IAG y Ryanair sufren la subida del crudo

¿Por qué las aerolíneas pueden empezar a subir los precios de los billetes de avión?

Los resultados de las principales firmas del sector muestran un fuerte repunte del carburante y emisiones, lo que presiona sus márgenes y les puede llevar a trasladar ese extracoste al cliente

Foto: El CEO de Ryanair, Michael O'Leary. (Reuters)
El CEO de Ryanair, Michael O'Leary. (Reuters)

Los resultados de las principales compañías aéreas reflejan en sus resultados las razones por las que desde hace meses se empieza a notar un alza en el precio de los billetes.

El repunte del crudo en los últimos meses está lastrando su cuenta de resultados. Y a eso además hay que añadir el coste por las emisiones contaminantes, que en este 2018 se ha disparado.

El sobrecoste presiona tanto a las grandes aerolíneas como a las 'low cost'. El grupo IAG ha acusado este factor con fuerza. De hecho, el coste del combustible y las emisiones se ha convertido de nuevo en su principal gasto, después de que el año pasado fuera desbancado por el desembolso pagado a su personal.

El 'holding' que aglutina a Iberia, Vueling, British Airways y Aer Lingus pagó en los primeros nueve meses del año casi 500 millones de euros más en concepto de gastos de combustible y derechos de emisión. Esto supone, sin tener en cuenta los cambios de divisas, un extracoste del 15% para la empresa.

Los costes por derecho de emisión no harán sino seguir encareciendo los costes de las aerolíneas. El precio del CO2se ha multiplicado por cuatro en los últimos meses. Además, las compañías de vuelo solo lo pagan por los viajes dentro de un mismo país. A día de hoy, los desplazamientos internacionales no están contabilizados. Algo que en el futuro puede dejar de suceder. Algunos expertos ya apuntan a esta situación.

En relación con la política ya aceptada en Europa de "quién contamina paga", el grupo de sabios que nombró el anterior ministro Nadal ya apuntaba que al menos se debería incluir este coste a los vuelos dentro de la Unión Europea. Hasta 2020, están exonerados de pagar una gran parte de sus emisiones, el problema más grande lo tendrán dentro de un año y dos meses que acabe esta concesión.

Según explica la propia empresa liderada por Willie Walsh, "en el periodo de nueve meses finalizado el 30 de septiembre de 2018, los precios de los combustibles aumentaron de forma significativa". No obstante, logró paliar parcialmente este efecto a base de coberturas y gracias a la depreciación del dólar, la moneda en que se provee de esta materia prima.

Este contratiempo también lo sufre Ryanair, la mayor aerolínea de bajo coste que presentó sus resultados también en esta semana. En sus cuentas muestra un crecimiento del coste del carburante para mover sus aviones del 22%. Es su principal gasto y con mucha diferencia el que más crece en cifras absolutas. En los primeros nueve meses de 2018 pagó casi 230 millones más que un año antes. Esto ha provocado que sus resultados hayan sido un 7% peores que en el mismo periodo del año anterior.

Mientras ambas compañías llevan una estricta política de gastos de personal, una vía por la que cada vez tiene más difícil recortar gastos, la fuerte subida del petróleo y por tanto de los carburantes a la que empiezan a tener que sumar los derechos de emisión les hace cada vez más complicado mantener el precio de sus billetes si quieren lograr los márgenes que han comprometido con sus accionistas.

Aviones de la aerolínea Ryanair en el aeropuerto de Charleroi en Bélgica. (EFE)
Aviones de la aerolínea Ryanair en el aeropuerto de Charleroi en Bélgica. (EFE)


Avisos del sector

Por todo ello no es de extrañar que algunos directivos de aerolíneas empiecen a lanzar mensajes alertando de subida de precios de los billetes de avión. Este es el caso, por ejemplo, del director ejecutivo de American Airlines, una de las compañías de vuelo más grandes del mundo. El CEO señaló tras reportar una subida de costes del petróleo de más de 25% que cuando el coste del crudo aumenta se requiere que se repercuta en el consumidor, por lo que el precio de los billetes sería más caro. A cierre de septiembre esta compañía ganó un 41,3% menos.

Air Europa hizo lo propio este verano, añadiendo un recargo en algunas de las rutas vacacionales. Desde la patronal de las aerolíneas, IATA, ya advirtieron de este fenómeno. Y pasada la temporada estival, el precio del crudo cada vez lastra más las cuentas de las aerolíneas. En el caso de IAG el alza del carburante se ha intensificado en el último trimestre.

Un efecto, que sin embargo, llena las arcas de las petroleras. Este mismo viernes la petrolera francesa Total reportaba un aumento de sus beneficios del 35,5%. La alegría va por barrios.

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