invoca una cláusula para romper el acuerdo

Naturgy rompe con grandes clientes por no aplicarles la subida de la luz

La eléctrica rescinde unilateralmente contratos de suministro eléctrico a firmas como AC Hoteles, Mutua Madrileña, Iridium (ACS) o Pontegadea (Amancio Ortega), entre otras, para evitar una sangría

Foto:  Momento de la junta general de accionistas de Naturgy (ex Gas Natural Fenosa). (EFE)
Momento de la junta general de accionistas de Naturgy (ex Gas Natural Fenosa). (EFE)

Naturgy (Gas Natural Fenosa) ha rescindido grandes contratos de suministro eléctrico de manera unilateral aduciendo "la evolución al alza de los precios del mercado eléctrico", motivo que, según explica por carta a las empresas afectadas, le "impide seguir manteniendo las condiciones del contrato firmado".

La compañía presidida por Francisco Reynés ha enviado una misiva a decenas de grandes clientes, a la que ha tenido acceso El Confidencial, desde principios del verano, en la que les advertía de su "desistimiento unilateral" del contrato, con lo que no daría más electricidad en la fecha de lectura de consumo inmediatamente posterior a la propia notificación (alrededor de un mes). No obstante, fuentes implicadas aseguran que en muchos casos hubo previamente una negociación y la compañía cierra su carta "lamentando los inconvenientes que se puedan ocasionar".

Los clientes que se han quedado sin suministrador antes de que terminara el contrato son grandes compañías que habían firmado a precio fijo. Entre las mismas se encuentran algunos de los empresarios con más poder de España, como Amancio Ortega o Florentino Pérez.

Naturgy ha dejado de suministrar antes de que finalizara el contrato con AC Hoteles, Mutua Madrileña, Iridium (Grupo ACS) o Pontegadea (sociedad que aglutina el patrimonio del dueño de Inditex), entre otros muchos grandes clientes, según fuentes de los afectados.

Naturgy ha roto con AC Hoteles, Mutua Madrileña, Iridium (Grupo ACS) o Pontegadea (sociedad de Amancio Ortega, dueño de Inditex), entre otros

Se trata de edificios para alquilar, hoteles, intercambiadores de metro, centros comerciales y también algunos industriales intensivos en consumo, que se han visto obligados a renegociar este servicio necesario con otras compañías, o la propia Naturgy, en un momento difícil, dado que los elevados precios de mercado les obligan a firmar a precios más altos, lo que implica un coste extra contra sus resultados. Una circunstancia que ha generado malestar entre algunos clientes, según comenta uno de los propios afectados.

No obstante, se trata de una acción legal, dado que está dentro de los términos y condiciones que se incluyen en los contratos y que se contempla en esta u otras actividades como la banca u otros servicios. Estos acuerdos son a tipo fijo, pero cuentan con una cláusula que permite a cualquiera de las partes rescindirlos, siempre y cuando se cumpla con la penalización estipulada, que se activa cuando el precio del mercado mayorista difiere cinco, 10 o 20 euros del acordado de forma prolongada.

Los afectados aseguran que Naturgy se ha apresurado a pagar las penalizaciones. Desde el lado de los vendedores de electricidad, sostienen que esta situación en el pasado también se ha dado a la inversa. Si baja mucho el mercado mayorista, es el cliente quien quiere renegociar o romper el contrato e irse a por una mejor oferta.

Incapaz de trasladar el alza

Aunque algunos expertos estiman que se trata de una estrategia fallida por no haber cubierto a tiempo la energía vendida, otros opinan que una situación de mercado tan extrema como la actual no deja otro remedio a una firma como Naturgy.

Hay que tener en cuenta que hay contratos de 2016 y 2017 que se cerraban con un mercado muy inferior y la subida se debe al coste variable de las centrales térmicas con que genera esta empresa, que no le dan margen para otra decisión. Hay otras empresas cuyo coste de generación, procedente de nucleares, renovables o hidráulicas, consigue aguantar mejor el tirón. "De no haber tomado esta decisión, Naturgy se hubiera enfrentado a pérdidas de decenas de millones de euros", opina un analista. "Nadie toma una decisión así si la pérdida es pequeña, se trata de contratos realmente onerosos", sentencia.

Naturgy y el resto de comercializadoras cubren su posición (compran o producen energía con la que suministrar a sus clientes) hasta una cantidad determinada. A partir de ahí, tiene que ir al mercado mayorista a comprarla y ante los elevados precios que se están dando, y que se espera se mantengan, la compañía se encuentra con un agujero al comprar la energía más cara de lo que después la vende a sus clientes, con lo que le sale mejor cancelar ese contrato para contener la sangría.

Naturgy vio la subida en junio

En cualquier caso, Naturgy ya divisó la subida continuada de la luz en junio, cuando decidió romper contratos. Los expertos creen que la espiral alcista que ha emprendido el CO2 no desaparecerá en el corto plazo, con lo que en buena lógica Naturgy se enfrentaba a una difícil decisión como única forma de parar una sangría en sus resultados.

No en vano, toda esta situación se da cuando este mismo miércoles se alcanzará el precio mayorista más alto de todo 2018 (75,39 euros). El mercado va camino de marcar récord histórico en 2018.

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