podrá deducirse impuestos por 845 millones

Cepsa acumula un deterioro de 1.112 M por sus filiales de Singapur, Colombia y China

La petrolera de Mubadala, el brazo inversor de Abu Dabi, advierte al mercado en plena búsqueda de inversores para salir a bolsa de la devaluación aplicada en algunos de sus activos

Foto: Centro de Investigación de Cepsa, en Alcalá de Henares.
Centro de Investigación de Cepsa, en Alcalá de Henares.

Cepsa tiene ya a pleno rendimiento su maquinaria financiera tratando de captar fondos para su salida a bolsa del próximo 18 de octubre. Se trata de un momento crucial que indicará el apetito del mercado por la multinacional petrolera española.

Entre los diversos aspectos, la compañía propiedad de Mubadala —el fondo soberano de Abu Dabi— explica que acumula un deterioro de más de 1.112 millones de euros a cierre de junio de 2018, según consta en el prospecto presentado a los inversores. Esta caída del valor corresponde "principalmente a unidades de producción marítima móvil aportadas por Mopu Holdings [filial de exploración y producción que posee en Singapur]".

No obstante, también se incluyen en el deterioro total, aunque "en menor medida", matiza la empresa dirigida por Pedro Miró, activos e instalaciones técnicas de petróleo y gas aportados por varias compañías del grupo, como "Coastal Energy Company International, Compañía Española de Petróleos, Cepsa Colombia o Cepsa Chemical (Shanghái)".

Esta no es la única compañía que ha tenido que devaluar sus activos en los últimos tiempos. Repsol acumula más de 1.363 millones de deterioro por su participación en Venezuela. Este mismo año, Naturgy hizo una reevaluación global tras pasar los test de deterioro, que dejaron sus activos en 4.900 millones por debajo de lo que estaba contabilizado hasta entonces en libros.

Genera deducciones fiscales

No obstante, las pérdidas acumuladas no solo generan malas noticias. Por el momento, el deterioro se ha mantenido durante 2018. La última reevaluación a la baja fue en 2017 por 133 millones de euros, procedente de Singapur. Con lo que este año no tendrá que llevar estas devaluaciones contra sus resultados. La empresa ha prometido 1.600 millones de euros en dividendos para atraer a los inversores.

Además, las pérdidas cuantificadas le han ido generando activos fiscales diferidos, conocidos en la jerga anglosajona financiera como 'deferred tax assets' o DTA, que son activos que permiten deducirse a la hora de rendir cuentas con Hacienda.

Así, Cepsa cuantifica en 845 millones de euros sus DTA a cierre de junio de 2018. La empresa advierte de que, por ejemplo, el deterioro reconocido en 2015 por una inversión en Tailandia que está en poder de una subsidiaria que paga impuestos en España le ha generado hasta junio de este año un DTA por 367,3 millones de euros, que le permiten que dicho deterioro se vuelva deducible en la liquidación de la subsidiaria.

Un punto a favor que presentar a los inversores en plena ofensiva del Gobierno de Pedro Sánchez por hacer reformas que permitan recaudar más de las grandes empresas. En poco tiempo, ha lanzado dos globos sonda que afectarían a Cepsa, como elevar el tipo mínimo a las petroleras hasta el 18% o eliminar la exención tributaria a las multinacionales por los beneficios de sus filiales extranjeras.

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