la primera zona productora de españa sufre pérdidas de hasta el 30%

Rabo de gato y trampas de luz: receta eco contra la plaga del arroz del Guadalquivir

Más de 36.000 hectáreas de arroz sobre la planicie de la desembocadura del Guiadalquivir viven desde hace un lustro la eclosión de uno de sus peores enemigos

Foto: Una pudenta, posada en una planta de arroz en los arrozales de Sevilla. (Arroces de Doñana)
Una pudenta, posada en una planta de arroz en los arrozales de Sevilla. (Arroces de Doñana)

Más de 36.000 hectáreas de arroz sobre la planicie de la desembocadura del Guadalquivir viven desde hace un lustro la eclosión de uno de sus peores enemigos: la pudenta. La zona que más arroz produce en España, debido a que se alcanzan alrededor de 9,5 toneladas por hectárea, está sufriendo esta campaña que comenzó hace unas semanas pérdidas de hasta el 30% al recolectar ahora en octubre algunas de las variedades tempranas, como la Bomba, Guadiagrán o Sirio. Y la receta que la Junta, atendiendo a que el parque nacional de Doñana linda con los arrozales, ha autorizado es lo más ecológica posible. Su efectividad, en cualquier caso, es una incógnita.

"Desde 2009 no hay productos autorizados para luchar contra la pudenta. Su picadura afecta al grano cuando se está formando, y deja el arroz picado y oscurecido, lo que supone una merma para el agricultor", explica Álvaro Pallarés, agricultor relevante con unas 500 hectáreas y que tiene un grupo de empresas ligadas al cultivo del arroz. Los cálculos realizados por su propia empresa cifran en 11 millones anuales las pérdidas por el impacto del también conocido como chinche del arroz. Tras varios años sin apenas atacar la plaga, esta se ha hecho más y más fuerte y numerosa, hasta alcanzar cotas de afección desconocidas hasta la fecha.

Además, a diferencia de otras zonas productoras de España como Extremadura (la segunda en importancia, con unas 25.000 hectáreas que riega el Guadiana), Tarragona (delta del Ebro) y Valencia, en Andalucía no está permitido el uso de medios aéreos para los tratamientos fitosanitarios. "Desde 2013, solo se autorizan vuelos de manera muy excepcional, estamos en las cercanías de Doñana y además en el arrozal compartimos hogar con el cangrejo rojo, del que viven 500 familias en la zona", explica Pallarés.

¿Cómo se le va a atacar entonces? El propio sector, en estrecha colaboración con los servicios de sanidad vegetal de la Junta, ha pergeñado un plan en dos fases basado en las medidas más ecológicas posible a la par que, potencialmente, más efectivas. Primero, se van a elegir 14 emplazamientos distribuidos tanto en la periferia como en el interior de la zona arrocera. En ellos se van a plantar amplias franjas de rabo de gato, una gramínea en la que la pudenta se posa cuando vuelve en primavera al arrozal procedente de sus refugios invernales en Doñana.

El arrozal del Guadalquivir, según las variedades plantadas en 2018. (Junta de Andalucía)
El arrozal del Guadalquivir, según las variedades plantadas en 2018. (Junta de Andalucía)

Esas franjas se fumigarán entre febrero y abril, como muy tarde, según los análisis de presencia de ejemplares que vayan haciendo desde el laboratorio de Sanidad Vegetal de la Junta. "Con este primer golpe pensamos que la plaga se debilitará considerablemente, los arroceros nos tenemos que poner de acuerdo en dónde ubicar estas zonas, que ocuparán en total 1,5 hectáreas, algo insignificante respecto al total", detalla el agricultor sevillano. Las reuniones se celebrarán en las próximas semanas.

Pudentas, o chinches del arroz, en un rabo de gato. (Arroces de Doñana)
Pudentas, o chinches del arroz, en un rabo de gato. (Arroces de Doñana)

Posteriormente, y a raíz igualmente del trabajo de investigación propio desarrollado por Pallarés en siete ubicaciones de sus diferentes fincas, se utilizarán trampas de luz. María del Mar, técnico de la compañía, explica que el pasado verano detectaron que, en determinadas noches de julio, en las siete trampas que instalaron experimentalmente pero en colaboración con la Junta, las pudentas se mueven de manera frenética. "Ahí es donde podemos cazarlas en grandes cantidades si afinamos en la fecha concreta, depende del ciclo lunar", señala. Habrá que esperar al próximo verano para hacer balance de esta receta 'verde' contra la pudenta.

Giro total a la producción integrada

Planta lumínica que se usará para luchar contra la plaga. (Arroces de Doñana)
Planta lumínica que se usará para luchar contra la plaga. (Arroces de Doñana)

¿Es este el futuro, no volverán los tratamientos fitosanitarios masivos? "Es lo que queda, no dejo de decírselo a los agricultores, que hay que ir hacia un mayor respeto medioambiental. El sector ya lo está haciendo muy bien en ese sentido y la práctica totalidad de la zona está integrada en agrupaciones de producción integrada (API), que incluyen además parcelas de cultivo ecológico", defiende Pallarés.

En el arrozal de Sevilla hay dos grandes actores. Por un lado, la familia Hernández, que es el primer accionista de Ebro (SOS, Brillante o La Fallera) y que posee 3.000 hectáreas. Y la cooperativa Arrozúa, de Isla Mayor (donde se rodó la película 'La isla mínima'), que aúna a los propietarios de otras 12.000 hectáreas.

"Sin Herba, la empresa de la familia Hernández, y su innovación no se entiende el progreso del cultivo del arroz en esta zona. Tenemos al líder mundial del arroz aquí, y eso es clave. ¿Qué otra empresa iba a explicar en sus envases que vende arroz del entorno de Doñana?", reivindica Pallarés, que vende su producción tanto a Ebro como a Arrozúa, según el momento y la variedad.

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