declaración en la audiencia nacional

Narcís Serra culpa al Banco de España y a Sareb del agujero de CatalunyaCaixa

Los antiguos responsables de CatalunyaCaixa han asegurado que el supervisor conocía todas las operaciones y que el agujero vino de las pérdidas por el traspaso del ladrillo a Sareb

Foto: El expresidente de Catalunya Caixa Narcís Serra a su salida de la Audiencia Nacional. (EFE)
El expresidente de Catalunya Caixa Narcís Serra a su salida de la Audiencia Nacional. (EFE)

Narcís Serra, exvicepresidente del Gobierno con Felipe González y expresidente de CatalunyaCaixa, y los dos exdirectores generales de la entidad, Josep María Loza y Adolf Todó, se han apuntado a la 'defensa Rato'. Al igual que el expresidente de Bankia, han declarado en la Audiencia Nacional que el Banco de España aprobó todas sus operaciones en el ladrillo e incluso les alentó a invertir en este sector, según fuentes de las defensas. Asimismo, han situado el origen del agujero de 720 millones del que les acusa el FROB del traspaso de los inmuebles a Sareb, el banco malo, con un descuento muy importante.

Serra, Loza y Todó han declarado este martes ante el juez Ismael Moreno como imputados por supuestos delitos de administración desleal y apropiación indebida en una serie de operaciones inmobiliarias realizadas por una filial de CatalunyaCaixa, Procam, que consistían en crear sociedades al 50% con promotores inmobiliarios a las que además se concedía crédito. Según una denuncia del FROB a la Fiscalía, estas operaciones fueron irregulares y causaron el citado perjuicio de 720 millones a la entidad, que tuvo que ser nacionalizada y recibir un rescate público de 13.600 millones.

Según las fuentes citadas, los tres han sostenido en la Audiencia que el supervisor estaba perfectamente al tanto de todas estas operaciones -de hecho, realizó inspecciones en 2002 y 2006- pero nunca les puso pegas, sino todo lo contrario: les alentó a invertir en el sector inmobiliario por los grandes beneficios que generó hasta 2008, y consensuó con la entidad algunas desinversiones.

Solo salieron mal 32 operaciones de 700

También han negado que sus decisiones se saltaran los estatutos y las normas internas de CatalunyaCaixa, y han explicado que el seguimiento de la actividad inmobiliaria era constante: se hacían consejos trimestrales de las participadas y la entidad celebrara un consejo anual monográfico sobre este negocio. Sobre la 'calidad' del órgano de gobierno, sostienen que su núcleo duro estaba formado por profesionales con más de 20 años de experiencia y catedráticos universitarios.

En su declaración, han limitado el problema a solo 32 operaciones entre las casi 700 que realizó Procam. Y en muchos casos, las fallidas se hicieron con los mismos socios con los que se habían realizado otras exitosas anteriormente. Esta operativa de creación de sociedades conjuntas con promotores fue muy habitual por parte de todas las cajas de ahorros durante la burbuja inmobiliaria.

Fotografía de archivo de una sucursal de la antigua CatalunyaCaixa. (EFE)
Fotografía de archivo de una sucursal de la antigua CatalunyaCaixa. (EFE)

La culpa, del traspaso a Sareb

Entonces, ¿de dónde salió el agujero? Según la declaración de los antiguos responsables de la caja (adquirida por BBVA en 2014), su origen estuvo en la crisis económica que comenzó en 2008 y, sobre todo, en el traspaso de los inmuebles y del crédito promotor a Sareb con un descuento de hasta el 60% respecto al valor en libros de estos activos.

Este traspaso fue impuesto por la Comisión Europea como parte de las condiciones del rescate financiero de España en 2012, y se aplicó a las entidades insolventes que ya habían tenido que ser rescatadas por el FROB. El importe de estos descuentos fue decidido por el Banco de España, e incluso fue considerado insuficiente por Bruselas, que calificó de ayudas de Estado la diferencia con el precio que consideraban "de mercado".

Los tres imputados han quedado en libertad sin ninguna medida cautelar, ya que la Fiscalía no ha solicitado ninguna. En los próximos dos días declararán otros directivos de segundo nivel de CatalunyaCaixa por el mismo caso. Serra y Todó están pendientes del juicio por los presuntos sobresueldos de la cúpula de la caja cuando iba a ser nacionalizada, en el que la Fiscalía solicita hasta cuatro años de prisión y por el que se les ha impuesto una fianza de 40 millones.

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