con cargo a reservas por prima de emisión

Goldman Sachs exprime las VPO compradas al PP para evitar impuestos

Encasa Cibeles, la sociedad inmobiliaria del banco estadounidense que compró casi 3.000 viviendas de protección oficial a Madrid, usa una fórmula para evitar el pago de impuestos

Foto:  Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Comprar viviendas protegidas o VPO empieza a dar buenos rendimientos a los fondos oportunistas que adquirieron este tipos de activos de carácter público a las administraciones locales y regionales. Goldman Sachs, que en 2013 pagó 201 millones de euros a la Comunidad de Madrid para hacerse con 32 promociones de pisos para personas con recursos limitados, se ha distribuido tres dividendos mediante la devolución de la prima de emisión que abonó en el momento de la adquisición al Gobierno presidido en aquel entonces por Ignacio González.

Encasa Cibeles aprobó a finales de junio las cuentas del ejercicio 2017, año en el que obtuvo unos ingresos por el alquiler de las 2.935 viviendas destinadas a inquilinos de bajo poder adquisitivo de 10,72 millones, una cifra prácticamente similar a la del año anterior. Unas rentas que, sumadas a las ventas a terceros de 211 inmuebles, permitieron a la sociedad controlada por Goldman Sachs conseguir un beneficio operativo de casi 900.000 euros, frente a un ebitda negativo de 3,4 millones en 2016. El resultado neto fue de 600.000 euros, comparado con las pérdidas de 2,57 millones.

Pero lo más llamativo de las cuentas anuales de Encasa Cibeles son los 13 millones de euros que la compañía pagó a sus accionistas —Goldman Sachs tiene el 97% a través de varios fondos oportunistas domiciliados inicialmente en Londres— mediante la devolución de prima de emisión en dos plazos por seis y siete millones de euros. En diciembre de 2016, fue la primera vez que esta sociedad patrimonial del banco estadounidense pagó un dividendo a su matriz —ELQ Investor VI LTD— a través de este sistema, que tiene ventajas fiscales respecto a un dividendo tradicional.

En ese caso, fue una retribución de ocho millones, por lo que en los últimos 18 meses Encasa Cibeles ha devuelto a su accionista exactamente el capital social que Goldman Sachs aportó en 2013 cuando pactó la compra de las citadas 2.935 VPO a la Comunidad de Madrid. Además, el fondo buitre del banco estadounidense aportó una prima de emisión —precio adicional de las acciones— de 173 millones de euros, inversión que ahora está recuperando mediante la devolución de la citada prima.

Esta forma de rentabilizar una inversión consiste en retribuir al accionista con cargo a reservas por prima de emisión, por lo que el dinero sale de la tesorería. Cuando un inversor recibe una devolución de prima de emisión, no tributa por este importe en el momento del devengo, sino que lo que hace es reducir el valor de adquisición de las acciones, hasta llegar a cero. Según expertos fiscales, estas devoluciones tributarán, o bien cuando se transmitan, ya que el precio de adquisición será menor, o bien por el exceso cuando se reduzca a cero. Es, por tanto, una buena herramienta fiscal para diferir el pago de impuestos a Hacienda.

Una sentencia histórica

Esta operación de Goldman Sachs ha estado siempre rodeada de polémica, porque los inquilinos han acusado al banco de subirles el alquiler pactado con el Ivima una vez que se hicieron con la propiedad. Una situación similar a la que han sufrido inquilinos de Fidere, un fondo del gigante estadounidense Blackstone, que en una inversión de 128 millones adquirió 1.860 viviendas destinadas a personas con pocos recursos propiedad del Ayuntamiento de Madrid, dirigido en aquel momento por Ana Botella.

El pasado mes de mayo, un juzgado de lo contencioso administrativo anuló la venta de las 2.935 viviendas públicas a Encasa Cibeles que firmó el Ivima en 2013, cuando era presidente autonómico Ignacio González. Según la sentencia, esta adjudicación nunca fue debidamente "explicada ni justificada", y tampoco aprobada por el consejo de administración de esta entidad dependiente del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Las viviendas fueron adjudicadas inicialmente a Azora Gestión, dirigida por Fernando Gumuzio y Concha Osácar, que se presentó al concurso, pero la propiedad corresponde a la sociedad Encasa Cibeles, propiedad de Goldman Sachs.

La compañía comunicó hace cuatro meses que la sentencia aún no es firme y no cuestiona el proceso de subasta, sino la motivación de la venta. Encasa ha recurrido la sentencia, así como el Gobierno regional del PP, presidido ahora por Ángel Garrido, que ha salido en defensa de su antecesor, pese a reconocer hace cuatro días que fue "un error" la operación. El Gobierno de Pedro Sánchez ha anunciado que va a personarse en todas las causas penales vinculadas a la venta de este tipo de inmuebles a fondos buitre.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios