avisos para los banqueros

Los supervisores piden a la banca española más capital al estar a la cola de Europa

Margarita Delgado (Banco de España) recuerda que la ratio de capital es inferior y Ramón Quintana (BCE) alerta del riesgo de que se perpetúen las bajas rentabilidades

Foto: Sede del Banco de España, en la Plaza de Cibeles en Madrid. (EFE)
Sede del Banco de España, en la Plaza de Cibeles en Madrid. (EFE)

La banca española aún suspende en rentabilidad y sigue por debajo de la tendencia europea en solvencia. Los supervisores aplauden las mejoras con los aumentos de eficiencia y el desagüe del ladrillo, pero alertan de que necesitan esfuerzos. Solo de esta forma podrán dejar el vagón de cola del conjunto del sector financiero europeo.

De hecho, las entidades más representativas están en el 11,23% en promedio, según los últimos análisis de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés). La media europea está en el 14,4%, como ha recordado Margarita Delgado, subgobernadora del Banco de España, este martes. “Las entidades españolas han de seguir avanzando”, ha alertado en su participación en el IX Encuentro Financiero Expansión-KPMG.

El tirón de orejas se produce pese a que las autoridades europeas constatan mejoras. Este mismo martes, el Banco Central Europeo (BCE) publicó las conclusiones de la visita los pasados días 4 y 5 de octubre de expertos de la Comisión Europea y de la autoridad monetaria, que constatan que la banca goza de “una posición holgada de solvencia y de liquidez”, mientras que la rentabilidad “ha mejorado gracias a la menor dotación de provisiones”.

Aun así, para los supervisores no es suficiente, y han aprovechado para lanzar mensajes públicos dirigidos especialmente a las dos grandes entidades. De hecho, la consultora Bain & Company asegura en un informe sobre el sector financiero que los bancos españoles más grandes "tienen una posición particularmente pobre". Los bancos españoles tienen niveles de capital, medida por el volumen de fondos que tienen para asumir cualquier imprevisto frente a los activos en el balance, holgadamente por encima de los requisitos regulatorios —a partir del 8% en función del tamaño—. Aun así, el mapa de la EBA deja a la cola a la banca española, ya que solo el 5,8% de las entidades europeas está por detrás del 11%, algo que les ocurre a Santander y BBVA, mientras que Sabadell y CaixaBank están en el borde, aunque por encima. Bankinter presentó en marzo un 11,5%; Liberbank, un 12,2%, y Bankia y Unicaja se situaron muy por encima, con un 12,7% y un 13,5% respectivamente. Eso sí, los expertos coinciden en que no es la única referencia útil para testar la solvencia de un banco.

Margarita Delgado, subgobernadora del Banco de España.
Margarita Delgado, subgobernadora del Banco de España.

España presenta la ratio media de capital ‘fully loaded’, que incluye todas las exigencias a partir de 2019, más baja en Europa, por debajo de los sectores bancarios de Italia, Chipre y Grecia. Por su parte, la ratio de capital TIER 1 (de máxima calidad, pero sin todos los requisitos de Basilea III) está en el 13% en España, frente a la media europea del 16% (ver gráfico).

“Los bancos han de tener más capital y de mejor calidad que antes de la crisis financiera”, ha asegurado Delgado, que también pide continuar con los esfuerzos para rebajar el peso de los activos improductivos (NPL, por sus siglas en inglés) que tienen los bancos en balance por créditos dudosos o impagados y adjudicados.

La subgobernadora del Banco de España, que sustituyó en el cargo a Javier Alonso en septiembre, destaca que las entidades españolas han reducido la posición desde 190.000 millones en 2013 hasta 75.000 millones en marzo en activos dudosos del sector privado residente. La ratio de dudosos bajó así en cuatro años del 13,9% al 6,4%. Por su parte, el volumen de activos adjudicados en balance ha retrocedido un 40%, hasta los 60.000 millones de euros.

“El esfuerzo es evidente”, admite Delgado a la banca, aunque “las cifras siguen siendo elevadas en términos históricos y sigue siendo necesaria una gestión dinámica de este tipo de activos por parte de las entidades, que han de marcar objetivos ambiciosos, a la vez que creíbles”, añade. También en este caso la banca española está a la cola, pese a sus recientes esfuerzos.

El peso de la exposición improductiva a la construcción respecto del valor en libros se situó en el 7,4% en junio, según EBA, frente al 4% comunitario. En este caso, solo Italia presenta un nivel mayor, con un 17%, mientras que Grecia está en tercer lugar, con un 5,5%. Gran parte del continente está por debajo del 1%.

Prisas para sacar ladrillo

Por ello, y por las exigencias del BCE, Margarita Delgado ha reclamado celeridad a las entidades. La supervisión europea obliga a tener provisiones por el 100% de los nuevos activos improductivos, clasificados así desde el 1 de abril de 2018. Para los que no tengan garantía, los bancos tendrán dos años para cumplir, y para los que sí tienen garantía (como las hipotecas), hay un horizonte temporal de siete años. Estos requisitos “son claras manifestaciones de la atención que el supervisor viene prestando al riesgo de crédito en general”, arguye la ex directora general adjunta del Mecanismo Único de Supervisión (MUS), órgano de supervisión del BCE.

En este órgano estuvo cuatro años, en los que coincidió con Ramón Quintana, director general del MUS, que también estuvo este martes en Madrid en el IX Encuentro Financiero Expansión-KPMG. El experto puso el acento en la rentabilidad, que en la mayoría de los casos está por debajo del coste del capital, una de las razones por las que las entidades cotizan de forma generalizada por debajo del valor en libros. En este sentido, advirtió del riesgo de que los bancos realicen una “búsqueda desordenada de rentabilidad”.

No en vano, Quintana alerta de que no es sostenible que los bancos sigan de forma perpetua con un retorno inferior al coste del capital, porque acabaría comprometiendo la solvencia. Por su parte, sobre los intentos de mejorar la rentabilidad, Delgado recomienda una reflexión “exhaustiva, estratégica e individualizada sobre el modelo de negocio”, y pide revisar la “política de fijación de precios a nivel de producto o servicio, ya que tradicionalmente se han venido prestando servicios a los clientes que no se cobran explícitamente y cuyo coste se ha cubierto con el margen de intereses”.

La semana pasada, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, también lanzó un llamamiento a los bancos para que continúen progresando con sus ratios de capital. Sin embargo, la realidad reciente ha sido diferente entre las grandes entidades. En BBVA bajó en un año, hasta junio, tres décimas, hasta el 10,8%, aunque ‘proforma’ sube hasta el 11,4% al incorporar 55 puntos básicos de la venta de ladrillo a Cerberus y de BBVA Chile. Por su parte, la ratio del Santander se situó 10,8% en junio, y tendrá que esprintar para cumplir con su objetivo de cerrar 2018 en el 11%.

En cualquier caso, tanto los supervisores como la ministra de Economía, Nadia Calviño, destacaron las mejoras del sector financiero. Aunque Calviño pidió evitar la autocomplacencia, y se comprometió a tener listos los proyectos legislativos para crear una autoridad macroprudencial y el banco de pruebas para el sector financiero ('sandbox') antes de que termine el año. Además, puso énfasis en la necesidad de reducir la dualidad del mercado laboral, conseguir ganancias en productividad, recortar la ratio de deuda pública sobre el PIB y acelerar la transposición de directivas europeas, como MiFID II (queda el reglamento), PSD 2 o la reforma de la Ley Hipotecaria.

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