apenas un 13% de los invitados al congreso de aecoc

Solo uno de cada diez directivos en gran consumo es mujer: sin avances en un lustro

La mujeres suelen tomar las decisiones de consumo en los hogares, pero no están representadas en las altas esferas. Hablamos con cuatro excepciones en Deliveroo, Ikea, Inditex y FIAB

Foto: Encuentre a las mujeres en el 33º congreso anual de AECOC. (M.V)
Encuentre a las mujeres en el 33º congreso anual de AECOC. (M.V)

Son la mitad de la población, a menudo tienen la última palabra en las decisiones de compra pero apenas están representadas en las altas esferas. Ellas son minoría absoluta en los eventos de gran consumo organizados por AECOC, donde se dan cita miles de empresarios cada año. Cuesta ver mujeres entre tanta corbata, como prueban tanto las imágenes del último congreso anual como la lista de invitados: apenas un 13,6% de los 1.114 asistentes tiene nombre de mujer.

El avance respecto al congreso de 2013 es casi imperceptible. Según los registros examinados por este periódico, aquel año solo acudieron 114 mujeres sobre un total de 1.101 participantes. Un 10,3%. "Qué vergüenza", se le escapa a la directora general de Deliveroo en España. Diana Morato es una de las pocas mujeres que ocupa un puesto de alta dirección en gran consumo, una categoría reservada a 32 de los 1.114 invitados de AECOC este año. O, dicho de otra manera, solo un 2,8% de todos los asistentes es directora, presidenta, socia, consejera delegada o similar.

Aun así, las directivas están convencidas de que algo está cambiando. "Antes no me llamaba la atención ser la única mujer en las reuniones de trabajo. Ahora sí. El simple gesto de darnos cuenta de que apenas hay presencia femenina en la foto es un paso adelante", opina la directora de Deliveroo. A quien sí le llamó la atención que una mujer estuviese al mando es a sus antiguos compañeros. "Cuando era directora de desarrollo global en una empresa tecnológica, tuvimos una reunión en Brasil en la que los interlocutores se dirigían todo el rato al hombre que me acompañaba, pese a que la que tomaba las decisiones era yo. Hay que tomárselo con humor", cuenta.

"Ya solo el darse cuenta de que apenas hay directivas en la foto es un paso adelante. Hace años no me sorprendía"

Las amigas de Jessica Lamas tampoco ocultaron su sorpresa cuando se enteraron de que su colega embarazada estrenaba un cargo de responsabilidad en Ikea. "Me faltaba poco para dar a luz y no entendían cómo podía estar tan tranquila con el ascenso (…) Hace falta un cambio social para acabar con los estereotipos, pues nos siguen vinculando a los cuidados. Es una idea que nos meten en la cabeza desde pequeños", indica la actual directora de tienda en Ikea Barakaldo (País Vasco).

A sus 32 años, Lamas no ha tropezado con ningún obstáculo por ser joven y mujer en un mundo de hombres. "Tengo la suerte de trabajar en una empresa donde el 52% de los puestos de mando está ocupado por mujeres. Al menos 13 de las 17 tiendas de Ikea en España están dirigidas por ellas", a diferencia de otros muchos distribuidores con una amplia mayoría de trabajadoras, pero una minoría de directoras. La multinacional sueca ofrece siete semanas de permiso de paternidad y recurre al currículum ciego en los procesos de selección, de acuerdo con el II plan de igualdad firmado en junio con los sindicatos.

(De izquierda a derecha). Diana Morato, directora general de Deliveroo en España; Jessica Lamas, directora de tienda en Ikea Barakaldo.
(De izquierda a derecha). Diana Morato, directora general de Deliveroo en España; Jessica Lamas, directora de tienda en Ikea Barakaldo.

Si ponemos el foco en los consejos de administración de las compañías, la panorámica es mucho más desalentadora: ellas tienen un peso inferior al 23%. Apenas nueve empresas del Ibex 35 cuentan con un 30% de mujeres consejeras, como recomienda la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Una de ellas es Inditex, cuyo máximo órgano de dirección está compuesto por seis hombres y tres mujeres. "Amancio Ortega siempre apostó por el talento femenino. Nosotras somos capaces de abarcar 15 cosas a la vez, a diferencia de los hombres". Así lo cree Marian Fernández, fundadora de la marca de moda Maazi y exdirectiva de Inditex durante casi 30 años.

Esta gallega empezó como encargada en un Zara de Vitoria, dio el salto a Nueva York y ascendió a directora internacional de tiendas (Estados Unidos, Argentina, Israel, Venezuela, Grecia). En 2007 compatibilizó el lanzamiento de Uterqüe con el cuidado de dos bebés y diez años más tarde fundó su propia firma de moda (Maazi) en La Coruña. "Se nos exige un triple esfuerzo por ser mujeres: como profesionales, como personas y como madres", sostiene Fernández. Lo mismo opina Paloma Sánchez, directora de competitividad y sostenibilidad en la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB): "En general, una mujer tiene que demostrar continuamente su desempeño, lealtad y compromiso mientras que a un hombre, una vez demostrado, se le presupone durante el resto de su carrera".

(De izquierda a derecha). Paloma Sánchez, directora de competitividad en FIAB; Marian Fernández, exdirectiva de Inditex y fundadora de Maazi
(De izquierda a derecha). Paloma Sánchez, directora de competitividad en FIAB; Marian Fernández, exdirectiva de Inditex y fundadora de Maazi

"A veces nosotras mismas nos ponemos techo por la creencia errónea de que no vamos a estar a la altura. Nos falta confianza, fortaleza y agresividad para motivar a las generaciones que vienen", precisa la exdirectiva de Inditex. "Las niñas tienen que saber que pueden llegar tan alto como ellas quieran. Y para eso tienen que tener modelos femeninos a seguir", añade Morato.

La directora de Deliveroo destaca que las empresas gestionadas por mujeres tienen un mejor desempeño, de acuerdo con varios estudios estadounidenses. ¿Por qué son tan pocas, entonces? Según las directivas consultadas, el verdadero parón en la carrera profesional de una mujer se da cuando se reincorpora al trabajo después de dar a luz. Y eso no cambiará mientras no quede claro que la conciliación es cosa de dos.

"Una mujer con responsabilidades familiares suele encontrarse en la tesitura de tener que elegir entre la vida personal y profesional. Por eso, muchas veces se inclina por quedarse en puestos técnicos con menos obligaciones, lo que implica que siga habiendo una brecha salarial", apunta Sánchez desde FIAB. Esta ingeniera agrónoma se mueve en un mundo aún más masculino, si cabe: su sector está formado por pymes o empresas familiares de pequeño tamaño en un 95% de los casos, donde la incorporación de las mujeres a los órganos de dirección es una 'rara avis'.

La patronal FIAB representa a 46 asociaciones, de las cuales 40 están dirigidas por hombres. La asociación de fabricantes y distribuidores AECOC tampoco cuenta con demasiadas mujeres en su consejo directivo: solo dos de 23 miembros. "El mundo de los bienes de consumo es tremendamente clásico", apostilla Sánchez. Y eso que son ellas las que suelen tomar las decisiones de compra, añade Morato. A juicio de Fernández, las mujeres siempre han estado en la retaguardia, pero "son las que manejan el cotarro en la mayoría de los hogares". Solo falta que den el salto a la cúpula de las empresas, y por la puerta grande.

[Lea aquí 'Malos tiempos para Manolo: crónica de las primeras horas de la revolución']

Cuotas obligatorias, ¿sí o no?

La paridad en los consejos de administración parece una utopía en España pero no lo es en Francia, Italia, Holanda o Bélgica, donde el porcentaje de mujeres en la cúpula de las cotizadas asciende a un tercio como mínimo. La ley de cuotas aprobada en esos países tiene mucho que ver. Aquí no pasa de una mera recomendación, si bien el Gobierno anunció en octubre su intención de imponer cuotas por vía urgente. "Hay que tomar decisiones contundentes porque la autorregulación en este tema funciona regular", dijo la vicepresidenta y titular de Igualdad, Carmen Calvo. ¿Qué opinan las directivas?

El Gobierno estudia imponer cuotas obligatorias, aunque algunas directivas lo ven contraproducente. (M.V)
El Gobierno estudia imponer cuotas obligatorias, aunque algunas directivas lo ven contraproducente. (M.V)

"La respuesta es difícil. Antes era muy contraria a las cuotas, pero estos años he visto un desajuste tan grande que ya no me parece descabellado. Como mínimo, debe existir un compromiso por parte de las empresas", opina Morato (Deliveroo). Fernández (ex-Inditex) censura tanto la falta de paridad en las altas esferas como los diferentes salarios: "Quizá es una percepción errónea, pero da la sensación de que las directivas están peor remuneradas. Los hombres parten de un nivel más alto".

Sánchez (FIAB) apuesta por que las mujeres estén en cargos directivos por su valía, aptitud, actitud, experiencia y profesionalidad. "Ese sistema es una buena herramienta para conseguir el objetivo, pero no es la mejor solución". Según fuentes del sector, las cuotas son como el caballo de Troya. "Así siempre podrán echarnos en cara que llegamos aquí por cuotas y no por valía. Es tirarnos piedras contra nuestro propio tejado", zanjan. Con cuotas o sin ellas, el sector del gran consumo tiene un reto: menos corbatas y más mujeres en la próxima foto, por favor. No será por falta de mujeres sobradamente preparadas con trayectorias estelares.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
8 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios