pierde el 26% de sus fondos propios

ACS sufre un golpe de 1.350 millones en su patrimonio en plena opa por Abertis

La aplicación de las nuevas normas internacionales de contabilidad impactan en los fondos propios de la constructora y en los intereses de los accionistas minoritarios

Foto: Junta de accionistas de ACS. (EFE)
Junta de accionistas de ACS. (EFE)

Las nuevas normas internacionales de contabilidad (NIC) empiezan a hacer mella en las empresas españolas. Si primero fue Telefónica la que dijo que sus cuentas sufrirían un impacto por la entrada en vigor de las IFRS, como se conocen por sus siglas en inglés, ahora ha sido ACS la que ha cuantificado el golpe que va a encajar su balance a partir de este año. Según los cálculos de la constructora, los efectos de dos de las normas más conflictivas supondrán una merma de 1.350 millones de euros en sus fondos propios, el 26,4% del patrimonio actual, y de 530 millones en los intereses de los accionistas minoritarios.

En concreto, ACS argumenta este impacto por la aplicación de la NIC 15 y la 9, las que más preocupan a los directores financieros de las empresas cotizadas. La primera se refiere a la contabilización de los ingresos de los clientes. De acuerdo a los nuevos requisitos establecidos en la NIC 15, los ingresos deben reconocerse de forma que la transferencia de los bienes o servicios a los clientes se muestre por un importe que refleje la contraprestación a la que la entidad espera tener derecho a cambio de dichos bienes o servicios cuando el control de un bien o servicio es transferido al cliente.

¿Qué significa este enunciado? Pues que ACS tendrá que evaluar a partir de ahora cuándo se apunta los ingresos de sus proyectos, además de tener en cuenta factores como la probabilidad de que el cliente acepte variaciones y reclamaciones, la estimación de la fecha de finalización del proyecto y el grado de ejecución del mismo. Es decir, los habituales sobrecostes del sector de la construcción y los retrasos en la finalización de los contratos.

El presidente de ACS, Florentino Pérez. (EFE)
El presidente de ACS, Florentino Pérez. (EFE)

“Al hacer esta evaluación, se ha tenido en cuenta, para los acuerdos aplicables, el estado individual de los procedimientos legales, incluidos los arbitrajes y los litigios”, explica el grupo presidido por Florentino Pérez, que hasta el pasado año tenía conflictos con clientes por algo más de 4.700 millones de euros, casi una sexta parte de sus ingresos. “Los umbrales de reconocimiento más exigentes en la nueva norma podrían llevar a un ajuste estimado actual que reduzca el patrimonio neto en 1.145 millones de euros [después del efecto impositivo]”, asegura.

Esta norma también hace referencia a los ingresos derivados de las empresas asociadas, negocios conjuntos o uniones temporales de empresas (UTE). Aunque ACS indica que al no ejercer el mismo grado de control sobre estos proyectos que sobre si misma le es más difícil calcular el impacto de la NIC 15, admite que el umbral de reconocimiento más exigente podría llevar a un ajuste estimado actual de 300 millones de euros en el patrimonio neto. El impacto más importante por este aspecto proviene de su participación en HLG Contracting.

En conjunto, ACS detalla que la adopción de las nuevas normas podría generar un aumento estimado actual de los activos impositivos diferidos netos de 220 millones de euros aproximadamente. Los efectos que se han indicado en esta nota son estimaciones después de impuestos y, como tales, ya tienen en cuenta este efecto fiscal. “El efecto de primera aplicación de las dos normas supone la reducción en fondos propios de aproximadamente 1.350 millones y de 530 millones en intereses minoritarios”, asevera.

ACS también da indicaciones sobre la NIF 16, que entrará en vigor el 1 de enero de 2019, y que se refiere a la contabilidad de los arrendamientos. A 31 de diciembre de 2017, la multinacional tiene compromisos por arrendamiento operativo no cancelables por importe de 963,6 millones, de los que 785,5 millones proceden del Grupo Hochtief. "La decisión de arrendar o comprar un activo depende de un gran número de consideraciones como la financiación, la gestión del riesgo y las estrategias operativas tras la finalización anticipada de un proyecto. El impacto será relevante, pero la compañía asegura que todavía se encuentra evaluando la merma en sus estados contables.

Buenos resultados

Las ventas del Grupo ACS en 2017 alcanzaron los 34.898 millones de euros, lo que supone un incremento del 9,1% gracias principalmente a la buena evolución de la actividad de construcción. El beneficio bruto de explotación (ebitda) aumentó un 12,6%, hasta los 2.279 millones de euros, con un margen sobre ventas del 6,5%. Por su parte, el beneficio neto de explotación (ebit) se situó en los 1.626 millones, tras aumentar un 12,5%. El margen sobre ventas aumenta hasta el 4,7%. Finalmente, el beneficio neto atribuible ascendió a 802 millones, con una mejora del 6,8%.

La deuda del grupo, uno de sus problemas históricos, ha bajado hasta apenas 153 millones, desde los más de 9.300 que llegó a acumular en 2011. La disminución de deuda conseguida en 2017 se debe principalmente a la fuerte generación de caja de las operaciones, que han aumentado un 42,8% respecto al año anterior. En concreto, los flujos de netos de efectivo generados por las operaciones (después de circulante e inversiones operativas) han ascendido a 1.492 millones de euros, gracias al impulso de los resultados operativos, la disminución de los gastos financieros netos y la mejora del circulante.

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