negociaciones rotas, denuncias a la vista..

¿Qué hay detrás de la guerra entre Ryanair y el sindicato de pilotos español?

La 'low cost' y Sepla mantienen un pulso por las condiciones de los tripulantes, muchos de ellos 'contractors' obligados a tributar en Irlanda. Ryanair aún no reconoce a Sepla como interlocutor válido

Foto: Sepla prepara acciones legales contra la aerolínea capitaneada por Michael O'Leary. (Reuters)
Sepla prepara acciones legales contra la aerolínea capitaneada por Michael O'Leary. (Reuters)

La relación entre Ryanair y el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla) empieza con mal pie. La aerolínea se comprometió a reconocer a las asociaciones europeas de pilotos hace dos meses, un gesto histórico con el que logró sortear una huelga en plenas navidades, pero todavía no ha cumplido su palabra en España. Sepla sigue sin ser un interlocutor válido para la ‘low cost’, a diferencia de su homólogo en Reino Unido.

La Asociación de Pilotos de Aerolíneas Británicas (Balpa) es la única que ya ha sido reconocida formalmente por Ryanair, una medida que también esperan los sindicatos de Portugal, Alemania, Italia, Irlanda y, por supuesto, España. “Las conversaciones están rotas”, admiten fuentes de Sepla tras ser consultadas por este periódico. Y ratifican que llevarán a la ‘low cost’ a los tribunales con dos objetivos: regularizar a los pilotos españoles que trabajan bajo legislación irlandesa y acabar con la figura de los ‘contractors’, en referencia a los ‘falsos autónomos’ obligados a abrirse su propia empresa en un país de baja tributación como es Irlanda.

Más de la mitad de los tripulantes de la aerolínea operan de acuerdo con este polémico régimen, con todas las desventajas que eso conlleva: si se ponen malos no cobran, sus vacaciones no están remuneradas y no pagan impuestos en el país donde tienen la base, por ejemplo. Pero ¿por qué el sindicato se moviliza ahora y no antes? “Hasta hace poco, apenas teníamos representación de Ryanair. Ahora son más de 400 pilotos afiliados, lo que nos ha permitido crear una sección sindical”, justifican fuentes de Sepla.

A eso se suma la falta de acuerdo con la aerolínea capitaneada por Michael O’Leary. Las cuerdas se tensaron en la primera reunión a mediados de enero, cuando Ryanair presentó una cláusula por la que se reservaba el derecho a designar a un representante de los trabajadores en cada base. Sepla lo rechazó de plano y la ‘low cost’ se comprometió a retirar esa propuesta, cosa que no ha hecho. Así las cosas, el sindicato presentará dos demandas este mes ante la Audiencia Nacional con o sin el reconocimiento formal por parte de la aerolínea. Eso sí, descarta huelgas.

Ryanair acusa al sindicato de mentir

“Si Sepla desea cerrar un acuerdo sobre una subida de sueldos de hasta el 20% y el reconocimiento sindical, entonces quizá debería contestar a las cartas que envió Ryanair en enero en vez de filtrar información falsa a los medios españoles”, advierten desde la ‘low cost’. El sindicato asegura que respondió con un 'e-mail' en castellano, si bien la compañía exigió su traducción al inglés. Desde entonces, las negociaciones están en punto muerto.

La aerolínea carga contra Sepla por cuestionar el estatus laboral de los pilotos con base en España y se remite a una sentencia del Tribunal Laboral de Valencia (2017) para justificar su validez. “La resolución afirmaba que los tribunales españoles no tenían jurisdicción sobre el trabajo de los pilotos y la tripulación de cabina de Ryanair”, explica, tras asegurar que la compañía “cumple plenamente todas las leyes laborales de la Unión Europea y España”.

El consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary. (Reuters)
El consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary. (Reuters)

Por su parte, el sindicato de pilotos se refiere a otra sentencia del Tribunal Europeo de Justicia (TJUE) que insta a los trabajadores a acudir a los tribunales del país donde tengan su base en caso de conflicto con la empresa. Según su interpretación, ese dictamen anula la jurisprudencia de Valencia y daría la razón al sindicato. Está por ver.

La crisis de los pilotos, el detonante

El pulso entre Sepla y Ryanair llega apenas unos meses después de que Michael O’Leary se comprometiera a mejorar las condiciones de los pilotos. Todo empezó con la mala planificación de sus vacaciones el pasado verano y la fuga de talento a otras compañías como Norwegian Airlines, dos circunstancias que obligaron a la aerolínea a cancelar miles de vuelos desde septiembre hasta marzo. Más de 700.000 pasajeros se han quedado en tierra.

Como respuesta al caos, Ryanair invertirá 100 millones más al año para subir un 20% el sueldo a los tripulantes, si bien no es la única decisión tomada para contrarrestar una crisis de reputación sin precedentes. Crisis que, por cierto, no le ha pasado factura en términos de ventas. La aerolínea ingresó 4.425 millones de euros (+7%) entre abril y septiembre de 2017 y elevó un 11% el tráfico de pasajeros, hasta los 72,1 millones en ese periodo.

No obstante, O’Leary deberá reconocer a los sindicatos europeos, tal y como prometió. Esto incluye tanto a pilotos y tripulantes de cabina como al personal de tierra, parte del cual está subcontratado a través de la empresa Lesma. El objetivo final es cerrar un convenio de empresa en 2019, aunque todo apunta a que no será un camino de rosas.

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