la distribuidora de fármacos factura 3.200 millones

Bidafarma: la sorprendente primera empresa andaluza... que no teme a Amazon

La cooperativa es líder en Andalucía, Extremadura, Galicia y Castilla y León, y está potenciando nuevos servicios para el cliente final a través de las 9.500 farmacias a las que surte

Foto: Uno de los empleados del centro logístico de Bidafarma en Sevilla. (Pepo Herrera)
Uno de los empleados del centro logístico de Bidafarma en Sevilla. (Pepo Herrera)

Bidafarma, una de las dos mayores distribuidoras de medicamentos de España junto a Cofares, se convirtió al nacer en enero de 2017, fruto de la fusión de diez cooperativas farmacéuticas lideradas por Sevilla (Cecofar) y Granada (Farmanova), en la primera empresa de Andalucía. El derrumbe de Abengoa dejó a esta compañía, con más de 3.000 millones de euros en ingresos, como líder en el sector privado andaluz desde el pasado año. Sus dos presidentes, el sevillano Antonio Pérez-Ostos y el granadino Antonio Mingorance, reciben a El Confidencial asegurando, con satisfacción que no ocultan: "Algo debemos de haber hecho bien al crear Bidafarma cuando cuatro cooperativas han pedido voluntariamente entrar en el proyecto, algo que no teníamos previsto y que no había ocurrido antes en nuestro sector".

Se trata de las distribuidoras de Ávila y La Coruña, ya incorporadas este año, a las que se suman las de Salamanca, y Zamora-Valladolid, que han votado a favor de integrarse a inicios de 2019. Bidafarma se organiza en una doble estructura: la propia cooperativa de primer grado que se denomina así, y cuyos ingresos rondan ahora los 2.500 millones con diez miembros, a los que se sumarán esos dos el año que viene, y el Grupo Bidafarma (cooperativa de segundo grado) que integra, además de a la propia Bidafarma, a otras tres cooperativas no incorporadas aún plenamente (Canarias, Tenerife y Mallorca) y que están en proceso de adaptación para hacerlo a futuro. Salamanca y Zamora-Valladolid pasan del grupo a la cooperativa, de hecho. Incluyendo este segundo nivel, se llega a unos 3.200 millones en ingresos. Mingorance y Pérez-Ostos alternan la presidencia de cada una de esas dos estructuras durante los primeros 5 años de vida, dos años y medio cada uno en cada cargo.

"No le damos mayor importancia a ser la mayor empresa andaluza. No era ese el objetivo de crear Bidafarma, sino alcanzar un tamaño mayor desde el que tener una representatividad suficiente en cada territorio. El fin último es poder ser más competitivos, sí, pero para defender el modelo de farmacia mediterráneo, asistencial, queremos ser la mejor cooperativa para nuestros socios, y llegamos a 9.500 de las 22.000 farmacias que hay aproximadamente en España", explican los directivos. Bidafarma emplea a 1.700 personas y opera en 32 provincias, y ha defendido que ha hecho una fusión sin medidas traumáticas, aunque sí ha cerrado algún almacén en Cádiz y salidas pactadas de empleados próximos a la jubilación.

El liderazgo que busca Bidafarma "debe ser en innovación, en calidad del servicio, no en facturación o cuota de mercado". En esta línea, han lanzado un servicio de detección precoz de posibles cánceres de piel (Telederma), para que sea utilizado en las farmacias de las 32 provincias en que operan en colaboración con los colegios de farmacéuticos. "Este es solo el primero de nuevos servicios que habrá y lo hemos desarrollado a través de Sensafarma, la plataforma desde la que estamos potenciando la venta de productos de cuidado personal y parafarmacia pero siempre a través de las propias farmacias aprovechando la gran capilaridad", resumen.

Foto: EFE
Foto: EFE

El riesgo del comercio digital

¿Es esto una manera de protegerse contra el gigante Amazon, que amenaza a todos los negocios de distribución de bienes y servicios en el mundo? "Amazon no distribuye medicamentos, es un producto sensible. No ha seguido adelante con los planes que anunció en este campo. El farmacéutico es insustituible, llevamos haciendo este trabajo desde hace siglos y, si lo seguimos sabiendo hacer bien, será difícil que suframos. Estamos vigilantes ante Amazon, pero no asustados".

Otra cuestión es el temor que tiene cada uno de los farmacéuticos en particular, que observa cómo se desplaza el consumo de ciertos productos que no necesitan receta desde la farmacia a plataformas web. "Lo importante es que en el cambio de los hábitos de compra del cliente final, sepamos seguir atrayendo a ese cliente a la farmacia, a buscar el asesoramiento del profesional", inciden Pérez-Ostos y Mingorance. ¿A la propia Bidafarma le afecta esto? El 80% de los ingresos procede de la distribución de medicamentos y fármacos con receta, y el 20% restante sí son esos productos de cuidado y parafarmacia. "Aquí sí hay riesgo y lo que tenemos que hacer es lograr que el consumidor adquiera el producto en la farmacia por que valore que en ella se le dé un mejor servicio", insisten.

Antonio Pérez Ostos, vicepresidente de Bidafarma. (Pepo Herrera)
Antonio Pérez Ostos, vicepresidente de Bidafarma. (Pepo Herrera)

"En desagravio respecto al resto de España"

En Andalucía, otro tema candente es el de las subastas de medicamentos, procedimiento que solo se utiliza en esta comunidad. Dos críticas fundamentales desde colectivos de profesionales sanitarios y pacientes: los medicamentos genéricos que se imponen en estas subastas no son igual de eficaces que los tradicionales hechos por grandes farmacéuticas; y hay un desabastecimiento más o menos permanente de determinados tipos de fármacos. ¿Qué opina Bidafarma, que está en el medio de la cadena entre los fabricantes y los consumidores finales?

"Nunca hemos estado de acuerdo con las subastas, estamos en desagravio respecto al resto de España", contesta en esta ocasión personalmente Antonio Mingorance, que es además desde abril de este año presidente del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. "No podemos decir que los medicamentos que ganan las subastas no cumplen las normas de seguridad, calidad y eficacia, vivimos en un país civilizado y la Agencia Española del Medicamento certifica todo ello. Lo que sí nos genera a los farmacéuticos es problemas de desabastecimiento y una tarea de explicación constante al paciente. El recelo ante el producto se descarga sobre el profesional y nos genera un perjuicio económico y reputacional", resume.

"El 70% de la distribución de fármacos lo controlan cuatro empresas y tras nacer Bidafarma el sector se está reorganizando, hemos sido un revulsivo"

¿Servirá la subasta para atraer tejido industrial, como ha ocurrido con el fabricante de genéricos español Laboratorios Vir, que ha anunciado que creará una fábrica en la zona franca del puerto de Sevilla? "Esto no justifica el uso del procedimiento de la subasta, no cabe decir que la subasta atrae inversión industrial. La mayoría de las farmacéuticas son firmas globales, y en España los polos del sector están en Madrid y Cataluña, algo que será difícil que cambie", responden los presidentes. Bidafarma es líder en Andalucía, Castilla y León, Galicia y Extremadura, por lo que tiene una visión amplia sobre regiones con y sin subasta de compra de fármacos.

El porvenir incierto

Mirando a futuro, ¿será un día Bidafarma el primer operador de su sector en España? "Avanzar no es correr, ahora estamos asentando la fusión, este es nuestro segundo año en marcha y además nos vienen otras nuevas cooperativas a integrarse. El 70% del mercado está en manos de cuatro empresas, otro 30% en manos de pequeños operadores, sobre todo en el norte de España, y solo hay una gran multinacional operando. Las cooperativas somos muy competitivas porque no buscamos grandes beneficios en el balance, sino dar el mejor servicio y trasladar ese beneficio en el día a día a nuestros socios. Eso es una barrera de entrada para las multinacionales. Hay espacio para más consolidación, pero Bidafarma ha sido un revulsivo en el sector, que está digiriendo nuestro nacimiento y ahora está en un 'impasse', reorganizándose".

Imagen de las instalaciones de Bidafarma en Sevilla. (Pepo Herrera)
Imagen de las instalaciones de Bidafarma en Sevilla. (Pepo Herrera)

Los directivos se declaran "más reactivos que proactivos" a la hora de buscar aumentar el tamaño de Bidafarma. Y pensando a medio plazo, a cinco años vista, "y si la presión del mercado se incrementa, o bien la regulación cambia y se endurece, y hay que buscar nuevas alianzas", los directivos no se cierran a saltar fuera de España. "Primero, una vez consolidemos lo que hemos creado, y hayamos llegado donde no estamos, sobre todo el arco mediterráneo, podemos mirarlo. Desde hace años se han producido en Europa ejemplos de fusiones de cooperativas de distribución de fármacos francesas y alemanas, el camino ya se ha andado", resume Pérez-Ostos.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios