incluye la cláusula de cambio de control

El dueño de Mango refinancia 500 millones con la banca y abre la puerta a la venta

Mango se ha sentado con Santander, CaixaBank y Sabadell para extender el vencimiento de su pasivo, la mayoría del cual expira entre 2019 y 2020

Foto: Tienda de Mango. (Reuters)
Tienda de Mango. (Reuters)

Isaak Andic quiere que Mango recupere la figura, especialmente la financiera, además de diseñar un nuevo futuro. Según han confirmado fuentes próximas al empresario catalán —una de las 10 mayores fortunas de España, con un patrimonio cercano a los 3.000 millones de euros— ha abierto negociaciones con la banca para renegociar deuda por importe de 500 millones de euros. Unas conversaciones en las que se va a incluir por primera vez la cláusula de 'cambio de control', lo que se ha interpretado por parte de los acreedores como el primer paso para una potencial venta por parte de los Andic.

Mango se ha sentado con Santander, CaixaBank y Sabadell para extender el vencimiento de su pasivo, la mayoría del cual expira entre 2019 y 2020. Unos 170 millones tienen fecha de pago el próximo ejercicio, mientras que los 330 restantes deberían amortizarse dentro de dos años. Las conversaciones están en fase inicial y se espera que lleguen a buen puerto dada la capacidad de generación de caja del grupo textil, que también ha pedido incluir en el préstamo sindicado varias líneas de crédito bilaterales. La deuda financiera neta total ronda los 650 millones.

Otra de las peticiones de la familia Andik es rebajar el tipo de interés de su deuda actual, para adecuarla a un entorno de tipos de interés más bajos y a una mayor facilidad de acceso a la financiación. Pero este aspecto, vital para rebajar los costes financieros del grupo, dependerá de la evolución de las cuentas de Mango, que en su último año fiscal 2016-2017 presentó pérdidas por primera vez en su historia.

El presidente de Mango, Isak Andic (i). (EFE)
El presidente de Mango, Isak Andic (i). (EFE)

En concreto, la compañía registró unos números rojos de 61 millones de euros, que sorprendieron negativamente a los acreedores. Además, su beneficio de explotación o ebitda se redujo hasta los 77 millones, frente a los 170 del ejercicio precedente. Según distintas fuentes, estos números han mejorado sensiblemente en el ejercicio 2017-2018, pero prefieren no precisarlos ya que se conocerán oficialmente en las próxima semanas.

De hecho, la compañía aseguró que este año sería mucho mejor, con una previsión de ebitda de unos 150 millones de euros. A cierre de junio de 2017, en comparación con el mismo periodo del año anterior, Mango había logrado incrementar el ebitda en más de 30 millones de euros y mejorar el resultado en más de 45 millones. Otras fuentes indican que el beneficio operativo va a rondar los 125 millones, por lo que el ratio de deuda sobre el ebitda será de unas cuatro veces.

Esta proporción se considera controlable por parte de la banca, pero es similar proporcionalmente hablando a la que tiene El Corte Inglés, que estos días está pidiendo a las agencias de 'rating' su calificación financiera para poder financiarse en los mercados —sin la banca— mediante emisiones de bonos. Fuentes próximas al grupo de distribución presidido por Jesús Nuño de la Rosa dan por hecho que el 'holding' no obtendrá el ‘investment grade’ o nota a partir de la cual se considera una inversión aconsejable. Mango estaría en una situación similar, según fuentes del sector.

Cláusula de venta

Otro de los aspectos relevantes de las conversaciones entre Mango y la banca es que, a petición de la familia Andic, se va a incluir en el nuevo préstamo sindicado una cláusula que suele ser habitual en este tipo de financiaciones, pero que nunca se había usado en el caso de Mango. Se trata de la disposición de ‘cambio de control’, término por el que, cuando un propietario vende su compañía, los acreedores pueden exigir la cancelación del crédito o renegociarlo con el comprador.

Esta estipulación se ha interpretado como un primer paso para una potencial venta de la compañía, un proceso que se considera natural, dada la edad de Isaak Andic —65 años— y los problemas de sucesión en la gestión. Su hermano Nahman volvió a la empresa hace algo más de un año después de jubilarse en 2013, mientras que las decisiones de su hijo Jonathan, 37 años y vicepresidente del grupo, no han dado los resultados esperados. Isaak es un apasionado de la vela y su hermano, de la cría de caballos, 'hobbies' a los que dedican gran parte de su tiempo. Elementos que, junto con la cláusula de control y la reestructuración forzosa por los cambios en los hábitos de consumo, hacen concluir a los acreedores que Mango podría ser vendida en cuanto los números consoliden la majoría.

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