las cifras del acuerdo

Este es el verdadero cheque pagado por Trinitario Casanova en operación Chamartín

El empresario, a través de Grupo Baraka, se ha comprometido a desembolsar hasta 400 millones, pero solo si logra ser titular de los suelos. Hasta entonces, el cheque es infinitamente menor

Foto: Trazado de la operación Chamartín.
Trazado de la operación Chamartín.

Fue el pasado 26 de abril cuando, ante un notario de Madrid, Trinitario Casanova y varios miembros de la asociación No Abuso firmaron el acuerdo de compraventa del grueso de los derechos de reversión de operación Chamartín, un poder que permite al empresario levantino amenazar a Distrito Castellana Norte (DCN), promotora de este desarrollo, con convertirse en el nuevo terrateniente del plan.

El acuerdo, adelantado por este medio, contempla el pago de hasta 400 millones de euros si Casanova logra ser titular directo de cerca de 1,3 millones de metros cuadrados, algo que todavía está por demostrarse y que tiene muchas posibilidades de terminar dirimiéndose en los tribunales.

Hasta entonces, la realidad es que el cheque pagado por Baraka Capital el pasado abril para lograr el acuerdo con No Abuso apenas fue de 100.000 euros, según la escritura de compraventa a la que ha tenido acceso este medio.

En dicho documento, también aparece que todos los reversionistas interesados en adherirse a este pacto tienen hasta el próximo 15 de junio para firmar su conformidad, la cual conllevará aceptar el cobro de un euro por cada metro cuadrado de terreno sobre el que tengan derecho de reversión.

Este esquema conlleva que el importe máximo que deberá desembolsar Baraka rondará los 1,3 millones de euros, ya que el grueso del pago ha quedado pospuesto al ejercicio de los derechos de reversión, es decir, a que se reconozca a Casanova como dueño de los terrenos y quede recogido en el Registro de la Propiedad, y a que se apruebe de manera definitiva la operación Chamartín, algo que, en el más optimista de los escenarios, ocurrirá el próximo año.

Ha pagado 100.000 € a la asociación No Abuso y desembolsará un máximo de 1,3 millones hasta que sea titular de los suelos y se apruebe la operación

Será en ese momento, y solo entonces, cuando el empresario deberá pagar a cada reversionista otros 299 euros por metro cuadrado, cifra que eleva hasta los anunciados 400 millones el importe total máximo que deberá saldar Baraka para quedarse estos terrenos.

No obstante, como ya se vio en el Edificio España, cuando Casanova aprovechó su opción de compra a Wanda para vender el inmueble a Riu, puede que el empresario nunca llegue a tener que poner sobre la mesa este cheque, y aproveche la posición de poder que le confiere convertirse en el principal reversionista del desarrollo para forzar un acuerdo con BBVA y Grupo San José, dueños de DCN, o con algún otro promotor.

Casanova niega esta máxima y asegura que ha llegado a este acuerdo para promover el desarrollo directamente con sus empresas, aspiración que, para poder cumplir, tendrá que ir precedida del pago de otros 1.000 millones a la empresa pública Adif, actual propietaria de estos terrenos, que expropió para construir la estación de Chamartín.

La normativa vigente en 1994, cuando nació este desarrollo, reconoce a los propietarios originales poder adquirir sus antiguos terrenos si la Administración decide desafectarlos, cambiar el uso para el que fueron expropiados y venderlos. Esto es, en grandes líneas, lo que se conoce como derecho de reversión, una legitimación que los reversionistas llevan décadas peleando sin éxito en los tribunales y que, ahora, Trinitario Casanova está dispuesto a ejercitar.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios