tras una denuncia de un proveedor

Deloitte expedienta a un socio del área digital por irregularidades con DIA y Cepsa

La firma ha abierto una investigación para analizar el comportamiento de uno de sus socios del área digital, que subcontrataba servicios a una empresa de la que era accionista

Foto: Foto: Reuters
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Deloitte ha puesto la reputación como bandera después de los escándalos que están sacudiendo a las llamadas ‘big four’ -KPMG. EY, PwC y la propia Deloitte- en España y en Europa. La firma de consultoría y auditoria presidida por Fernando Ruiz ha abierto un expediente para investigar si uno de sus 'partners' estrella del área digital, Pablo González Muñoz, ha cometido algún tipo de irregularidad al subcontratar proyectos con grandes marcas nacionales a una empresa de la que el mismo era accionista, con un 19,9% del capital.

Así lo han confirmado fuentes oficiales de Deloitte, las cuales han corroborado que están analizando las circunstancias por las cuales la sociedad fue advertida de la presunta irregularidad y ha recibido varias reclamaciones monetarias por la actuación de Pablo González Muñoz. La firma añade que la reputación es un asunto esencial y que actuará en consecuencia si se confirman que su socio ha vulnerado las normas del código ético en relación a la independencia y los conflictos de interés.

Denuncia de un proveedor

La apertura del expediente se ha producido después de que Deloitte recibiese por burofax una denuncia sobre la contratación de Star Siglo XXI, sociedad fundada a mediados de 2017 por varios socios de Playthe.net. Esta última era una incubadora dirigida por Luis Miguel Vindel y participada por Telefónica con la que el gigante de la consultoría firmó un acuerdo de colaboración en febrero de 2017. Sin embargo, los problemas financieros de Playthe.net, que entró en concurso de acreedores, provocaron que varios de sus trabajadores creasen su propia empresa y ofrecieran sus servicios a Deloitte.

En mayo, estos socios constituyeron Star Siglo XXI y en junio Pablo González Muñoz pactó la entrada en la empresa. Primero en nombre de su mujer, Silvia Luengo, que el día de la rúbrica de la compraventa del 19,9% del capital -el 5 de julio de 2017- desistió oficialmente, por lo que fue el propio socio de Deloitte el que se hizo dueño de esa participación.

Deloitte Consulting encargó tres proyectos a la firma de la que González Muñoz era accionista. En concreto, pruebas pilotos para Cepsa, Dia y Mahou


Justo dos semanas más tarde, el 19 de julio, Deloitte Consulting y Star Siglo XXI firmaron “un acuerdo de colaboración para la realización conjunta de actividades profesionales dirigidas a la prestación de servicios a clientes”. En concreto, en proyectos basados en tecnología y 'big data' para analizar el comportamiento de los consumidores en los puntos de venta con el objetivo último de ofrecerles promociones segmentadas a través de pantallas publicitarias. En este acuerdo, Star Siglo XXI aportaba la tecnología de pantallas, wifi y CMS.

En noviembre, Deloitte Consulting encargó tres proyectos a la firma de la que Pablo González Muñoz era a su vez accionista. En concreto, pruebas pilotos para Cepsa, DIA y Mahou, que querían conocer los datos de sus clientes en los puntos de venta. Así, Star Siglo XXI se encargó de instalar el material necesario en seis estaciones de servicio de la petrolera para monitorizar durante siete meses los hábitos de los consumidores, con el objetivo final de aplicar los resultados a 1.500 gasolineras de su red.

El burofax clave

Lo mismo hizo con dos de las marcas de DIA, Market y Maxi, para posteriormente extender el proyecto a 3.000 de las tiendas de la cadena de supermercados. En esa fecha entró el pedido de Mahou, a ejecutar a partir de enero de 2018, que quería conocer los comportamientos de sus clientes en los 150.000 locales a los que suministra sus productos. Los tres encargos suponían unas facturas de algo más de 2,1 millones euros para Star Siglo XXI y mucho mayores para Deloitte, según los contratos a los que ha tenido acceso este periódico.

Sin embargo, el 31 de enero de este año, la ‘big four’ recibió el burofax de denuncia por parte de Playthe.net, por lo que la alta dirección de la firma ordenó suspender el pago de las facturas a la subcontrata y la paralización del proyecto con la cervecera. Coincidiendo en el tiempo, Pablo González Muñoz trasmitió sus acciones en Star Siglo XXI a sus compañeros accionistas para eludir el conflicto de interés en el que presuntamente estaba inmerso, sin conocimiento de Deloitte.

La empresa ha reclamado el cobro de los servicios prestados, pero Deloitte, que si ha cobrado de sus clientes (DIA, Cepsa y Mahou), se ha negado a abonárselo al considerar que no tiene derecho. Posteriormente, los proyectos con este proveedor fueron traspasados a Infoser, especialmente el de Mahou, el de mayor importe, ya que ascendía a 1,81 millones de euros en el mayor de los escenarios presupuestados.

Pablo González Muñoz se incorporó a Deloitte en diciembre de 2015 en condición de 'partner', categoría que solo tienen 257 de los 8.000 empleados del grupo en España. Antes, trabajó durante doce años en EY tras formarse en Banco Cetelem y en The Boston Consulting Group.

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