por el robo de propiedad intelectual

Se acabó la tregua: Trump impone aranceles del 25 % a China, que responde contundente

Donald Trump ha anunciado este viernes la imposición de aranceles del 25% a importaciones de productos tecnológicos de China por valor de 50.000 millones de dólares

Foto: El presidente de EEUU, Donald Trump (Efe)
El presidente de EEUU, Donald Trump (Efe)

Se acabó la tregua entre las dos mayores potencias económicas del mundo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha retomado la guerra comercial con China, si alguna vez la aparcó, anunciando este viernes la imposición de aranceles del 25% a importaciones del país asiático por valor de 50.000 millones de dólares que contienen "tecnologías industrialmente significativas", en una nueva escalada en las tensiones comerciales con Pekín. La respuesta china no se ha hecho esperar: "Introduciremos de inmediato la misma escala y las mismas medidas arancelarias".

En el comunicado publicado este viernes, la Casa Blanca ha afirmado que "a la luz del robo de propiedad intelectual y tecnológica y otras prácticas comerciales injustas, EEUU implementará un arancel del 25% sobre 50.000 millones de productos de China que contienen tecnologías industrialmente significativas". "Estos aranceles", agregó en la nota, "son esenciales para prevenir mayores transferencias injustas de tecnología y propiedad intelectual estadounidense a China, y que protegerán empleos en EEUU".

Una decisión que ha tomado Trump en una reunión este jueves en la Casa Blanca con su secretario de Comercio, Wilbur Ross; su secretario del Tesoro, Steven Mnuchin; y su responsable de Comercio Exterior, Robert Lighthizer.

No en vano, la madre de las batallas se centra, precisamente, en hacerse con la hegemonía tecnológica mundial y todos los movimientos por parte de los dos países han ido en esa dirección. Y es que China está viviendo un punto clave en su historia, dejando de ser la fábrica del mundo a dar el salto a la cadena de valor convirtiéndose en una economía tecnológica.

“De ahí el interés de Estados Unidos de restringir el comercio de China para limitar el acceso a la tecnología americana”, aseguraba el economista jefe de Andbank, Alex Fusté, a Cotizalia. Prueba de ello sería la decisión de Trump de vetar la compra de Qualcomm por parte de Broadcom por “razones de seguridad nacional”. No en vano, la operación permitiría a China, a través de la compañía con sede en Singapur, tener acceso a la tecnología estadounidense a golpe de talonario.

La respuesta del gigante asiático no se ha hecho esperar y ha anunciado que adoptará medidas "en la misma escala" de manera inmediata para contraatacar. "Nuestra posición sigue siendo la misma, si EEUU toma medidas unilaterales y proteccionistas que dañen los intereses chinos responderemos inmediatamente tomando las decisiones que sean necesarias para salvaguardar nuestros legítimos derechos e intereses", añadió el portavoz de Asuntos Exteriores chino, Geng Shuang, en rueda de prensa.

Vehículos y productos agrícolas

Después, respondía el Ministerio de Comercio chino con contundencia: "Introduciremos de inmediato la misma escala y las mismas medidas arancelarias y todos los logros económicos y comerciales alcanzados por ambas partes quedarán invalidados". La amenaza no quedó en vano y esta madrugada la Comisión de Aduanas anunció la imposición de aranceles adicionales del 25%, por valor de unos 50.000 millones de dólares, sobre 659 productos de los Estados Unidos, entre ellos vehículos y productos agrícolas, dos de los sectores más sensibles para el país norteamericano.

Fábrica de coches de Ford. (Reuters)
Fábrica de coches de Ford. (Reuters)

Pese a seguir insistiendo en que no quiere que se produzca una guerra comercial, China se defendió con contundencia y las dos naciones enterraron así los acuerdos económicos alcanzados, poniendo fin a la calma lograda en las últimas semanas tras un proceso de negociación. "La medida estadounidense viola las reglas relevantes de la Organización Mundial del Comercio, va en contra del consenso alcanzado en consultas económicas y comerciales bilaterales, infringe gravemente los derechos e intereses legítimos del lado chino y socava los intereses de China y su pueblo", apunta la declaración de la Comisión de Aduanas.

A partir del 6 de julio, 545 artículos estadounidenses sufrirán el arancel por valor total de 34.000 millones de dólares, entre ellos productos agrícolas, vehículos y productos acuáticos. En otra acción similar, el Ministerio de Comercio chino anunció este sábado que impondrá medidas antidumping provisionales sobre el ácido hidroyódico importado de Estados Unidos y Japón y también sobre la etanolamina importada originaria de Estados Unidos, Arabia Saudí, Malasia y Tailandia. Los 114 productos restantes (productos químicos, equipos médicos y productos energéticos, entre otros) lo sufrirán en una fecha que "se anunciará más adelante".

A partir del 6 de julio, 545 artículos de EEUU sufrirán el arancel por valor total de 34.000 millones de dólares, entre ellos agrícolas y vehículos

Trump avanzó en marzo sus planes de imponer aranceles por 50.000 millones de dólares a China por el déficit comercial de Washington respecto a Pekín, e inició así un periodo de confrontación comercial entre las dos mayores economías del mundo.

El Gobierno de Trump identificó entonces unos 1.300 productos chinos a los que planeaba gravar en una lista en la que incluyó aparatos de tecnología punta de las industrias aeroespacial y robótica. Estos aranceles se sumarían a los ya impuestos por Trump a nivel mundial a las importaciones de acero (25 %) y aluminio (10 %).

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