suspende pagos aurantia 2003, su socio

Credit Suisse y el Estado pagan la quiebra de Raúl por su inversión en renovables

La familia Naranjo, vinculada a la Gürtel, ha pedido el concurso de acreedores de la empresa que compartió con el futbolista, al que a su vez ha demandado por impagos

Foto: Raúl González Blanco, dirigiendo al cadete B del Real Madrid. (EFE)
Raúl González Blanco, dirigiendo al cadete B del Real Madrid. (EFE)

La fallida inversión de Raúl González Blanco, exfutbolista del Real Madrid y actual entrenador de la cantera, por su inversión en energías renovables, tiene una nueva víctima. Se trata de Credit Suisse, el banco financiador de Aurantia 2003, el socio del que fuera jugador del equipo blanco y que ya le denunció por impago de unas deudas que ahora han recaído en el banco suizo. Según han confirmado fuentes oficiales, esta última sociedad, propiedad de una familia vinculada a la Gürtel, ha solicitado el concurso voluntario de acreedores al no poder hacer frente a sus obligaciones.

La solicitud fue presentada por los Naranjo Villalonga, dueños de Aurantia 2003, el pasado 18 de diciembre tras fracasar las negociaciones con Credit Suisse para refinanciar por tercera vez un préstamo sindicado de unos 40 millones de euros. La entidad suiza, que en 2015 sí le dio una segunda oportunidad a estos empresarios madrileños, socios de Ladislao Azcona, uno de los mayores lobistas de España, ha decidido ahora provisionar totalmente el crédito y darlo por perdido ante la imposibilidad de cobrarlo.

Fuentes oficiales del banco helvético han declinado hacer ningún comentario sobre este impago, que finalmente va a recaer sobre el Estado. Porque Credit Suisse cubrió su posición con un seguro de crédito firmado con Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE), la empresa controlada en un 50,25% por el Ministerio de Economía y participada por BBVA, Santander y empresas del sector de seguros. En consecuencia, el riesgo último recae sobre la compañía pública, presidida desde junio por Fernando Salazar.

Los accionistas de Cadmos eran la familia Naranjo Villalonga, con el 80% del capital, y Raúl González, dueño del 20% a través de Europa Scar Sport

Los problemas de Aurentia 2003 provienen de su inversión en Cadmos Energías Renovables, compañía que recibió subvenciones -se calcula que unos 28 millones de euros de la Junta de Andalucía de Susana Díaz para la fabricación de paneles fotovoltaicos. Los accionistas de Cadmos eran la familia Naranjo Villalonga, con el 80% del capital, y Raúl González Blanco, que era dueño del 20% a través de Europa Scar Sport. El grupo llegó a tener de consejera a Mónica Ridruejo, una experta financiera a la que José María Aznar nombró directora general de Radio Televisión Española. Más tarde fue diputada en el Parlamento Europeo y consejera de empresas como Vodafone Spain.

Pero Cadmos entró en concurso de acreedores y los Naranjo Villalonga le reclamaron a Europa Scar Sport, la empresa del exfutbolista, la parte que le correspondía de la quiebra. Los cinco hermanos le demandaron para exigirle el pago de una deuda de 6,9 millones de euros, más unos intereses al 19,52%, que Aurantia debía a Credit Suisse. Pero el ahora entrenador del Real Madrid movió ficha para evitar verse salpicado por una cascada de quiebras en los proyectos en los que había invertido.

Cadmos entró en concurso de acreedores y los Naranjo Villalonga le reclamaron a la empresa de Raúl la parte que le correspondía de la quiebra

En 2013 sacó patrimonio de Europa Scar Sport, la primera empresa que creó cuando empezó a despuntar en el Real Madrid, optó por renunciar al cargo de administrador, nombró a su madre, María Luisa Blanco, como presidenta, y declaró la compañía en concurso de acreedores con el aparente fin de que, en caso de reclamaciones de los acreedores, la responsabilidad no recayera sobre el futbolista y sí sobre su progenitora. Europa Scar Sport llegó a tener un patrimonio de 25 millones de euros y casi 50 millones en su balance, pero en 2016 quebró con un patrimonio negativo de 13,9 millones. En abril de este año el juzgado que lleva el caso ordenó su liquidación.

Raúl González ha tenido que declarar por esta demanda. Lo hizo en febrero, asesorado por los abogados de Cuatrecasas, y reiteró que no se ocupaba de la gestión. Pero ahora se enfrenta a un doble riesgo mercantil y penal. Por un lado, la administración concursal de Europa Scar Sport puede concluir que el concurso de acreedores no fue fortuito ni consecuencia de un declive económico, sino culpable, si se impone la tesis del informe pericial, como reclaman los Naranjo Villalonga. Por otro lado, ese mismo informe puede empujar al juez de lo penal a concluir la instrucción acusando por falsedad documental e insolvencia punible a Raúl, su madre y su cuñado Carlos Redondo, que ha venido ocupándose de sus negocios.

La reciente petición del concurso de acreedores de Aurantia 2003 puede empeorar aún más la causa contra el entrenador del cadete B del Real Madrid, ya que los Naranjo ponían como garantía a favor de Credit Suisse los siete millones que le reclaman al futbolista. Al no cobrarlo, su grupo ha entrado en insolvencia, con el consecuente perjuicio económico.

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