco Santander. (Efe)
Ana Botín, presidenta de Banco Santander. (Efe)

Banco Santander termina su plan estatégico 2016-2018 cumpliendo objetivos. El beneficio se incrementó en 2018 un 18% hasta los 7.810 millones, con un crecimiento de doble dígito en el beneficio por acción, por lo que las cifras se sitúan levemente por encima de la previsión del consenso de analistas de Bloomberg. La ratio de capital de máxima calidad (CET 1 'fully loaded') se situó en el 11,3%, y la rentabilidad sobre el patrimonio tangible (RoTE) en el 12%. El banco ha anunciado además que presentará el nuevo plan estratégico el 3 de abril en Londres. Aunque el banco abrió la jornada bursátil subiendo un 2%, tras la presentación frente a los analistas y periodistas cae más de un 2%

La mayor aceleración del resultado neto del grupo se produjo en el cuarto trimestre, con un incremento del 32,1% frente al mismo periodo del año anterior hasta los 2.068 millones. De hecho, es el mayor beneficio trimestral desde el segundo trimestre de 2015 y el más alto en el conjunto del año desde 2010. Esto se produce pese a que los márgenes no crecen. De hecho, el margen de intereses aumentó un 0,1% hasta los 34.341 millones, con lo que la variable que recoge la capacidad de generar ingresos por la actividad tradicional de captar y prestar dinero permaneció constante en el conjunto del año, aunque aumentó un 8,5% interanual en el cuarto trimestre. Por su parte, el margen bruto registró el mismo movimiento anual, con una disminución del 1% en las comisiones netas, que hubiera sido de un aumento del 8,5% sin divisas. El resultado de operaciones financieras (ROF) mejoró un 5,5% hasta los 1.703 millones.

Así, la clave está en los la carga extraordinaria de 897 millones de 2017 por la filial en Estados Unidos y el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) del Popular, frente a la dotación de no recurrentes de 254 millones el año pasado. Por su parte, las provisiones disminuyeron un 8,7% hasta los 13.225 millones, gracias al saneamiento de balance que impulsó en 2017 al traspasar a Blackstone la mitad del ladrillo tóxico que incorporó del Popular.

La entidad que preside Ana Botín registró un aumento del beneficio de más del 20% en España, que se consolida como segundo mercado, hasta los 1.738 millones respectivamente. El principal sigue siendo Brasil, cuya contribución aumentó un 2,4% hasta los 2.605 millones, aunque sin la depreciación del real habría crecido un 22,3%. Si se descuentan todas las divisas, el resultado del grupo se dispara un 32% anual.

Reino Unido volvió a ser un lastre, con un descenso del beneficio del 8,2%, hasta los 1.362 millones. El banco lo achaca a "un entorno de elevada competencia" en medio de las "incertidumbres por el Brexit". El banco anunció esta semana el cierre de 140 oficinas en Reino Unido —el 20%— para orientar el negocio a la banca digital. Santander Consumer Finance, la unidad de consumo, ya aporta casi tanto como Reino Unido tras incrementar la aportación al beneficio un 4% hasta los 1.296 millones. Por encima de los 500 millones se sitúan México, Chile y Estados Unidos, donde se incrementó el beneficio un 42%.

Con todo, en general, los ingresos totales del grupo se situaron en los 48.424 para el conjunto del año, su cifra más alta de la historia y ligeramente por encima de la media de 47.906 millones de euros de las expectativas de los analistas recogidas por Bloomberg. También el beneficio neto ajustado de 8.064 millones de euros estuvo por encima de las estimaciones de 7.851 millones de los analistas. La entidad tiene pendiente presentar formalmente sus cuentas frente a los analistas a media mañana pero, tras la publicación del informe esta mañana, estos ya están haciendo sus apuestas: Morgan Stanley ha subido el precio objetivo hasta los 5,7 euros por título, mientras que Jefferies lo ha bajado hasta los 3,75 euros. Según la media de Bloomberg, el 65,6% de los analistas recomienda comprar, frente al 15% que aconseja vender.

Nuevo plan estratégico

El ejercicio 2018 era el último del plan estratégico que presentó Ana Botín a finales de 2015, aunque no con Andrea Orcel como se esperaba tras descartar el fichaje por su alto coste -cercano a los 55 millones- según la versión oficial. Botín ha fijado el próximo 3 de abril para la presentación del nuevo plan estratégico, que hará en Londres como ocurrió con el actual plan que concluyó en 2018. La presidenta de Santander ha retrasado siete meses la comunicación de los nuevos objetivos por el fichaje frustrado del banquero de inversión italiano como consejero delegado. En principio estaba previsto que fuera en septiembre-octubre de 2018.

Se espera que Botín dé este miércoles por primera vez explicaciones al mercado sobre el fichaje frustrado. El próximo plan estratégico quedará de nuevo a manos de José Antonio Álvarez, que asume estas competencias tras cancelarse su paso a Santander España.

Respecto al plan vencido, el banco cumple con las principales variables salvo eficiencia. La meta para el beneficio por acción era de un incremento de doble dígito el año pasado, algo que consigue al aumentar un 11,2% hasta los 0,449 euros. En este sentido, el consejo aprobó proponer un aumento del dividendo del 9% hasta los 20 céntimos.

Por su parte, la ratio de capital CET1 'fully loaded' se elevó a lo largo del año en 46 puntos básicos hasta el 11,3% -y de 19 puntos en el cuarto trimestre-, por encima del 11% prometido al mercado en el plan estratégico. El banco achaca este impulso a la generación orgánica de 64 puntos básicos. La tasa de morosidad bajó por sexto trimestre consecutivo, hasta el 3,73%, mientras que el coste del crédito disminuye al 1%, el nivel anual más bajo desde 2008.

La entidad también cumplió la meta de rentabilidad sobre el patrimonio tangible (RoTE), que es la que usa como referencia, aunque en 2016 la matizó desde el 13% al 11%. Así, acaba en 2018 con un 11,7%, mientras que el retorno sobre el capital (ROE), en el que se suelen fijar los analistas, se situó en el 8,21%, aún por debajo del coste del capital, que el Banco de España estima sobre el 10%.

Otra variable clave del plan estratégico es la de eficiencia (costes sobre ingresos, cuanto más baja mejor) aunque en este caso empeora en 2018 después de haber absorbido Banco Popular y se queda levemente fuera de la horquilla prometida, al aumentar tres décimas hasta el 47,3%, frente al rango que tenía como objetivo entre el 45% y el 47% que ya reformuló en 2016 desde la meta anterior de acabar por debajo del 45%. El mercado descuenta un ajuste adicional en la plantilla para este año cercano a los 3.000 empleados.

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