EN EL INVESTORS DAY

Las tres grandes lecciones de Slim para reflotar FCC... y para consuelo de Koplowitz

En su puesta de largo ante la comunidad financiera española, Slim ha dejado claro que los principios que mandan ahora son los de Grupo Carso y que podría volver al dividendo el año que viene

Foto: Esther Koplowitz, Carlos Slim y Esther Alcorcer, durante el Investors Day de FCC.
Esther Koplowitz, Carlos Slim y Esther Alcorcer, durante el Investors Day de FCC.

La expectación era máxima. Por primera vez desde que se hizo con el control de FCC, hace casi cuatro años, el ingeniero Carlos Slim (como le gusta que le llamen) se sentaba frente a la comunidad financiera española para explicar el giro dado a la compañía en este tiempo y su visión de futuro.

Flanqueado por Esther Koplowitz y su hija y presidenta de FCC, Esther Alcocer, Slim ha aprovechado sus primeras palabras para dejar claro un mensaje: los principios que mandan ahora son los de Grupo Carso, su buque insignia mexicano.

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Estos hablan de austeridad, modernidad, productividad, claridad... Podría decirse que se trata del clásico decálogo de buenos propósitos, con una particularidad: Slim ha querido que sea un 'decálogo' con 11 puntos.

El ingeniero ha añadido uno, que ha situado el primero de todos, que no forma parte de los principios de Carso "porque lo da uno por hecho", pero en FCC no era así. Se trata de la nueva máxima de la compañía: "No vender por debajo de costo", ha señalado Slim. "Es un principio en el que vamos a seguir insistiendo siempre en él, y no pensar que algún milagro va a permitir que venga un dinero", ha añadido.

Todo un disparo a la línea de flotación de muchos grupos de infraestructuras españoles, que históricamente han pujado con grandes bajas para conseguir volumen confiando en que futuros modificados permitirían alcanzar la rentabilidad.

En esa obsesión por ganar tamaño, FCC también ha pecado en el pasado, a ojos de Slim, de haber pujado por obras demasiado pequeñas para su tamaño, práctica que Slim ha decidido erradicar, su segunda gran lección: "Nos hemos salido de obras que son propias de empresas pequeñas y medianas", ha querido dejar claro.

Y, en tercer lugar, ha subrayado como principio básico la importancia de reducir la jerarquía para estar más cerca de los proyectos. Dicho con otras palabras: el magnate mexicano no quiere pujar por contratos de una empresa pequeña, pero sí operar como una de ellas, sin costosas estructuras.

Duro plan de ajuste

Desde que Slim se hizo con el control de FCC, la compañía ha estado inmersa en un duro plan de ajuste que, no obstante, ha logrado devolver a la empresa a los números verdes. Y aquí, en palabras de Slim, han jugado un papel fundamental la reducción de los gastos de administración (-44%), los menores deterioros, la focalización en proyectos rentables y la mejora de los gastos financieros. "El cambio sustancial del gasto financiero es muy importante. Algo que era una sangría, una hemorragia, lo hemos cortado", ha afirmado Slim.

Esta mejora ha sido posible gracias al plan de reducción del endeudamiento que ha incluido venta de activos, varias refinanciaciones y emisiones de bonos. El último capítulo de estas refinanciaciones se cerró la semana pasada, según ha desvelado el ingeniero Slim, acuerdo que permitirá a FCC cerrar este ejercicio con una deuda corporativa de 1.386 millones, a un tipo medio del 2,25%, frente al 5,8% de hace cuatro años, y un plazo medio de seis años frente a los 4,4 años que tenía concedido en 2014.

Por último, el mexicano ha dado a entender que FCC volverá a repartir dividendo, pero tipo 'scrip', el año que viene: "No sería raro ni ningún error pensar que podría haber dividendo el año que entra, y la mejor forma es que el accionista escoja si lo quiere en acciones o en efectivo", ha afirmado.

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