775 MILLONES de euros

ING paga una multa histórica que zanja el caso de los sobornos del dueño ruso de DIA

Ha llegado a un acuerdo con la Fiscalía de los Países Bajos por el que abonará una multa de 775 millones por las deficencias registradas por su filial holandesa entre 2010 y 2016

Foto: Sede de ING
Sede de ING

ING no ha querido más problemas y ha preferido pagar antes que prolongar el escándalo que supone una investigación por fallos en la prevención del blanqueo de dinero y prácticas corruptas por empresarios rusos. Así, según ha informado este martes la entidad, ha llegado a un acuerdo con la Fiscalía de los Países Bajos por el que abonará una multa de 775 millones de euros por las deficencias registradas por su filial holandesa entre 2010 y 2016.

El acuerdo alcanzado con las autoridades holandesas supone una multa de 675 millones de euros como reflejo de "la gravedad, alcance y duración de las deficiencias detectadas", así como de otros 100 millones de euros en concepto de restitución por el menor gasto implementado en personal y procesos por parte de ING Netherlands durante el periodo examinado.

"Estas cantidades tendrán un impacto combinado de 775 millones de euros en los resultados netos de ING Group en el tercer trimestre de 2018", informó el banco, subrayando que esta circunstancia no afecta la solidez de la entidad o la ejecución de su estrategia.

Aunque durante las investigaciones realizadas no se encontraron evidencias o indicios de que empleados o exempleados de la entidad naranja hayan cooperado de manera activa con los clientes que usaron los servicios bancarios para potenciales actividades criminales ni tampoco hay evidencias de que empleados o exempleados del banco se hayan beneficiado, lo cierto es que la entidad holandesa estaba bajo sospecha por facilitar determinados pagos irregulares.

Así mismo, al tiempo que era investigada por las autoridades de Holanda y Estados Unidos, también la Fiscalía española analizó el rol jugado por la institución neerlandesa, al sospechar que ocultó los delitos y que colaboró con los inversores de Europa del Este para hundir a la multinacional madrileña ZED+.

Según publicó El Confidencial, ING fue informado en hasta nueve ocasiones de las presuntas irregularidades cometidas por VimpelCom, la empresa rusa de telecomunicaciones participada mayoritariamente por Mikhail Fridman, principal accionista de DIA, que en febrero de 2016 fue condenada por Estados Unidos y Holanda a pagar una multa de 800 millones de dólares por pagar comisiones millonarias a Gulnara Karimova, hija del dictador de Uzbekistán y exembajadora del país en España. Fridman es al mismo tiempo socio de ZED+, la compañía española con sede en Ámsterdam y controlada por la familia Pérez Dolset, Grupo Planeta, Juan Abelló y Banco Santander, con la que fusionó sus negocios de móviles en Rusia en 2013.

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