SE ESPERA UN INCREMENTO IMPORTANTE DE su USO

Los ganadores de Madrid Central: el 'carsharing', listo para salir de números rojos

Parecen simples coches de colores, pero detrás de ellos gigantes como Mercedes, Acciona, Citröen, Ferrovial o Repsol pugnan por un mercado a punto de eclosionar en Madrid

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En Madrid hay 3.000 coches y 4.500 motos de uso compartido. Sus propietarios son marcas con nombres simpáticos como Zity, Wible o Car2go, pero no es un mercado de emprendedores: detrás de la movilidad compartida están gigantes del Ibex como Ferrovial (Zity) o Repsol (Wible), grandes fabricantes de automóviles como Citröen (Emov) o Daimler-Mercedes (Car2go) y empresas chinas con importantes fondos de inversión detrás, como es el caso de los patinetes y las bicis.

Todas ellas aterrizaron en Madrid intentando hacerse con una porción del pastel de la movilidad y todas, sin excepción, están perdiendo dinero. El 'carsharing' lo controlan Car2go y Emov (Citröen) casi a la par, con Zity (Renault-Ferrovial) como promesa recién llegada al barrio. Car2go, que aún no ha presentado las cuentas de 2017, se ha dejado 3,3 millones en el tiempo que lleva operando en la capital; Emov, su principal competidor, 2,1.

En las motos sucede algo parecido: eCooltra y Muving, que controlan la mayor parte de los desplazamientos como dominadoras del mercado, se dejan casi un millón de euros conjuntamente. Coup (Bosch) y Acciona (Acciona) acaban de llegar con grandes flotas de vehículos. Ninguna ha presentado un balance en negro un solo año.

Hasta ahora. A finales de noviembre, Madrid cerrará el acceso al centro de la ciudad para los coches privados y/o contaminantes, generando una oportunidad de negocio única para que las plataformas de movilidad compartida se pasen a beneficios. Los coches y motos de alquiler eléctricos no solo podrán seguir entrando al centro, sino que además dispondrán de más plazas de aparcamiento, libres y gratuitas. Madrid Central, considera el sector, será el 'boom' que marque la madurez del sector. “Nuestra idea de negocio surge en 2008 precisamente para esto, para ayudar a las ciudades que tienen un problema de congestión de tráfico, de ocupación del espacio urbano o de emisiones contaminantes. Es lo que le sucede a Madrid y no es que nos venga bien Madrid Central, es que estamos diseñados precisamente para este escenario”, dice David Bartolomé, director de negocio de Car2go Ibérica, que ha duplicado su flota en los últimos meses de cara al aumento de demanda.

Este tipo de políticas de movilidad son habituales en toda Europa

El directivo de Car2go, presente en 26 ciudades, recuerda que este polémico cierre es una tendencia en Europa: "Este tipo de políticas de movilidad sostenible son habituales en toda Europa. Tampoco es nuevo: yo soy de Segovia, cuando era pequeño los coches pasaban por debajo del Acueducto y ahora es impensable. No es normal que los alcaldes permitan que sus ciudadanos respiren aire contaminado y la mayoría lo está entendiendo. Cada ciudad, con su propio modelo: en Londres pagas una tasa, en Milán también tienen un pago en zonas de baja emisión... El caso de Madrid nunca lo he visto aplicado, pero tiene muchísimas excepciones, ni siquiera es de los modelos más rígidos", dice Bartolomé.

Desde Emov, la plataforma de 'carsharing' de Citröen, no se atreven a hacer previsiones de crecimiento, si bien valoran "positivamente" la decisión "valiente" del ayuntamiento a la hora asumir "su rol de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos en el centro de Madrid". Con más de 200.000 usuarios y 600 vehículos, Emov no cierra la puerta a seguir ampliando su flota: "En estos momentos contamos con la mayor flota de vehículos eléctricos de Madrid. Vamos a ver la evolución de la demanda y, en función de ello, tomaremos decisiones ágiles", dice Carlos Blanco, director de Marketing de la compañía.

El 1 de diciembre de 2018 las cenicientas del transporte compartido se levantarán princesas. Muchos aspiran a que sus crecimientos de dos dígitos se conviertan en crecimientos de tres dígitos en 2019: "Por supuesto que a estas empresas el cierre del centro les va a beneficiar enormemente. Su mercado crece ahora, y cada vez más rápido, imagina lo que pueden avanzar con esta medida que básicamente limita al transporte público y al compartido el acceso a una zona muy importante", explica Emilio Mellado, CEO de Chipi, una aplicación que reúne a todos los operadores de movilidad compartida y, por tanto, conoce la realidad estadística del sector.

Mellado señala otro factor determinante para la explosión del 'carsharing': "La gran mayoría de los trayectos que registramos son de los barrios hacia el centro y viceversa. Lo habitual es ver en el mapa muchos coches y motos concetrados en el centro por las mañanas y, por las noches, todos en los barrios, pegados a la M-30, cerca de las casas de los usuarios. Estos vehículos se utilizan para entrar y salir del centro por personas que no viven en el centro". El mapa inferior muestra cómo utilizan los ciudadanos estos servicios: motos para desplazamientos cortos al centro, especialmente desde Retiro y el barrio de Salamanca, y coches para trayectos desde las afueras, donde destacan la zona de Chamartín, Vallecas y San Blas. Curiosamente, pese a que hay muchas más motos que coches en Madrid, el 'carsharing' supera un 24% en uso al 'motosharing' en términos anuales.

Lugares donde más se inician viajes en Madrid. (ChipiApp)
Lugares donde más se inician viajes en Madrid. (ChipiApp)

Un negocio ruinoso con múltiples beneficios

Sin embargo, el alquiler de vehículos no es el único negocio de las empresas que se dedican a la movilidad. A marcas de coches como Mercedes, Renault, Citröen o Kia, las calles de Madrid les sirven como pasarela para sus modelos comerciales, que además pueden probar los potenciales clientes, y a otras como Acciona directamente les permite anunciar las energías renovables, su principal vía de negocio. "Estas marcas nunca han estado en un escaparate mejor, es una gran campaña de 'marketing' que estén por todas las ciudades. No me extraña que estén disparando las ventas de sus vehículos eléctricos", dice Mellado, que tiene una teoría más audaz sobre el futuro: "En el fondo, a estas empresas tan grandes no les importa el beneficio de los alquileres, lo que quieren es estar bien posicionadas en el mercado cuando llegue el coche autónomo, que es el gran negocio al que están esperando", afirma.

En efecto, los fabricantes de automóviles que han entrado en el 'carsharing' son los que más están investigando el coche autónomo. La idea es echar del sector de la movilidad a empresas como Lyft o Uber. "Los coches autónomos son la gran revolución y están casi aquí, a dos o cinco años de empezar a funcionar", dice Mellado. "Habrá que hacer una ley a medida, pero los coches autónomos estarán en cinco o 10 años en las ciudadades, nadie lo duda. Y esos coches se pedirán desde el móvil. Una vez llegue el momento, estas plataformas solo tendrán que cambiar los vehículos, los clientes ya los tendrán", concluye. Cuando llegue ese momento, con unos costos laborales mínimos, ni siquiera Uber podrá plantar cara al 'carsharing'.

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