tras ser tutelada por dolores de cospedal

Hacienda le quita a Defensa el control de Indra y relevará a los consejeros del PP

A diferencia del Gobierno anterior, Maria Jesús Montero ha decidido tomar las riendas de la empresa de seguridad y defensa, que antes estuvo tutelada por María Dolores de Cospedal

Foto: El presidente de Indra, Fernando Abril-Martorell, en el Círculo de Economía. (EFE)
El presidente de Indra, Fernando Abril-Martorell, en el Círculo de Economía. (EFE)

María Jesús Montero, ministra de Hacienda, ha decidido hacerse cargo de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y tomar cartas en el asunto en las empresas participadas por el Estado. Una de ellas es Indra, de la que el Gobierno tiene derechos políticos sobre el 18,7% del capital y a la que la nueva titular de la Administración pública ha decidido examinar de arriba abajo. Según aseguran fuentes ministeriales, Montero ha ordenado ya el relevo de los dos representantes del 'holding' estatal, representado ahora por Adolfo Menéndez y Juan Carlos Aparicio.

Menéndez y Aparicio fueron nombrados consejeros en septiembre de 2013, pocas semanas después de que el Gobierno presidido en esos momentos por Mariano Rajoy adquiriese el 20% de Indra, que estaba en manos de Bankia. Menéndez había sido subsecretario de Estado de Sanidad y de Defensa durante las dos legislaturas de José María Aznar, mientras que Aparicio fue ministro de Trabajo y Asuntos Sociales entre 1999 y 2002, además de vicepresidente de la Junta de Castilla y León y secretario de Estado de la Seguridad Social. En resumen, dos personas vinculadas totalmente al Partido Popular.

Montero está ya buscando los dos perfiles que releven a Menéndez y Aparicio. Aunque no hay una fecha concreta para la sustitución de ambos, diversas fuentes próximas a la SEPI indican que se hará, si es posible, en el próximo consejo de administración, que se celebrará a finales de julio. De momento, la ministra de Hacienda ha pedido reuniones con la alta dirección de Indra para conocer la situación actual del grupo, el desarrollo del plan estratégico presentado en el último trimestre de 2017 y las dependencias con los Presupuestos Generales del Estado.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero (i), conversa con el exministro Cristóbal Montoro.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero (i), conversa con el exministro Cristóbal Montoro.

Según fuentes de Hacienda y de la SEPI, estos encuentros tendrán lugar esta misma semana, y a los mismos acudirán los secretarios de Estado de Defensa y de Hacienda, así como la propia titular de la cartera y el presidente del 'holding' estatal, Vicente Fernández, por parte de la Administración pública. Por parte de Indra, se espera la presencia de su presidente, Fernando Abril-Martorell, y de sus dos consejeros directores generales, Cristina Ruiz, responsable del área de Tecnologías de la Información, e Ignacio Mataix, jefe de la unidad de Transporte y Defensa.

Hasta el relevo de Rajoy por Pedro Sánchez, Indra estaba supervisada por el Ministerio de Defensa, dirigido por María Dolores de Cospedal, en coordinación con la presidenta de la SEPI, Pilar Platero, desde 2016. Antes de las elecciones generales de ese año, la evolución de Indra —compañía participada también por la familia March a través de Corporación Financiera Alba y el fondo de inversión Fidelity— era monitorizada expresamente por Pedro Morenés, actual embajador de España en Estados Unidos y el ministro de Defensa que propuso a Abril-Martorell para hacerse cargo de la presidencia en enero de 2015.

Según fuentes ministeriales, y al contrario de lo que ocurrirá previsiblemente en Aena, la otra empresa cotizada participada por el Estado, Montero no tiene previsto relevar como primer ejecutivo de la compañía a Abril-Martorell, al que se considera un profesional sin dependencia de ningún partido político. Al contrario, estiman que es un directivo adecuado para continuar con la transformación de Indra, que tuvo que acometer una gran reestructuración entre 2015 y 2016. Un ajuste que supuso el afloramiento de pérdidas netas de 730 millones de euros (más de 1.000 millones brutos) y la ejecución de un expediente de regulación de empleo (ERE) para 3.000 personas en todo el mundo. Medicina que aplicó antes en Prisa y en Telefónica.

Un año difícil

Indra celebró la semana pasada la junta general de accionistas 2018, un acto casi protocolario en el que su presidente aprovechó para alertar de que este ejercicio será difícil por la falta de contratos relacionados con los comicios electorales, uno de sus principales negocios. La compañía ganó 10,7 millones de euros en el primer trimestre, un 48,8% menos que en el mismo periodo de 2017. La empresa justificó este descenso por el impacto de tipos de cambio, los mayores gastos financieros, la implantación de las nuevas normas contables y la estacionalidad de la Semana Santa, según comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La sociedad cotiza actualmente a 10,25 euros por acción, tras tocar en la jornada de ayer el mínimo del año, en 10,08 euros, Prácticamente se cambia en bolsa al mismo precio al que entró la SEPI en 2013, cuando adquirió el 20% por 337 millones de euros. Durante el primer semestre se ha dejado un 10% de su capitalización bursátil, pero aún cotiza más de un 20% por encima de cuando Abril-Martorell se hizo cargo de la presidencia. El consenso de los analistas sitúa el precio objetivo en 11,87 euros por título.

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