por bloques, a un solo inversor

El Corte Inglés encarga a PwC la venta de 2.000 M de ladrillo para reducir deuda

El grupo de distribución ha contratado a la firma de consultoría para coordinar la venta de los activos inmobiliarios no estratégicos y rebajar así deuda y dejar de ser bono basura

Foto: El presidente de El Corte Inglés, Jesús Nuño de la Rosa. (EFE)
El presidente de El Corte Inglés, Jesús Nuño de la Rosa. (EFE)

Jesús Nuño de la Rosa quiere cumplir con la promesa que el pasado mes de septiembre hizo a los inversores que suscribieron la primera emisión de los bonos de la historia de El Corte Inglés. El presidente del grupo de grandes almacenes se comprometió a rebajar la deuda del 'holding' en 1.000 millones en 12 meses, adelgazamiento que pasa principalmente por la venta de sus joyas inmobiliarias. Para ello, el consejo de administración de la compañía ha dado el mandato a PwC para vender un bloque de activos que permita acelerar el proceso de desinversiones.

Hasta la fecha, El Corte Inglés se ha dedicado a desprenderse de centros comerciales de forma individual. Los últimos han sido los de Parquesur (Leganés) y La Vaguada (Madrid) por 160 millones a Unibail Rodamco. En verano, traspasó la propiedad de dos inmuebles en la capital de España y en Bilbao por unos 100 millones a Corpfin Capital Real Estate. Esta firma de inversión también le compró otros dos centros en Valencia por unos 90 millones.

Estas operaciones individuales han estado dirigidas por Carlos Muñoz Gordovil, responsable del área inmobiliaria, que ahora dejará el grupo por jubilación. Pero Jesús Nuño de la Rosa ha considerado que a este ritmo será muy difícil cumplir con su promesa a los bonistas, entre los que destacan firman exigentes como Blackstone, Crédit Agricole, Deka, HSBC, Invesco, Prudential o Robeco.

Por ello, tras un proceso interno de selección, El Corte Inglés ha decidido contratar a PwC para que haga paquetes de activos y busque inversores dispuestos a comprar carteras de inmuebles por importes muy superiores a los ingresados hasta la fecha. Se trata de suelos, oficinas y edificios definidos como no estratégicos cuyo valor podría alcanzar los 2.000 millones de euros. Entre estos activos están los logísticos, que han sido valorados en 800 millones y por los que ya se han interesado Merlin Properties y Blackstone.

Lo que no se va a incluir en estos paquetes son los centros comerciales que El Corte Inglés define como 'corp'. Es decir, los centros del paseo de la Castellana, de Goya —los dos en Madrid— o el de la Diagonal de Barcelona. El objetivo de estas desinversiones es rebajar la deuda para que el grupo obtenga lo que se conoce como 'investment grade' o grado de inversión. O lo que es lo mismo, un nivel de solvencia —ahora mismo tiene calificación de bono basura— que le permita financiarse en los mercados de capitales a precios más bajos, además de permitir que gestoras de fondos que solo invierten en empresas de reconocida solvencia puedan comprar sus bonos.

Nivel de solvencia

En la emisión que realizó el pasado mes de septiembre, El Corte Inglés obtuvo un 'rating' de BB en la escala de S&P y Fitch, y de Ba1 en la de Moodys, así como BBB- por Axesor, notas todas ellas por debajo del aprobado. Jesús Nuño de la Rosa se ha comprometido a obtener la deseada BBB en un plazo de 12 meses para que el grupo pueda ser calificado como empresa de máxima solvencia.

De la Rosa ha pedido a PwC una revisión profunda del valor real de los activos vinculados al ladrillo del 'holding', que oficialmente están tasados en 17.144 millones de euros, según el último informe de valoración de Tinsa. No obstante, otras fuentes señalan que el importe de los edificios es sensiblemente menor, ya que muchos de ellos son el espacio comercial de centros que están en pérdidas y que no tendrían liquidez en el mercado.

Una advertencia que el propio grupo ya incluyó en el folleto de su reciente emisión de bonos, documento oficial en el que reconoció que "esta valoración podría tener que ser ajustada en el futuro, dado el carácter ilíquido de los activos inmobiliarios".

La cartera inmobiliaria de El Corte Inglés está compuesta por 94 centros comerciales, de los que dos están en Portugal. Estos centros comerciales suponen el 87% del valor total de los activos de la compañía. El informe de Tinsa divide los grandes almacenes de la compañía de distribución por su valor. Dos de ellos están tasados en más de 500 millones cada uno y otros dos están valorados en entre 400 y 500 millones. El grueso de los centros, 45, tiene una valoración de entre 100 y 200 millones cada uno. Seis de los centros valen entre 300 y 400 millones.

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