el empresario y sus hijos crean un emporio en 25 años

Pedro Bomba, el Astérix del ibérico que resiste a los gigantes en Jabugo

El grupo sacrifica ya 35.000 cerdos, tiene dos fincas, un millar de madres reproductoras propias, dos fábricas, secaderos y cinco marcas. Se han estrenado en gran distribución este año con Mercadona

Foto: Pedro Bomba (derecha) y su hijo Sergio, en el secadero de El Repilado, pedanía de Jabugo. (C. P.)
Pedro Bomba (derecha) y su hijo Sergio, en el secadero de El Repilado, pedanía de Jabugo. (C. P.)

Pedro Bomba 'se bajó' de uno de los dos taxis que llegó a tener en el humilde barrio del Cerro del Águila de Sevilla en 1993, tras la Expo. Y cambió de negocio: decidió dedicarse por entero a la distribución de productos del cerdo ibérico de la sierra de Huelva que venía haciendo en paralelo al taxi. "Ya no nos cabían en el salón de casa los jamones que vendía mi padre", recuerda su hijo Sergio durante un encuentro de ambos con El Confidencial en sus instalaciones de El Repilado (pedanía de Jabugo, Huelva). Hoy, su grupo, integrado por tres compañías, es la única empresa autóctona que crece y resiste el aterrizaje en Jabugo de gigantes como El Pozo, Vall Companys, Grupo Jorge o Incarlopsa (el interproveedor de Mercadona).

El empresario, tras dos décadas como taxista, acumula ahora otro cuarto de siglo en el que ha creado un gran grupo integrado de productos del cerdo ibérico. Con ingresos agregados de 30 millones este año —en 2019 crearán una 'holding' y consolidarán por consejo de sus asesores—, aúnan la crianza de cerdos propios con un millar de madres reproductoras en Cumbres Mayores. A ello se suma la propiedad de dos fincas en las que engordan la mitad de los 35.000 cerdos que sacrifican cada año, y con perspectivas de sumar una tercera y llegar al 70%. Poseen otras dos fábricas en Zalamea La Real y Cortegana, esta última la centenaria Jamones Lazo; varios secaderos, y cinco marcas.

Entre esas enseñas (como Sierra de Jabugo), la citada Lazo, ligada al bellota 100% ibérico y natural. "La fábrica de Lazo es de 1900, tiene una solera y un 'bouquet' inigualables. Los techos de sus bodegas para el secado, además, son de madera, lo que los hace únicos, porque tuvieron que pleitear contra la Junta de Andalucía para que les dejara usar ese material. Y lo lograron porque demostraron que su forma de regular la temperatura y humedad en las bodegas es beneficiosa para el jamón. Lazo es el único productor de España de jamones 100% ibéricos y sin conservante alguno. Otros hacen productos 100% ibéricos, pero usan conservantes, como el 95% de la industria; y otros tampoco usan conservantes, pero no hacen productos 100% ibéricos".

Con 35.000 cerdos sacrificados al año y 30 millones en ingresos, son el segundo operador local tras Cinco Jotas, del grupo familiar gaditano Osborne

Con este argumentario sintetiza Sergio Bomba el valor que le aporta la última de sus adquisiciones. La apuesta del grupo es por los productos ibéricos de bellota, bien 100% ibéricos (precinto negro) o 75% ibéricos (rojo). De los 35.000 cerdos que matan, 15.000 son ibéricos, distribuidos a partes iguales en esas dos calidades y en las piezas que sacan bajo precinto de la denominación de origen (DO) Jabugo. Estas últimas son igualmente de máxima calidad (precinto negro). Bomba lleva varios años siendo el mayor productor de productos bajo la DO Jabugo, y Sergio es por ello vicepresidente de la denominación.

Estreno entre los grandes con Mercadona

Otros 5.000 cerdos van destinados a lo que ellos denominan Gran Selección, que sería algo así como la antigua categoría de recebo. Es decir, cerdos ibéricos al 100% o 75% pero alimentados con bellota y pienso. La normativa ahora divide radicalmente entre ibérico de bellota, cebo de campo (ibérico, pero que come pienso y pasta en el campo) y cebo (ibérico, pero estabulado y solo engordado con pienso). Los otros 15.000 guarros que sacrifica son para cebo de campo, precisamente. La llegada de esos grandes grupos cárnicos les ha llevado a abandonar el cebo puro, ya que en esa calidad, la más baja, no pueden competir con esos gigantes, explica el patriarca Pedro.

¿Cómo han conseguido llegar a este punto, solo por detrás de Cinco Jotas, del grupo gaditano Osborne, en cuanto a sacrificios, producción e ingresos en la zona? Y sobre todo teniendo en cuenta que no han trabajado nunca directamente con la gran distribución, sino con otros distribuidores intermediarios o bien con otros conocidos industriales. ¿Nunca? No, este año han firmado el primer contratro con un grande, y lo han hecho con el líder: Mercadona.

Corte de jamón ibérico. (EC)
Corte de jamón ibérico. (EC)

"Nos están comprando ahora unos 50 o 60 jamones semanales para algunos de sus supermercados de Málaga. Pero ya hemos acordado ir a más en 2019 y abarcar más provincias de Andalucía", avanza Sergio Bomba. Hasta ahora, han trabajado intensamente el segmento horeca en Huelva, Sevilla y Cádiz, y han logrado que hasta el 85% de sus piezas salga al mercado bajo alguna de sus marcas. Todo ello sin olvidar las tiendas propias.

Tienen cuatro puntos de venta, ubicados en sus instalaciones de Zalamea, El Repilado, una tienda en Jabugo y el canal 'online'. Y la que abrirán en Lazo (Cortegana). Esta pequeña red, en total, factura seis millones de euros, el 20% del total. Solo la tienda de Zalamea, muy popular en la comarca ya que tiene carne fresca procedente de sacrificios todo el año, les genera tres millones en ingresos. Todas sus instalaciones se ubican en un radio de 50 km desde El Repilado, la primera ubicación física que tuvo Bomba en la sierra de Huelva en 1998.

El ibérico manchado... y caro

Tras ella vino la compra de la quebrada fábrica de Zalamea en 2000, para lo que hubo que poner de acuerdo a los 210 socios individuales que tenía. En 2005, compraron la explotación ganadera inicialmente con solo un centenar de madres reproductoras, hoy multiplicadas por 10 y con una fábrica de pienso que funciona desde 2011 y que unifica la alimentación de todos sus animales. Entre 2014 y 2016, se adquirieron las dos fincas. Y el año pasado se quedaron con Lazo.

Una fábrica esta última en la que se han curado de siempre piezas de una sub-raza ibérica, propia de la zona, denominada manchado de Jabugo. Subespecie de la que procede el que se publicitó como jamón más caro del mundo: 4.100 euros la pieza. "Nosotros tenemos madres reproductoras de esta subespecie y Lazo lleva toda la vida haciendo esos jamones, así que esa va a ser otra de nuestras apuestas de futuro", explica Sergio Bomba. Un paso más para esta familia de incansables empresarios cárnicos, en la que los cinco miembros (padres y tres hijos) son los únicos accionistas.

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